Problemas con los carbohidratos

Auto averiado

“¡Oh no! Que Dios le bendiga”, murmuré.

La mirada de mi hija siguió a la mía hacia el hombre que estaba parado junto a su auto al lado de la carretera. “Ahh, se le averió el auto. Pobre hombre”.

Fue entonces cuando me di cuenta de que el capó del auto estaba abierto, y parecía que tenía algún problema. En realidad, había visto enseguida que necesitaba ayuda, pero no había observado el auto. Había visto su panza.

El hombre no era obeso y tal vez ni siquiera tenía mucho sobrepeso, pero tenía una cintura abdominal muy grande. Sus brazos parecían proporcionales a su altura y a sus piernas, que en realidad podían parecer delgadas. Sin embargo, su abdomen parecía dilatado, como si se hubiera tragado un globo de agua y toda se hubiera quedado en la parte inferior de la panza, donde colgaba sobre su cinturón. En términos técnicos se llama adiposidad abdominal. En términos médicos, malas noticias.

La circunferencia de la cintura es un signo muy evidente de inflamación. Acababa de leer sobre cómo una de las medidas que usan los médicos para diagnosticar el síndrome metabólico es tener la circunferencia de la cintura de 102 cm (40 pulgadas) o más. Me preguntaba si el hombre también tenía hipertensión, triglicéridos altos, HDL bajo o diabetes, marcadores adicionales del síndrome metabólico.

¡Puedo ayudarte a arreglar tu salud!

Tuve muchas ganas de parar para ayudar al hombre, pero tenía a los dos niños en el auto y no sabía cómo empezar a decirle que su salud estaba en peligro. Podría decirle libros y sitios web, pero ¿cómo podía empezar la conversación? “Discúlpeme, señor. He visto su gran abdomen mientras se paraba frente a su auto. No tengo ni idea de cómo arreglar su auto, ¡pero me gustaría ayudarle a arreglar su salud!”.

“No quiero dinero. No estoy tratando de venderle ninguna bebida rosa ni batido marrón ni hacer que cuente puntos todo el día. No pretendo ganar ni un dólar. Solo veo que podría tener hígado graso y ni siquiera saberlo. Si aún no es diabético, podría estar en camino de serlo. No. No soy médico, pero puedo ver que es posible que su salud no sea óptima”.

Probablemente divagaría con buenas intenciones, “Entonces… aunque no estoy cualificada médicamente para decirle esto, creo que debe seguir una dieta muy baja en carbohidratos. Al principio no será fácil porque puedo ver que es del sur, y apuesto a que ama el té frío y dulce, pero puede aprender a beberlo sin azúcar. Mi esposo lo hizo y perdió casi 27 kg (60 libras)”.

“Duerme mejor y tiene mucha más energía en casa. Él solía tener un gran abdomen como usted. Incluso contó los puntos de Weight Watcher, pero seguía con panza e hipertensión, pero ya no. Dejó de comer panes, pasta y rollitos de canela. Incluso dejó de tomar Pepsi y té dulce, y ya no tiene hipertensión”.

La conversación imaginaria ocurrió en mi cabeza, “Bueno… buena suerte con su auto. Deje los carbohidratos ahora, señor, y perderá esa panza. Ah, y aquí tiene un libro de cocina. Incluso si no cocina, puede encontrar a alguien que cocine para usted. Estos son los alimentos que como y los alimentos que me ayudaron a perder más de 45 kg (100 lb) y no recuperarlos. Llevo haciéndolo más de cuatro años”.

“Aquí están mis fotos. Difícil de creer, ¿verdad? Tuve problemas toda mi vida. Ahora ya no los tengo. Como alimentos deliciosos, y nunca tengo hambre. Eso es lo mejor. No tengo hambre. ¡He tenido hambre todos los días de mi vida desde que tenía tres años! Ahora no tengo hambre. Sí… Le deseo lo mejor con el auto y los carbohidratos. Tengo celular. ¿Puedo llamar a alguien para que le ayude?

Me imagino a mis hijos dentro del auto llamando al 911 para el hombre que estaba recibiendo el sermón al lado de la carretas: “No, nuestra madre realmente no le está haciendo daño, y tiene buenas intenciones, pero este pobre hombre tiene que escucharla hablar sin parar. Y ella le ha dicho varias veces que tiene una panza bien grande. ¿Pueden venir a ayudarlo? Y si pueden ayudarlo con su auto, también le vendría bien”.

No, no paré, y realmente no dije esas cosas fuera de mi cabeza. Seguimos sin parar porque parecía cómodo trasteando bajo el capó. No estaba haciendo señales de ayuda, y yo sabía que era un área poblada en la que fácilmente podría encontrar ayuda para su auto, pero estuve preocupada varios kilómetros por si encontraba ayuda para los carbohidratos.


Kristie Sullivan

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Acerca de Kristie

Kristie Sullivan comenzó una alimentación baja en carbohidratos en 2013 después de luchar toda su vida con la obesidad.

A causa de su éxito personal, empezó a ayudar a otras personas para que aprendan a hacer de la alimentación baja en carbohidratos un delicioso estilo de vida. Abrió un canal en YouTube, Cooking Keto with Kristie (Cocinando Keto con Kristie), y publicó una colección de sencillas recetas cotidianas con bajos carbohidratos que se llama Un Viaje hacia la Salud: Un viaje que vale la pena hacer.

Kristie promueve una alimentación muy baja en carbohidratos que se basa en comer limpio. También tiene una página en Facebook que se llama Simply Keto y un grupo de Facebook cerrado que se llama “Low Carb Journey to Health (Cooking Keto with Kristie)”.

Kristie vive con su familia en la hermosa región de Sandhills en Carolina del Norte. Tiene un doctorado en Investigación Educacional y Análisis de Políticas de la North Carolina State University y trabaja en asesoramiento de educación superior, evaluación, investigación y acreditación.

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