Acerca de Diet Doctor

¡Trabaja con nosotros!
Para recuperar la salud en un mundo enfermo es necesario que pensemos y actuemos de otra forma. Es fundamental que no confiemos en la propaganda corporativa, sino en la ciencia y en la naturaleza, así como en la sorprendente capacidad de tu propio cuerpo para recuperar la salud cuando se le proporciona el entorno y los cambios de estilo de vida basados en evidencias.

Nuestra misión es encontrar la información científica y práctica sobre salud más fiable y convertirla en contenido sencillo, accesible y gratuito que sirva de inspiración para todo el mundo. Simplificamos la alimentación baja en carbohidratos para todo aquel que pueda beneficiarse de esta dieta y quiera probarla1.

Nuestro objetivo a largo plazo es empoderar a personas de todo el mundo para que revolucionen su salud.

Esto es algo muy necesario. Aunque hay mucha información gratuita disponible en Internet, en su mayoría es difícil confiar en ella. Los sitios web a menudo intentan vender un producto específico, como pastillas, o promocionan sus propias motivaciones para que la gente las financie. Pero la salud real a largo plazo no se obtiene con una pastilla ni tampoco se puede arreglar una mala dieta con ejercicio.

Aspiramos a proporcionar información imparcial y basada en evidencia científica, así como herramientas inspiradoras y gratuitas que revolucionen tu salud. Nos financiamos exclusivamente gracias a la gente que paga una membresía opcional2. No tenemos inversores con intereses específicos; en vez de ello pertenecemos a la gente que trabaja aquí. No vendemos productos y no aceptamos dinero de la industria.

Bienvenido a Diet Doctor, el sitio web sobre bajos carbohidratos más grande del mundo. Simplificamos la dieta baja en carbohidratos.


Datos básicos


Un mundo roto

Algo va mal. Mientras que la evolución tecnológica y la innovación van cada vez más rápido, en el mundo abunda el sufrimiento humano. Cada vez más personas —la mayoría en Occidente— sufren obesidad o sobrepeso, y muchas deben medicarse a diario durante toda su vida.

Diabetes en el mundo

Año tras año cada vez más personas se unen a estas tristes estadísticas. A medida que nos enriquecemos como sociedad, nuestra salud va empeorando. ¿Por qué?

La gente siente culpabilidad y vergüenza, como si el exceso de peso, el hambre y el cansancio fueran su culpa, una suerte de defecto moral. Cuentan calorías y tratan de comer menos y moverse más, pero a mucha gente no le funciona. Si tan solo tuviesen más fuerza de voluntad… ¿O quizás hay otro motivo?

La diabetes de tipo 2 —una epidemia nueva en la historia de la humanidad— pronto alcanzará a 500 millones de personas. La cifra de muertes será inmensa, al igual que el número de personas que sufrirá las otras consecuencias: ceguera, demencia, cardiopatías y cáncer. Esta nueva enfermedad se considera progresiva y crónica, y se trata con medicamentos diarios para mitigar los síntomas. Según los expertos no existe una cura.

La obesidad —otra epidemia nueva que pronto afectará a la mitad de la población— se considera casi igual de incurable. Se cree que el único tratamiento eficaz es la cirugía bariátrica, es decir, extirpar partes de órganos saludables. Es una operación que conlleva un gran riesgo de causar sufrimiento permanente e incluso la muerte. Además, un año después de la cirugía el exceso de peso suele volver.

Lo que es peor, las epidemias de obesidad y diabetes son solo la punta del iceberg. Estos problemas se están extendiendo por todo el mundo, y pronto les seguirán otras enfermedades: cardiopatías, cáncer, trastornos alimentarios y adicciones a la comida, hipertensión, TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad), depresión y muchas más.

Los expertos siguen promocionando comer menos y moverse más para retrasar estas epidemias, pero este consejo se ha venido dando desde hace 30 años y, aún con todo, el problema se ha descontrolado. Está claro que estas recomendaciones no funcionan.

