Bajo en carbohidratos y keto para médicos

¿Eres médico o conoces a uno? ¿Te interesa la dieta baja en carbohidratos y cetogénica? ¡Entonces puede que este recurso te sea de ayuda o puedas compartirlo!

Ten en cuenta que esta página incluye información para médicos sobre cómo gestionar los medicamentos, etc. al comer bajo en carbohidratos. No está dirigida al público en general (descargo de responsabilidad). Comenta a tu médico cualquier cambio en medicación y cambios importantes del estilo de vida.

Contenido

  1. (folleto y guías gráficas)
  2. Encuentra un doctor bajo en carbohidratos
  3. Guía para dietistas


 

1. Introducción

No hay duda de que algo falla. Mientras que nuestro conocimiento médico mejora y el mundo es más rico y saludable año a año, se eliminan enfermedades infecciosas y se perfecciona nuestro tratamiento de los traumatismos agudos… Hay algo que va en dirección opuesta.

La epidemia mundial de obesidad continúa empeorando, y le sigue la epidemia de diabetes de tipo 2. Pronto 500 millones de personas tendrán diabetes de tipo 2, y se prevé que una de cada dos personas nacidas hoy en Estados Unidos la contraerá. Lo que va después son complicaciones como cardiopatías, aumento del riesgo de cáncer, enfermedad renal, ceguera, amputaciones, demencia y más.

Por alguna razón, se considera a esta nueva epidemia más o menos incurable y progresiva. Quizá solo una cirugía mayor pueda ralentizarla, una cirugía en la que eliminamos parcialmente órganos sanos. Cuando pensamos que amputar órganos sanos es el único tratamiento que funciona, no hay duda de que no entendemos la enfermedad.

Sin duda algo falla. Si bien la ciencia médica y el progreso siguen erradicando antiguas enfermedades y mejorando los tratamientos, esta sola epidemia amenaza con acabar con todo el progreso médico de todas las demás áreas. Ya hay signos de que la generación más joven vivirá menos que sus padres, en gran medida debido a complicaciones y enfermedades causadas por la obesidad, la diabetes de tipo 2 y el síndrome metabólico.

Algo está muy mal, y el sufrimiento y la enfermedad que crea son inaceptables, especialmente si es el resultado de un error. Afortunadamente, cada vez más médicos e investigadores se han percatado del error que cometimos.

El error

Esta epidemia comenzó en los años 80, al mismo tiempo que los bien intencionados políticos estadounidenses comenzaron a promover consejos de alimentación baja en grasas para todos los hombres, mujeres y niños del país. Esto se fundamentaba en teorías no demostradas sobre los efectos en la salud de las grasas naturales, que desde entonces ya han sido refutados. Pero entonces estas teorías se habían convertido en dogma y en políticas oficiales, no solo en los EE. UU., sino en todo el mundo.

Menos grasa en la comida significa menos sabor y menos saciedad. La industria alimentaria rápidamente añadió azúcares baratos y adictivos y otros carbohidratos procesados ​​en su lugar… carbohidratos que se convierten en azúcar en sangre tan pronto como se digieren, aumentando la glucosa en sangre y los niveles sanguíneos de la hormona insulina, que hace almacenar grasa. Así es cómo comenzó la epidemia de obesidad, y así es cómo comenzó la epidemia de diabetes de tipo 2.

Como médicos, no podemos solucionar este problema con un medicamento o una cirugía. No podemos curar una enfermedad alimentaria con un medicamento, y no deberíamos extirpar quirúrgicamente órganos sanos a la mayoría de la población. No es una solución, porque simplemente no funciona.

Una mejor opción

Se necesita algo más de forma urgente. Un tratamiento que funciona. Una manera sencilla en la que los médicos pueden ayudar a sus pacientes, empoderándolos para revolucionar su salud. No con tratamientos de medicamentos de por vida para enmascarar algunos de los síntomas, sino con intervenciones de estilo de vida que funcionan para revertir la enfermedad y acabar con la necesidad de medicamentos. Para devolver a los pacientes la salud y el bienestar.

Decenas de ensayos controlados aleatorios –el estándar de oro de la ciencia de la nutrición– demuestran que una dieta baja en carbohidratos es más efectiva para perder el exceso de peso, revertir la diabetes de tipo 2 y mejorar los factores de riesgo metabólicos.

El problema es que una dieta baja en carbohidratos sigue siendo difícil de hacer para los pacientes, y que los médicos la aprendan y la implementen con sus pacientes es complicado y requiere mucho tiempo.

En esta página queremos resolver este problema. A un costo cero para ti como médico, y sin costo alguno para tus pacientes, nuestro objetivo es simplificar la dieta baja en carbohidratos. Te proporcionaremos todo, todos los recursos que necesitas para tratar de forma segura, rápida y eficaz a tus pacientes con obesidad, diabetes de tipo 2 y otras enfermedades metabólicas.

Diet Doctor fue creado y es dirigido por un médico, y estamos trabajando con algunos de los mejores doctores especializados en bajos en carbohidratos e investigadores del mundo para proporcionar este servicio. No hay publicidad, no vendemos productos y no recibimos dinero de la industria. Somos 100 % propiedad de las personas que trabajan aquí y estamos completamente financiados por la gente con una membresía opcional.

Nuestra única obligación es con las personas a las que pretendemos empoderar, los médicos como tú y la gente que lucha por mejorar su salud. Por eso podemos ver la ciencia de forma objetiva y así proporcionar los mejores consejos de estilo de vida posibles que funcionen.

Acerca de Diet Doctor

¿Cómo puede la dieta baja en carbohidratos mejorar tu eficacia y felicidad como médico?

¿Estás frustrado por el control de los factores de riesgo y el aumento de medicamentos de toma diaria para las enfermedades crónicas todos los años? ¿Te gustaría empoderar a tus pacientes para que estén más sanos a largo plazo, consiguiendo eliminar los medicamentos en lugar de añadir más? ¿Además de la satisfacción y la felicidad que proporciona ejercer la medicina efectiva que siempre habías querido hacer?

Hay más resultados preliminares que indican que también puede valer la pena recomendar comer bajo en carbohidratos a pacientes con SII6 (no carbohidratos, no fermentación, no dolor ni estómagos hinchados), Alzheimer7, acné y más.

Ciencia de la dieta baja en carbohidratos (en inglés)


 

2. Casos de pacientes

Aquí hay algunos casos de pacientes, no dudes en echarle un vistazo a esta colección de historias de éxito con alimentación baja en carbohidratos y keto.

  • Dieta cetogénica y ayuno intermitente: "Me siento mejor que en años"
  • Cómo Melissa perdió 45 kg con una dieta cetogénica, y los mantuvo durante 15 años
  • La dieta cetogénica: "¡Ha cambiado mi vida por completo!"

3. Casos de doctores

Quizá te gustaría beneficiarte de las experiencias y puntos de vista de otros médicos que ya se sienten seguros usando la alimentación baja en carbohidratos para beneficiar a sus pacientes.

Aquí hay varias historias similares:

  • Dr. Jason Fung: desmantelando el dogma de la dieta, pieza a pieza
  • Perfiles bajos en carbohidratos: Dra. Sarah Hallberg

4. Ideas erróneas a superar

Si bien la promesa de mejores resultados para los pacientes que usan los bajos carbohidratos puede ser atractiva para los médicos, a menudo hay algo de miedo.

A fin de cuentas, ¿no es peligrosa la grasa? ¿No depende la pérdida de peso solo de las calorías? Y ¿no es la alimentación baja en carbohidratos o cetogénica simplemente otra dieta de moda? Aquí damos respuesta a esas ideas erróneas y a otras.

El dogma de las calorías

Todos lo hemos escuchado. Una caloría es una caloría. No importa lo que comas, siempre y cuando lo quemes. Es el razonamiento favorito de Coca Cola; exculpa a los productores de comida chatarra y culpa a las víctimas.

Desafortunadamente, no es cierto. Para el cuerpo no es lo mismo un aguacate que una gaseosa, sin importar cuál sea el número de calorías. Los efectos hormonales son bastante diferentes, y no digamos ya la gran diferencia en los niveles de nutrientes.

Además, no se puede contrarrestar una mala dieta con ejercicio.

Si bien algo de ejercicio siempre es bueno para ti y tus pacientes, los estudios demuestran que no es una manera eficaz de bajar de peso ni de revertir la diabetes de tipo 2.

Aunque las calorías sí cuentan, la mayoría de los pacientes no tienen que contarlas. En una dieta baja en carbohidratos, el apetito se reduce y la capacidad de quemar grasa corporal aumenta considerablemente, lo que reduce el hambre y elimina la necesidad de comer cada tres horas. La gente come de forma espontánea menos calorías cuando deja de comer azúcar y otros carbohidratos perjudiciales, y según algunos estudios, incluso pueden quemar más calorías.

Las pruebas hablan por sí solas. Las dietas bajas en carbohidratos sin conteo de calorías, recomendando una ingesta ad libitum de alimentos, superan sistemáticamente[note]Estudios aleatorios controlados que muestran una pérdida de peso significativamente mayor con la dieta baja en carbohidratos

  1. Shai I, et al. Weight loss with a low-carbohydrate, mediterranean, or low-fat diet. N Engl J Med 2008;359(3);229–41.
  2. Bazzano L, et al. Effects of Low-Carbohydrate and Low-Fat Diets: A Randomized Trial. Ann Intern Med. 2014;161(5):309-318.
  3. Gardner CD, et al. Comparison of the Atkins, Zone, Ornish, and learn Diets for Change in Weight and Related Risk Factors Among Overweight Premenopausal Women. The a to z Weight Loss Study: A Randomized Trial. JAMA. 2007;297:969–977.
  4. Brehm BJ, et al. A Randomized Trial Comparing a Very Low Carbohydrate Diet and a Calorie-Restricted Low Fat Diet on Body Weight and Cardiovascular Risk Factors in Healthy Women. J Clin Endocrinol Metab 2003;88:1617–1623.
  5. Samaha FF, et al. A Low-Carbohydrate as Compared with a Low-Fat Diet in Severe Obesity. N Engl J Med 2003;348:2074–81.
  6. Sondike SB, et al. Effects of a low-carbohydrate diet on weight loss and cardiovascular risk factor in overweight adolescents. J Pediatr. 2003 Mar;142(3):253–8.
  7. Aude YW, et al. The National Cholesterol Education Program Diet vs a Diet Lower in Carbohydrates and Higher in Protein and Monounsaturated Fat. A Randomized Trial. Arch Intern Med. 2004;164:2141–2146.
  8. Volek JS, et al. Comparison of energy-restricted very low-carbohydrate and low-fat diets on weight loss and body composition in overweight men and women. Nutrition & Metabolism 2004, 1:13.
  9. Yancy WS Jr, et al. A Low-Carbohydrate, Ketogenic Diet versus a Low-Fat Diet To Treat Obesity and Hyperlipidemia. A Randomized, Controlled Trial. Ann Intern Med. 2004;140:769–777.
  10. Nichols-Richardsson SM, et al. Perceived Hunger Is Lower and Weight Loss Is Greater in Overweight Premenopausal Women Consuming a Low-Carbohydrate/High- Protein vs High-Carbohydrate/Low-Fat Diet. J Am Diet Assoc. 2005;105:1433–1437.
  11. Krebs NF, et al. Efficacy and Safety of a High Protein, Low Carbohydrate Diet for Weight Loss in Severely Obese Adolescents. J Pediatr 2010;157:252-8.
  12. Summer SS, et al. Adiponectin Changes in Relation to the Macronutrient Composition of a Weight-Loss DietObesity (Silver Spring). 2011 Mar 31. [Epub ahead of print]
  13. Halyburton AK, et al. Low- and high-carbohydrate weight-loss diets have similar effects on mood but not cognitive performance. Am J Clin Nutr 2007;86:580–7.
  14. Dyson PA, et al. A low-carbohydrate diet is more effective in reducing body weight than healthy eating in both diabetic and non-diabetic subjects. Diabet Med. 2007 Dec;24(12):1430-5.
  15. Keogh JB, et al. Effects of weight loss from a very-low-carbohydrate diet on endothelial function and markers of cardiovascular disease risk in subjects with abdominal obesity. Am J Clin Nutr 2008;87:567–76.
  16. Volek JS, et al. Carbohydrate Restriction has a More Favorable Impact on the Metabolic Syndrome than a Low Fat Diet. Lipids 2009;44:297–309.
  17. Partsalaki I, et al. Metabolic impact of a ketogenic diet compared to a hypocaloric diet in obese children and adolescents. J Pediatr Endocrinol Metab. 2012;25(7-8):697-704.
  18. Daly ME, et al. Short-term effects of severe dietary carbohydrate-restriction advice in Type 2 diabetes–a randomized controlled trial. Diabet Med. 2006 Jan;23(1):15–20.
  19. Westman EC, et al. The effect of a low-carbohydrate, ketogenic diet versus a low- glycemic index diet on glycemic control in type 2 diabetes mellitus. Nutr. Metab (Lond.)2008 Dec 19;5:36.