La situación podría agravarse incluso más. El problema se volvió realmente grave a principios de los 80, justo cuando nos dijeron que comiéramos de forma “saludable” tras publicarse las primeras Recomendaciones Alimenticias para Estadounidenses, que fueron copiadas por los demás países. Fue entonces cuando comenzó la epidemia.

Personas con sobrepeso en los Estados Unidos*


* Personas con sobrepeso y obesas con un IMC mayor de 25, de entre 15-74 años. Fuente: OECD


¿Qué nos está frenando?

Nuestros cuerpos están diseñados para mantenerse saludables durante toda la vida y proporcionarnos la energía que necesitamos para alcanzar todo nuestro potencial. Es perfectamente posible recuperar este estado natural con los recursos que tenemos hoy en día.

Imagina un mundo donde todas las personas se sientan de nuevo bien con su cuerpo; donde todos los niños puedan correr y jugar sin tener que parar para tomar aire a cada pocos pasos; donde nadie cuente calorías de forma obsesiva para pasar hambre; donde estar saludable vuelva a ser normal; donde podamos alcanzar nuestro potencial y nos cuidemos los unos a los otros; donde usemos nuestra fuerza de voluntad para lograr grandes objetivos y construir juntos un mundo mejor para nuestros hijos.

Gran parte de lo que necesitamos para lograrlo ya se conoce. Pero no es así de simple. La industria alimentaria se beneficia de la venta de alimentos baratos, bajos en grasa, altamente procesados y adictivos y desprovistos de nutrientes. Además, se nos recomienda comer al menos cada tres horas. La industria farmacéutica se beneficia de la venta de medicamentos diarios para reducir temporalmente los síntomas de todas las enfermedades causadas por la comida.

De comida chatarra a medicamentos

Son industrias de billones de dólares. Se puede ganar mucho dinero manteniéndote enfermo.

La verdad está oculta por la propaganda corporativa, por las empresas que venden comida chatarra y pastillas utilizando mentiras e información errónea que benefician a los accionistas pero perjudican a la humanidad. Está oculta por la incapacidad de los gobiernos que permiten que las corporaciones gobiernen a través de multitudes de cabilderos con altos salarios, mientras ellos mismos dependen de expertos anticuados que aún creen en ideas preconcebidas erróneas y son incapaces de actualizar su perspectiva. ¡Eso si no contamos con que algunos expertos también podrían estar financiados por las corporaciones!

Solo como ejemplo, el año pasado se informó de que Coca-Cola “mueve los hilos” a la hora de informar sobre la epidemia de la obesidad. La empresa financia estratégicamente estudios que desvinculan el azúcar como causa de la obesidad. Recientemente, algunos de los grandes nombres en la medicina ortodoxa fueron incluso más lejos, mostrando cómo la industria alimentaria y farmacéutica pueden estar causando daño y mala salud a propósito para ganar dinero. Aunaron fuerzas en una mesa redonda en el Parlamento Europeo titulada “Big Food y Big Pharma: Matando por beneficios” (todos los enlaces son en inglés).

Parece imposible cambiar esto. Al fin y al cabo, ¿qué puede hacer una sola persona? No mucho. Sin embargo, todos juntos y utilizando herramientas modernas podemos cambiar lo que queramos si de verdad nos lo proponemos.


Buscando la solución

¿Qué harías tú si hubiera una manera evidente de mejorar el mundo?

La mayoría de la verdad que necesitamos ya existe, ya se conoce, y muchas personas ya la están usando con excelentes resultados. Lo que hace falta es encontrar esta verdad y simplificar su uso todo lo posible. Empoderar a la gente en todo el mundo para que puedan revolucionar su salud.