Los primeros 17 estudios en la lista se tratan directamente de la pérdida de peso y los dos últimos fueron efectuados sobre diabéticos de tipo 2 (quienes normalmente tenían un exceso de peso) y mostraron el mismo efecto. Muchos de los estudios duraron 6 meses o un año, y uno de ellos (Shai et al.) duró dos años.

Todos estos estudios muestran una pérdida de peso significativamente mayor para el grupo al que se le aconsejó seguir una alimentación baja en carbohidratos (en la mayoría de los casos, una dieta Atkins).

Por lo que yo sepa, nunca se ha demostrado el contrario: la alimentación baja en carbohidratos nunca ha perdido de forma significativa en un estudio sobre la pérdida de peso. Esto significa que ¡low carb está ganando contra los consejos fracasados de conteo de calorías/bajo en grasa por una puntuación de 19-0![/note] a las dietas bajas en grasa con restricción calórica.

Grasas saturadas, colesterol, cardiopatías, etc.

El fundamento de la histeria de la alimentación baja en grasa fue la teoría no demostrada de que las grasas saturadas naturales aumentaban el riesgo de cardiopatías a través de su efecto en los niveles de colesterol.

Ahora sabemos que fue un error. Se ha demostrado en múltiples estudios aleatorizados8 controlados y metanálisis hechos en las últimas décadas que no hay relación entre la ingesta de grasas saturadas y las cardiopatías.

Lo que puede explicar esto es que los niveles de colesterol mejoran de forma sistemática de ciertas maneras con una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas, con un nivel más alto de colesterol HDL “bueno” y niveles más bajos de triglicéridos (ambos se correlacionan con un menor riesgo de cardiopatía).

Un ensayo aleatorizado incluso demostró un criterio objetivo de valoración, una reducción de signos de aterosclerosis en los vasos sanguíneos después de dos años de consejos de seguir una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas estricta.

Está claro que el miedo a la grasa natural de los alimentos reales ha sido un error, y ya es hora de desprendernos de él.

¿No es la alimentación baja en carbohidratos tan solo una dieta de moda?

La verdadera moda son los últimos 30-40 años de histeria baja en grasa, que ha sido refutada por modernos estudios científicos9, y ahora se mantiene como dogma y creencia, a pesar de la falta de datos científicos y de efectividad.

La alimentación baja en carbohidratos ha sido popular durante al menos 150 años, y está respaldada por la ciencia moderna. No es una moda, es simplemente algo que funciona.

Pero no lo creas porque lo decimos nosotros. Comprueba los estudios científicos y luego quizás pruébala tú mismo durante una semana o dos. Notarás rápidamente los resultados. Entonces quizás quieras aprender algo más y probarla con tus pacientes con problemas de peso y diabetes de tipo 2. Una vez que la pruebes, no habrá marcha atrás. Porque es mucho más divertido ser médico cuando los pacientes mejoran de verdad.

La ciencia de la alimentación baja en carbohidratos (en inglés)

Historias de éxito

5. Nuevos pacientes

Cada semana se publican nuevos estudios que demuestran los posibles beneficios de las dietas bajas en carbohidratos para muchas de las enfermedades crónicas que a la medicina moderna le cuesta controlar. Y ¿cómo escoger a los pacientes adecuados? Sigue leyendo.

¿Quién puede beneficiarse?

La lista de posibles beneficios está aumentando. Aquí tienes una lista de las afecciones más comunes de las que se sabe que una alimentación baja en carbohidratos ayuda, que tienen un buen respaldo científico respecto a los efectos positivos:

Evidencia anecdótica o preliminar

Hay muchos otros trastornos en los que la gente a menudo informa de mejoras, pero donde todavía hay una cantidad muy limitada o una falta de ciencia confiable para demostrar un efecto. Es difícil saber si estas mejoras de las que se informa con frecuencia son debidas a la pérdida de peso o a cambios hormonales. Algunos de estos beneficios potenciales son:

¿Cuándo es el momento perfecto para recomendar una dieta baja en carbohidratos?

Los pacientes ideales con los que hablar sobre dietas bajas en carbohidratos son aquellos a los que les cuesta controlar el peso y quieren hacer algo al respecto, o tienen algún grado de síndrome metabólico, especialmente diabetes de tipo 2.

Hay algunos casos clave en los que puede ser más fácil involucrar a los pacientes con problemas metabólicos porque están frustrados con el estado de su salud. Así que es posible que estén más motivados para intentar algo nuevo. Algunas de estas situaciones son:

  • Resultados de analíticas recientes que diagnostiquen una prediabetes o el desarrollo de diabetes de tipo 2.
  • Un paciente que ha aumentado de peso desde la última cita a pesar de haberse esforzado por intentar perder peso siguiendo un modelo de consumo de calorías más convencional, y que está decepcionado con el resultado.
  • Su presión arterial ha aumentado y es posible que quiera comenzar a tomar un medicamento antihipertensivo, aumentar la dosis de su medicación actual o añadir otro medicamento a su tratamiento.
  • Sus niveles de glucosa son tan altos que quieres que tome medicación antihiperglucémica, aumentar la dosis de cualquier medicamento hiperglucémico que ya toma o añadir otro medicamento antihiperglucémico a su tratamiento, especialmente insulina, que a menudo los pacientes creen que es demasiado invasiva.
  • El paciente tiene una herida diabética que no cicatriza, quizá a pesar del uso de antibióticos, que pueden hacer que el paciente se sienta enfermo.
  • Tienen un alto riesgo de amputación debido a la diabetes.
  • Tienen dificultades para pagar los medicamentos.

 
Como hemos mencionado, las dietas bajas en carbohidratos pueden tener un papel en la prevención y el tratamiento de muchas afecciones médicas. Dado que muchas de estas enfermedades son bastante comunes, parece que muchas personas en el mundo occidental podrían beneficiarse de un cierto grado de reducción de carbohidratos en su alimentación diaria.

Algunos de tus pacientes más sanos podrían beneficiarse de adoptar alguna variante de una dieta baja en carbohidratos para prevenir enfermedades. Los pacientes a los que puedes proponérselo son aquellos que:

  • Tienen pasión por cocinar y la capacidad física de cocinar por sí mismos.
  • Muestran un deseo de llevar un estilo de vida saludable y mantener su buena salud.
  • Tienen un fácil acceso a alimentos de buena calidad bajos en carbohidratos y ricos en grasas.
  • Tienen un cónyuge o pareja que vive con ellos y quieren que sean más conscientes de su alimentación.

¿Qué tan estricto necesita el paciente seguir una dieta baja en carbohidratos?

No todos los pacientes deben seguir una dieta baja en carbohidratos estricta para conseguir los resultados deseados. Sin embargo, cuanto menor sea la ingesta de carbohidratos que puedan conseguir los pacientes, más poderosos suelen ser los efectos. Especialmente a la gente con un síndrome metabólico significativo (por ejemplo, diabetes de tipo 2) les puede ir mejor con una dieta baja en carbohidratos con menos de 20 gramos de carbohidratos al día.

Los médicos que emplean la alimentación baja en carbohidratos con frecuencia descubren que a sus pacientes les va mejor si se meten de lleno y reducen los carbohidratos de inmediato. A la mayoría de los pacientes esto no les parece muy difícil. A menudo informan de que se sienten mejor de forma inmediata (quizá después de unos días de efectos secundarios transitorios) y notan los resultados, lo que hace que quieran continuar con su nueva dieta.

¿Qué hacer si un paciente no está listo para una dieta baja en carbohidratos estricta?

Dicho esto, algunos pacientes no están preparados para hacer una dieta baja en carbohidratos estricta. En estos casos, cuando se considera que la restricción de carbohidratos puede ser útil, es posible que quieras animar a tu paciente a hacer cambios pequeños y graduales para conseguir resultados. Una pequeña mejora puede motivarlos a realizar cambios más significativos a largo plazo. El siguiente protocolo puede ayudarte a introducir gradualmente la ingesta baja en carbohidratos a un paciente en principio reacio:

 

Empieza reduciendo su ingesta de carbohidratos refinados en un 10 %

Pequeños cambios logran resultados importantes al comienzo. Tan solo elimina las gaseosas y el azúcar del café y el té y conseguirás un gran impacto. Una vez que un paciente experimente un grado moderado de éxito, es probable que quiera aprovechar ese éxito. Esto les inspirará para hacer cambios más significativos en su alimentación.

Cuando el paciente vea el increíble efecto de reducir tan solo un 10 % la ingesta de azúcar refinado en sus niveles de glucosa en sangre, cintura y presión arterial, entonces es probable que esté dispuesto a hacer cambios más importantes.

 

El siguiente paso es eliminar la ingesta de carbohidratos refinados tanto como sea posible

Los pacientes entienden que el azúcar refinado no es ideal para una salud óptima. Es más fácil razonar con ellos sobre esto. La gente sabe que las gaseosas y los dulces les engorda y no son buenos para el organismo.