Esto no se puede lograr utilizando ideas anticuadas: tendremos que cuestionarlo todo. Y no se puede lograr con la venta de un producto mágico, una pastilla o un alimento envasado, o con el financiamiento de corporaciones que se están beneficiando del statu quo. Son esas ideas las que nos metieron en este lío.

En Diet Doctor queremos ser parte de la solución. Es por eso que hemos decidido no aceptar dinero de la industria. No vendemos alimentos, suplementos, ni otros productos, y no tenemos publicidad.

Nos financiamos exclusivamente gracias a la gente que paga una membresía opcional (ofrecemos una prueba gratuita).

Sin embargo, publicamos toda la información necesaria de forma gratuita para todo el mundo, incluso sin suscripción a la membresía. Nos centramos en guías sencillas y gratuitas, recetas y planes paso a paso, proporcionando todo lo que necesitas para bajar de peso sin tener hambre o curar la diabetes de tipo 2.

Queremos contarte más sobre la realidad y aclarar algunas de las ideas erróneas que impiden que la gente mejore su salud y sea feliz.


La solución

La solución a las epidemias de obesidad y diabetes ya existe. Es muy sencilla:

Alimentos bajos en carbohidratos

Es básicamente eso, aunque con matices: si quieres perder peso de forma fácil o reducir tu diabetes, probablemente tengas que hacer un esfuerzo extra para reducir los carbohidratos de forma drástica, especialmente el azúcar y el almidón refinado (como la harina) que consumes.

¿Y la grasa natural, como la mantequilla? Puedes comerla. ¿Carne roja? También está bien. ¿Calorías? Ese es otro (extraño) nombre para la comida. Comer comida real está bien, siempre que tengas hambre. Contar calorías e ignorar el hambre es un trastorno alimenticio.

¿Ejercicio? Es genial para tu salud y bienestar, pero por sí solo no te ayudará a adelgazar. El ejercicio no puede arreglar una mala dieta.

Solo hay una solución a largo plazo que es realmente efectiva. Comer comida real cuando tienes hambre.


Por qué el cambio es tan lento

Si el problema es tan grande y la solución ya existe, ¿por qué no se ha solucionado ya?

TIME: Eat ButterPor inercia, dogmas anticuados e intereses personales. Simplemente es difícil para nosotros los humanos cambiar de opinión. Toma tiempo.

El miedo erróneo a la grasa natural sigue más o menos vivo, algo así como un zombi, pese a que la ciencia moderna lo haya refutado rigurosamente. TIME incluso lo publicó en su portada en 2014. El miedo a la grasa natural da paso a más comida chatarra alta en carbohidratos y azúcares, así que ha sido una malísima idea.

También se puede ganar mucho dinero gracias al statu quo. Las industrias alimentarias y farmacéuticas en su totalidad dependen de ello y emplean a ejércitos de cabilderos e incluso investigadores.

La industria alimentaria quiere desviar la culpa de sus propios malos alimentos (el problema real) a los consumidores. Por eso ponen énfasis en contar calorías, la “responsabilidad personal” y el ejercicio.

La industria farmacéutica no quiere que la gente mejore. Es fácil saber el por qué. Perderían sus negocios.

A los gobiernos les encantaría mejorar la salud de todas las personas, pero las agencias oficiales avanzan lentamente y son presa fácil para los cabilderos profesionales y las personas influyentes. Solo hay que recordar el fracaso de la campaña “Movámonos” (“Let’s Move”) de Michelle Obama. En cuanto se involucró la industria de comida chatarra, todo se convirtió en palabras de motivación vacías, sin ningún cambio verdadero en el que la gente realmente creyera.


Una solución para la gente

Como ninguna solución viene de arriba, solo puede venir de abajo, de personas como tú y como yo. Y vendrá, porque no hay nada tan poderoso como una idea cuyo momento ha llegado.