 

Trabajar para reducir el almidón y los cereales lentamente

Reducir el almidón y los cereales es lo más difícil. Empieza lentamente y sigue el protocolo recomendado:

  1. Elimina refrigerios que contengan almidón y cereales. Intenta eliminar todos los refrigerios que contienen almidón y cereales. Esto es bastante fácil porque la mayoría de los pacientes saben que muchos de estos alimentos son comida chatarra, y hay muchos refrigerios muy saludables, como frutos secos, semillas, aceitunas, queso y carnes para que los sustituyan en su dieta.
  2. Elimina los almidones y los cereales de su desayuno. Por lo general, se recomienda eliminar primero los almidones y los cereales del desayuno. Esta es la comida más fácil de razonar con los pacientes por las siguientes razones:
  3. Los diabéticos son conscientes de que sus niveles de azúcar en la mañana son los más altos del día, y entienden que añadir carbohidratos empeora sus niveles de azúcar en sangre.
  4. “No eches leña al fuego”: si tus niveles de azúcar en sangre son más altos en la mañana, ¿por qué comer azúcar y hacer que aumenten aun más? La mayoría de los pacientes entiende este razonamiento.
  5. Normalmente preparan el desayuno en casa y tienen más control de sus opciones de comida que en el almuerzo y la cena.
  6. Les atrae la idea de comer alimentos que tenían prohibidos, como tocino, huevos y salchichas; esto hace que se sienta menos como un sacrificio y más como una indulgencia.

 

Reduce los almidones y los cereales a no más del 20 % de la cena

Reducir el almidón en la cena a menudo es más fácil para los pacientes que reducirlo primero en el almuerzo, especialmente si trabajan y comen fuera de casa. La mayoría de la gente prepara la cena en casa y tiene mucho más control de lo que come. Este no es siempre el caso cuando se trata de averiguar qué comer en el comedor de la oficina o al empacar su almuerzo. Además, es más perjudicial para los pacientes consumir carbohidratos más tarde en la noche cuando la insulina aumenta de forma natural. Si los consumen a la hora del almuerzo, entonces tienen la posibilidad de quemarlos durante el resto del día.

 

Reduce los almidones y los cereales a no más del 20 % del almuerzo

Esto es lo más difícil de hacer para los pacientes. A menudo no hay muchas opciones rápidas y fáciles para almuerzos bajos en carbohidratos que sean evidentes para un paciente que sea nuevo en las dietas bajas en carbohidratos. Además, la mayoría de los comedores o restaurantes proporcionan comida según las pirámides tradicionales de alimentos y las opciones de comidas tienen una porción significativa de carbohidratos. Esto puede añadir mucho estrés al paciente, que tiene un día de trabajo muy ajetreado y le falta tiempo para preparar comida de forma adecuada por adelantado. Una vez que el paciente desarrolle hábitos alimenticios bajos en carbohidratos más robustos y se haya vuelto más creativo con sus opciones de comidas, pasar a opciones de almuerzo bajo en carbohidratos será algo natural.


 

6. Ajustar los medicamentos

Sirva de recordatorio que esta información está destinada a médicos, no al público en general (descargo de responsabilidad). Habla sobre cualquier cambio en la medicación y cambios importantes de estilo de vida con tu médico.

Existen dos clases principales de medicamentos que a menudo hay que reducir al llevar una dieta baja en carbohidratos: medicamentos para reducir la glucosa sanguínea y medicamentos para la presión arterial. Aprende más en esta sección.


 

Medicamentos para reducir la glucosa sanguínea

Cuando los pacientes con diabetes de tipo 2 comienzan una dieta baja en carbohidratos, sus niveles de glucosa en sangre normalmente bajan desde el primer día, y pueden seguir bajando a medida que continúan bajando de peso y se reduce la resistencia a la insulina.

Cuando esto sucede, los pacientes que toman medicamentos para reducir la glucosa en sangre pueden necesitar reducir la medicación para evitar la hipoglucemia. Es importante que su médico sepa cómo gestionar esta situación. La hipoglucemia debida a una sobredosis de medicamentos para reducir la glucosa en sangre, especialmente la insulina, es el riesgo número 1 al comenzar una dieta baja en carbohidratos.

Una glucosa ligeramente alta es más segura que una muy baja

Es difícil anticipar de forma exacta cómo responderán los niveles de azúcar en sangre de tu paciente a la reducción de ingesta de carbohidratos. Normalmente baja inmediatamente, desde el primer día, y con frecuencia mucho.

Debido a esta falta de certeza, y debido a que los niveles bajos de azúcar en sangre son mucho más peligrosos a corto plazo, es más seguro que el azúcar de tus pacientes esté un poco más alto que el rango deseado para el período inicial. Esto es para evitar el riesgo de hipoglucemias.

Quitar medicamentos

Si tu paciente toma insulina o sulfonilureas –con alto riesgo de hipoglucemias– es posible que quieras reducir los medicamentos de tus pacientes para intentar llegar inicialmente a niveles diarios de glucosa en sangre de entre 145 y 180 mg/dL (entre 8,0 y 10,0 mmol/L).

Esto significa que si tu paciente comienza con una glucosa en sangre bien controlada con estos medicamentos, es posible que quieras reducir sus medicamentos antes de comenzar una dieta baja en carbohidratos para evitar hipoglucemias.

También ten en cuenta que cuanto más reduzca el consumo de carbohidratos, mayor será el efecto reductor de la glucosa en sangre. Esto significa que si tu paciente solía comer 300 gramos de carbohidratos al día y reduce la ingesta a menos de 20 gramos al día, es probable que el efecto en los niveles de glucosa sea muy fuerte.

Así que, ¿qué medicamentos puede ser interesante reducir o eliminar primero? En resumen, este es el orden recomendado de medicamentos para la diabetes para dejar de recetar a pacientes con diabetes de tipo 2.

  1. (debido al riesgo de cetoacidosis, ver debajo)
  2. (riesgo de hipoglucemias, etc.)
  3. (riesgo de hipoglucemias, etc.)
  4. (riesgo de hipoglucemias, etc.)

A continuación encontrarás más detalles.