La organización Diet Doctor quiere acelerar este proceso, y tenemos un plan para hacerlo. Queremos ponértelo muy fácil para que entiendas todo, te motives y revoluciones tu salud. Después, tú mismo podrás ayudar a otras personas —tus amigos, tus familiares, etc.— para que ellos también revolucionen su salud.

Así el ciclo puede repetirse y multiplicarse.

La revolución alimentaria

 
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Nuestra editora Kim Gajraj habla de cómo el movimiento de la alimentación baja en carbos puede ser una herramienta clave para solucionar la epidemia de enfermedades alimentarias como la obesidad y la diabetes, y de cómo Diet Doctor utiliza Internet para difundir el mensaje.


Posibilidades

¿Quieres ayudar a cambiar el mundo? Hay muchas cosas que puedes hacer. Aquí tienes algunas recomendaciones:

  • Sé un ejemplo positivo e inspira a personas a tu alrededor (responder preguntas es más efectivo que intentar convencer a alguien que no está preparado).
  • ¿Cómo convertirse en un ejemplo positivo? Echa un vistazo a nuestras guías, Cómo bajar de peso o Cómo corregir la diabetes de tipo 2.
  • ¿Quieres empezar con los bajos carbohidratos ahora mismo? Acepta el reto keto de dos semanas, tiene todo lo que necesitas.
  • Aprende más. Echa un vistazo a nuestro sitio de membresía – prueba gratis disponible – tiene una gran cantidad de cursos de video, entrevistas de expertos y preguntas y respuestas, presentaciones y películas.
  • Considera apoyar a Diet Doctor con una membresía a largo plazo por $9 al mes. Nuestros miembros financian esta organización de rápido crecimiento, permitiéndonos ser totalmente independientes, mantenernos 100 % libres de anuncios y no vender productos.
  • Enseña a otras personas: Comenta en blogs, foros y periódicos, abre tu propio blog, prepara una charla, habla con tu médico.
  • No dudes en compartir el enlace a dietdoctor.com. También puedes ayudarnos a llegar a más gente y empoderarla dejando una calificación, por ejemplo en Facebook, Sitejabber, Trustpilot or Apple Podcasts (sobre nuestro podcast). ¡Gracias! A continuación están las últimas calificaciones en Truspilot.

 

  1. La alimentación baja en carbohidratos ha sido probada como un tratamiento efectivo para el síndrome metabólico, incluidas la obesidad y la diabetes de tipo 2
    Aprende más sobre los beneficios científicamente probados aquí

  2. La mayoría de la información en Diet Doctor siempre será gratis.

    Puedes probar la membresía premium de forma gratuita durante un mes. Después, puedes elegir si deseas hacerte miembro con un costo de $9 al mes. No hay ningún compromiso, puedes cancelar online en cualquier momento.

    Actualmente tenemos más de 60.000 miembros activos, que son los que respaldan nuestra misión (empoderar a personas de todo el mundo) y nos ayudan a que nuestro equipo crezca para conseguir este objetivo.

    Aprende más sobre nuestra membresía

  3. Ten en cuenta que en el sector de la nutrición humana es difícil demostrar causa y efecto. Algunas teorías muy conocidas sobre salud y alimentación pueden estar disfrazadas como un consenso establecido por expertos, cuando en realidad son poco más que dogmas.

    En concreto, gran parte de la ciencia de la nutrición humana se basa en estudios observacionales, también llamados estudios epidemiológicos, es decir, en estadísticas. En la mayoría de los casos este tipo de ciencia no puede probar causa y efecto, pero se sigue usando como si lo hiciera, incluso por muchos expertos consolidados en este campo.

    “La epidemiología nutricional es un escándalo. Debería tirarse a la basura”

    – Profesor John Ioannidis, Universidad de Stanford

    Nuestro objetivo es destapar el anticuado dogma en el mundo de la nutrición y guiarnos siempre por las mejores evidencias científicas disponibles.

    Política para guías basadas en evidencias

    Aprende más sobre los mitos frecuentes sobre nutrición