Ajustes de seguimiento

Es común en los primeros meses que los niveles de glucosa en sangre de los pacientes vuelvan a descender a un rango bien controlado o se vuelvan aceptables. Una vez que los niveles del paciente vuelvan al rango de 70-130 mg/dl (4 a 7,0 mmol/l), puede ser hora de hacer reducciones una y otra vez para llegar a un rango de 145 a 180 mg/dl (8,0 a 10,0 mmol/L).

Este ciclo a menudo puede repetirse hasta que el paciente ya no tome medicamentos para diabéticos (o solo tome metformina). Después de eso, el objetivo es reducir los niveles de glucosa al rango normal utilizando solo la alimentación, con el objetivo de lograr una A1c normal.

Si no hay una reducción en los niveles de glucosa en sangre en las siguientes consultas, no es necesario hacer un ajuste. Habla con tu paciente sobre su dieta. Quizá podrían hacer algunos ajustes para acelerar el proceso, pero a veces puede tomar algo más de tiempo hasta ver bajar los niveles de glucosa. Recuérdales a tus pacientes cuánto tiempo han sido diabéticos y cuánto tiempo toma desarrollar la diabetes para poner las cosas en perspectiva si su respuesta a una dieta baja en carbohidratos es lenta.

Algunas veces, los niveles de glucosa en sangre de los pacientes superan los 180 mg/dl (10,0 mmol/L) por varias razones, como vacaciones, parientes que los visitan de otra ciudad, enfermedad o infección, y el paciente puede necesitar aumentar temporalmente la medicación. Algunos pacientes pueden ser reticentes a esto, pero asegúrales que es solo a corto plazo.

Reversión de la diabetes de tipo 2

No es raro que los pacientes puedan revertir por completo su diabetes de tipo 2 con una dieta baja en carbohidratos estricta. Así que, ¿qué significa reversión? Una definición útil es un paciente con un diagnóstico previo de diabetes de tipo 2, que ahora tiene una A1c normal (<6,5 % o 48 mmol/mol) al menos dos meses después de dejar todos los medicamentos antidiabéticos.

Es posible que quieras confirmar la reversión con una segunda prueba de A1c, a menos que también se confirme que las propias pruebas de glucosa en sangre del paciente sean completamente normales.

Más sobre los medicamentos para la diabetes de tipo 2

 

Medicación Mecanismo Pros y contras
Inhibidores de SGLT-2

  • Invokana (canagliflozina)
  • Forxiga / Farxiga en los EE. UU. (dapagliflozina)
  • Jardiance (empagliflozina)
Inhibe el cotransportador de sodio-glucosa tipo 2.

Eliminación de glucosa en la orina, ya que se reduce la reabsorción de glucosa por los riñones.

*** RIESGO DE CETOACIDOSIS DIABÉTICA *** especialmente al comer bajo en carbohidratos, incluso si hay niveles de glucosa normales. Más información de Invokana.

No hay riesgo de hipoglucemia
No hay aumento de peso
Quizá acelera la reversión de diabetes de tipo 2.*

Insulina de acción prolongada

  • Lantus
  • Levemir
  • Toujeo
  • Tresiba
  • Basaglar
Obliga a las células a absorber más glucosa. Alto riesgo de sufrir hipoglucemias.
Incrementa el aumento de peso.
Empeora la resistencia a la insulina.

Más difícil de ajustar la dosis que la de acción rápida.
Insulina de acción corta e intermedia

  • Humalog
  • NovoRapid
  • Apidra
  • Humulin R
  • Novolin ge Toronto
  • Humulin N
  • Novolin ge NPH
Fuerza a las células a absorber más glucosa. Alto riesgo de sufrir hipoglucemias.
Incrementa el aumento de peso.
Empeora la resistencia a la insulina.

Más fácil de ajustar la dosis que la de actuación prolongada.
Combinaciones de insulina acción prolongada + acción corta: dividir entre la de acción prolongada y la de acción rápida para valorar mejor
Sulfonilureas y meglitinidas

  • Diamicron (gliclazida)
  • Amaryl (glimepirida)
  • Diabeta (gliburida)
  • Starlix (nateglinida)
  • GlucoNorm (repaglinida)
Estimula la secreción de insulina por el páncreas. Riesgo de hipoglucemias.
Aumento de peso.
Inhibidores de DPP4

  • Januvia (sitagliptina)
  • Onglyza (saxagliptina)
  • Trajenta (linagliptina)
  • Nesina (alogliptina)
Prolonga la acción de GLP-1.
Estimula la secreción de insulina.
Inhibe la liberación de glucagón.
Sin riesgo de hipoglucemias.
No es muy útil si el paciente ya no come muchos carbohidratos.
Agosnistas de GLP-1

  • Victoza (liraglutina)
  • Byetta (exenatida)
  • Eperzan (albiglutida)
  • Trulicity (dulaglutida)
Aumenta la producción de insulina si los niveles de azúcar en la sangre son altos.
Disminuye la producción de glucagón.
Sin riesgo de hipoglucemias.
Pérdida de peso.
La reducción del apetito es muy útil en este ámbito.
Inhibidor de alfa-glucosidasa

  • Glucobay (acarbosa)
Inhibe la última etapa de la digestión de la glucosa.
Inhibe la transformación del almidón en azúcar.
Retrasa la absorción de ciertos tipos de carbohidratos.
Sin riesgo de hipoglucemias.
No hay aumento de peso
Pocos pacientes usan este medicamento porque causa malestar intestinal/diarrea.
Biguanidas

  • Glucophage (metformina)
  • Glumetza (metformina)
Inhibe la producción de glucosa por el hígado.
Disminuye la absorción de glucosa por el sistema digestivo.
Aumenta la absorción de glucosa en la periferia.
No hay riesgo de hipoglucemias.
No hay aumento de peso.


 

Una nota sobre los inhibidores de SGLT-2

Algunos médicos optan por que los pacientes sigan con inhibidores de SGLT-2 y, en lo posible, eliminan la insulina y algunos otros medicamentos primero. Esto se debe a que los inhibidores de SGLT-2 eliminan de forma activa la glucosa del cuerpo y, por lo tanto, reducen los niveles de insulina. Este es un beneficio muy atractivo que puede acelerar la pérdida de peso y la reversión de la resistencia a la insulina, la diabetes de tipo 2 y otros aspectos del síndrome metabólico, como la hipertensión.

Los beneficios de los inhibidores de SGLT-2 podrían superar el riesgo de desarrollar cetoacidosis diabética en ciertos pacientes.

Si decides continuar con el tratamiento con SGLT-2, pide a tu paciente que esté alerta respecto a los siguientes síntomas tempranos de cetoacidosis y deje de tomar el medicamento y te notifique de inmediato si siente:

  • Nauseas
  • Debilidad y fatiga
  • Deshidratación

Sin embargo, en la mayoría de los casos, y en opinión de la mayoría de los médicos que tratan a pacientes con alimentación baja en carbohidratos, los inhibidores de SGLT-2 pueden no merecer la pena de correr el riesgo de cetoacidosis. Por lo tanto, deberían eliminarse primero al comenzar una dieta baja en carbohidratos.


 

DPP4 y GLP-1

Habla con tu paciente para ver si prefiere reducir y suspender primero los inhibidores de DDP4 o los agonistas de GLP-1.

  • Algunas personas prefieren suspender los agonistas de GLP-1 ya que son inyectables y es molesto porque hay que refrigerarlos.
  • Sin embargo, otras personas sienten que estos inyectables realmente reducen su apetito y prefieren reducir primero los inhibidores de DDP4.

Dado que ninguna de estas clases de medicamentos pone al paciente en riesgo de hipoglucemia, realmente depende de las preferencias del paciente. Si el paciente no tiene preferencia, comienza a reducir y suspender primero los inhibidores de DPP4, ya que los agonistas de GLP-1 pueden reducir el apetito y causar algo de pérdida de peso.

 

 

Medicamentos para la presión arterial

Valores iniciales

No es necesario que haya un ajuste de los medicamentos para la presión arterial al comienzo. Esto se puede evaluar durante el seguimiento.

Normalmente lleva más tiempo bajar la presión arterial, si es que ocurre, que los niveles de glucosa. Sin embargo, hay excepciones, por lo que es posible que quieras decirle a tu paciente que esté al tanto de los síntomas de hipotensión (como mareos, sensación de cansancio o náuseas) y que contacte contigo si se producen.

Seguimiento

Si el paciente se presenta en la consulta con una presión sanguínea baja o la experimenta en su casa, entonces es posible que sea necesario reducir los medicamentos antihipertensivos.

Determinar qué medicamento para la presión arterial debes suspender primero
  1. Reduce y retira los medicamentos diuréticos primero, si es posible:
    1. Diuréticos tiazídicos
    2. Diuréticos similares a la tiazida
    3. Diuréticos ahorradores de potasio
    4. Diuréticos de asa
  2. Reduce y suspende cualquier antagonista del calcio, si es posible.
  3. Reduce y suspende cualquier antagonista de los receptores de la angiotensina II, si es posible.
  4. Reduce y suspende cualquier inhibidor de la ECA.
  5. Reduce y suspende cualquier betabloqueante, bloqueantes alfa o combinación de bloqueantes alfa + beta, si es posible (a menudo esto no es posible debido a complicaciones relacionadas con el corazón).

 

 

7. Ciencia

Más de 30 ensayos controlados aleatorios de alta calidad respaldan el uso de dietas bajas en carbohidratos para tratar la obesidad, la diabetes de tipo 2 y otros síntomas del síndrome metabólico o la resistencia a la insulina.

Ve el enlace a continuación, o el resumen de Public Health Collaboration sobre evidencias de ensayos clínicos aleatorizados.

Estudios científicos sobre la alimentación baja en carbohidratos y cetogénica


 
 
 

Checklist8. Seguridad, medicamentos y recursos

La mayoría de las personas puede comenzar de manera segura una dieta baja en carbohidratos de inmediato. Pero los pacientes que toman cierto medicamentos, además de las mujeres en la lactancia, pueden necesitar preparación o adaptación adicionales:

  • ¿Tu paciente está tomando medicamentos para la diabetes, p.ej. ¿insulina? Aprende más
  • ¿Tu paciente está tomando medicamentos para la hipertensión?? Aprende más
  • ¿Tu paciente está en periodo de lactancia? Aprende más
  • ¿Tu paciente toma medicamentos psiquiátricos ? Aprende más

 

 
 

 
 

9. Para pacientes

Aquí tienes un folleto con consejos básicos sobre alimentación baja en carbohidratos que quizá te interese imprimir y dársela a los pacientes. Puede acelerar y simplificar tus consultas.

Folleto bajo en carbohidratos

Otros recursos sobre alimentación baja en carbohidratos que quizá te interese compartir con tus pacientes.

A continuación puedes encontrar las guías gráficas que a muchos doctores les parecen útiles para enseñar a los pacientes al hablar sobre qué es la dieta baja en carbohidratos.

Come

Alimentos dieta cetogénica: grasas naturales (mantequilla, aceite de oliva); carne; pescado y marisco; huevos; queso; verduras que crecen sobre la superficie

 
Empecemos con una guía gráfica rápida de los bajos carbohidratos. Aquí están los grupos básicos de alimentos de los que puedes comer todo lo que quieras, hasta que estés saciado. Las cifras de arriba son los gramos de carbohidratos digeribles por cada 100 gramos (3½ onzas). La fibra no se cuenta, puedes comer toda la fibra que quieras. Lista detallada de alimentos bajos en carbohidratos

Evita

Alimentos a evitar en bajos carbohidratos: pan, pasta, arroz, papas, fruta, cerveza, gaseosa, jugo, dulces

Arriba puedes ver lo que no no debes comer en una dieta baja en carbohidratos: alimentos repletos de azúcar y almidón. Lista detallada de alimentos a evitar

 

Más guías gráficas

 
 

Comentarios

¿Qué te parece esta guía? ¿Tienes alguna sugerencia sobre como mejorarla? ¿Algo que quieras que añadamos? Por favor, dínoslo en los comentarios a continuación.

  1. Estudios aleatorios controlados que muestran una pérdida de peso significativamente mayor con la dieta baja en carbohidratos

    1. Shai I, et al. Weight loss with a low-carbohydrate, mediterranean, or low-fat diet. N Engl J Med 2008;359(3);229–41.
    2. Bazzano L, et al. Effects of Low-Carbohydrate and Low-Fat Diets: A Randomized Trial. Ann Intern Med. 2014;161(5):309-318.
    3. Gardner CD, et al. Comparison of the Atkins, Zone, Ornish, and learn Diets for Change in Weight and Related Risk Factors Among Overweight Premenopausal Women. The a to z Weight Loss Study: A Randomized Trial. JAMA. 2007;297:969–977.
    4. Brehm BJ, et al. A Randomized Trial Comparing a Very Low Carbohydrate Diet and a Calorie-Restricted Low Fat Diet on Body Weight and Cardiovascular Risk Factors in Healthy Women. J Clin Endocrinol Metab 2003;88:1617–1623.
    5. Samaha FF, et al. A Low-Carbohydrate as Compared with a Low-Fat Diet in Severe Obesity. N Engl J Med 2003;348:2074–81.
    6. Sondike SB, et al. Effects of a low-carbohydrate diet on weight loss and cardiovascular risk factor in overweight adolescents. J Pediatr. 2003 Mar;142(3):253–8.
    7. Aude YW, et al. The National Cholesterol Education Program Diet vs a Diet Lower in Carbohydrates and Higher in Protein and Monounsaturated Fat. A Randomized Trial. Arch Intern Med. 2004;164:2141–2146.
    8. Volek JS, et al. Comparison of energy-restricted very low-carbohydrate and low-fat diets on weight loss and body composition in overweight men and women. Nutrition & Metabolism 2004, 1:13.
    9. Yancy WS Jr, et al. A Low-Carbohydrate, Ketogenic Diet versus a Low-Fat Diet To Treat Obesity and Hyperlipidemia. A Randomized, Controlled Trial. Ann Intern Med. 2004;140:769–777.
    10. Nichols-Richardsson SM, et al. Perceived Hunger Is Lower and Weight Loss Is Greater in Overweight Premenopausal Women Consuming a Low-Carbohydrate/High- Protein vs High-Carbohydrate/Low-Fat Diet. J Am Diet Assoc. 2005;105:1433–1437.
    11. Krebs NF, et al. Efficacy and Safety of a High Protein, Low Carbohydrate Diet for Weight Loss in Severely Obese Adolescents. J Pediatr 2010;157:252-8.
    12. Summer SS, et al. Adiponectin Changes in Relation to the Macronutrient Composition of a Weight-Loss DietObesity (Silver Spring). 2011 Mar 31. [Epub ahead of print]
    13. Halyburton AK, et al. Low- and high-carbohydrate weight-loss diets have similar effects on mood but not cognitive performance. Am J Clin Nutr 2007;86:580–7.
    14. Dyson PA, et al. A low-carbohydrate diet is more effective in reducing body weight than healthy eating in both diabetic and non-diabetic subjects. Diabet Med. 2007 Dec;24(12):1430-5.
    15. Keogh JB, et al. Effects of weight loss from a very-low-carbohydrate diet on endothelial function and markers of cardiovascular disease risk in subjects with abdominal obesity. Am J Clin Nutr 2008;87:567–76.
    16. Volek JS, et al. Carbohydrate Restriction has a More Favorable Impact on the Metabolic Syndrome than a Low Fat Diet. Lipids 2009;44:297–309.
    17. Partsalaki I, et al. Metabolic impact of a ketogenic diet compared to a hypocaloric diet in obese children and adolescents. J Pediatr Endocrinol Metab. 2012;25(7-8):697-704.
    18. Daly ME, et al. Short-term effects of severe dietary carbohydrate-restriction advice in Type 2 diabetes–a randomized controlled trial. Diabet Med. 2006 Jan;23(1):15–20.
    19. Westman EC, et al. The effect of a low-carbohydrate, ketogenic diet versus a low- glycemic index diet on glycemic control in type 2 diabetes mellitus. Nutr. Metab (Lond.)2008 Dec 19;5:36.

    Los primeros 17 estudios en la lista se tratan directamente de la pérdida de peso y los dos últimos fueron efectuados sobre diabéticos de tipo 2 (quienes normalmente tenían un exceso de peso) y mostraron el mismo efecto. Muchos de los estudios duraron 6 meses o un año, y uno de ellos (Shai et al.) duró dos años.

    Todos estos estudios muestran una pérdida de peso significativamente mayor para el grupo al que se le aconsejó seguir una alimentación baja en carbohidratos (en la mayoría de los casos, una dieta Atkins).

    Por lo que yo sepa, nunca se ha demostrado el contrario: la alimentación baja en carbohidratos nunca ha perdido de forma significativa en un estudio sobre la pérdida de peso. Esto significa que ¡low carb está ganando contra los consejos fracasados de conteo de calorías/bajo en grasa por una puntuación de 19-0!

  2. Metanálisis:

    Estudios no aleatorios: