Pacientes con problemas de salud preexistentes

Por lo general, las dietas bajas en carbohidratos y cetogénicas son inocuas para la mayoría de las personas. Como explicamos en esta guía, ciertas afecciones médicas preexistentes pueden precisar atención y precaución extra, pero no deberían impedir la restricción de carbohidratos. A continuación, señalamos las raras excepciones a esto.

Cabe recordar que esta información está dirigida a médicos, no a la población general (descargo de responsabilidad completo). Habla sobre cualquier cambio en la medicación y cambios relevantes de estilo de vida con tu médico.

Enfermedades incompatibles con la restricción de carbohidratos

Nefropatía avanzada

Los pacientes con nefropatía avanzada que aún no reciben diálisis requieren dietas bajas en proteína que son en gran medida incompatibles con la restricción de carbohidratos.1No es que no se pueda usar, pero es tan complicado que no lo recomendamos.

Enfermedades genéticas raras

Ciertas enfermedades genéticas raras relacionadas con el metabolismo de la grasa también están contraindicadas para el uso de dietas muy bajas en carbohidratos.2 Entre ellas están la deficiencia de carnitina palmitoiltransferasa; la deficiencia de acil-CoA deshidrogenasa de cadena corta, media o larga; y la deficiencia de piruvato carboxilasa. Afortunadamente, son enfermedades muy poco frecuentes que normalmente se diagnostican a temprana edad. Es poco probable que los pacientes adultos presenten trastornos graves del metabolismo de la grasa sin un diagnóstico previo.

Desde el punto de vista de los lípidos, la hiperquilomicronemia y la deficiencia de lipasa lipoproteica son contraindicaciones debido a la incapacidad del cuerpo de gestionar de forma adecuada los productos de la digestión de las grasas. De igual forma, esto suele aparecer a una edad temprana, y es raro encontrarse un diagnóstico nuevo como adulto. Sin embargo, si estás tratando a un paciente con niveles de triglicéridos muy altos (por encima de 800 mg/dL), quizá sea recomendable realizar una valoración especializada antes de comenzar una dieta alta en grasas.

Ciertas afecciones agudas e inestables

Por último, en algunos casos, los pacientes con una afección médica aguda e inestable —como una pancreatitis aguda, una insuficiencia hepática activa, gota aguda, entre otras— no son candidatos para esta intervención alimentaria. Es necesario resolver la afección aguda antes de considerar la restricción terapéutica de carbohidratos.

Afecciones comunes compatibles con la restricción de carbohidratos

Otras afecciones, como las detalladas a continuación, son mucho más comunes y no impiden el uso de la restricción de carbohidratos.

 

1. Antecedentes de gota/hiperucemia

¿Pueden los pacientes con antecedentes de gota seguir una dieta baja en carbohidratos o cetogénica? Sí, sin duda, pero puede aumentar el riesgo de crisis de gota durante las primeras seis a ocho semanas.3 Por lo tanto, es posible que los pacientes con antecedentes de gota tengan que prestar más atención al estado de su hidratación o incluso considerar una medicación profiláctica.4

A la larga, los niveles de ácido úrico suelen reducirse al seguir una dieta baja en carbohidratos, junto con otros marcadores del síndrome metabólico. Un estudio mostró que el ácido úrico bajó de forma significativa tras seis meses de seguir una dieta baja en carbohidratos.5 Esto parece indicar que la restricción de carbohidratos puede reducir el riesgo de gota. También hay evidencias preliminares de que el cuerpo cetónico betahidroxibutirato puede reducir de forma directa las crisis de gota.6

 

¿La dieta baja en carbohidratos provoca gota en algunos pacientes sin antecedentes de gota?

Aunque los estudios de corta duración muestran un aumento temporal del ácido úrico durante las primeras semanas tras empezar una dieta estricta baja en carbohidratos, los doctores que tratan de forma regular a pacientes con dietas bajas en carbohidratos no suelen observar un aumento de los episodios de gota.7 Cualquier aumento del riesgo durante las primeras semanas probablemente sea pequeño o moderado, y el ácido úrico pronto volverá a los valores de referencia o incluso más bajos.8

 

Observaciones clínicas de médicos que usan la alimentación baja en carbohidratos:9
  • Prácticamente todos los niveles de ácido úrico vuelven a la normalidad después de seis a ocho semanas.
  • Los pacientes con antecedentes de gota tienen un mayor riesgo de sufrir una crisis de gota en las primeras seis-ocho semanas de una dieta baja en carbohidratos. Ajusta los medicamentos de forma acorde, o comenta la posibilidad de usar profilaxis si fuera necesario.
  • Los pacientes sin antecedentes de gota probablemente no sufran gota, a pesar de que sus niveles de ácido úrico suban bastante.

 

¿Qué más se puede hacer para prevenir o minimizar una crisis de gota?

Junto con la ya mencionada ayuda de los medicamentos, los médicos pueden recomendar hacer lo siguiente a los pacientes con gota:

  1. Minimizar el consumo de azúcar: La gota está estrechamente relacionada con la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico, así que el consumo de azúcar y carbohidratos refinados puede contribuir a la causa subyacente.10 Los altos niveles de insulina en sangre están correlacionados con un aumento de los niveles de ácido úrico, probablemente debido a la reducción de la excreción de ácido úrico por los riñones.11 Además, la epidemiología de la gota va en paralelo al consumo de azúcar de las poblaciones, como se demostró con el aumento de la incidencia de gota en el siglo XVIII en Reino Unido, cuando el consumo de azúcar también aumentó de forma drástica.12 El consumo de fructosa también está estrechamente relacionado con los niveles de ácido úrico.13
  2. Reducir el consumo de alcohol: La cerveza y otras bebidas alcohólicas altas en carbohidratos son las más preocupantes, pero debe limitarse el consumo de cualquier tipo de alcohol.14
  3. Tomar agua con lima o limón: Añadir una o dos cucharadas de jugo de lima o limón sin azúcar al agua puede minimizar el riesgo de crisis de gota. Se puede hacer a lo largo del día durante las primeras seis a ocho semanas de una dieta baja en carbohidratos. Un pequeño estudio piloto mostró que el ácido cítrico puede neutralizar el ácido úrico y quizá reducir los niveles de ácido úrico.15

2. Antecedentes de problemas de vesícula

El consejo de la medicina tradicional mantiene que una dieta alta en comidas grasas puede predisponer a los pacientes a la aparición de cálculos en la vesícula biliar, crisis de vesícula e incluso, finalmente, a la necesidad de extirparla.

¿Significa esto que los pacientes con antecedentes de problemas de vesícula o sin vesícula (colecistectomía) no pueden seguir una dieta baja en carbohidratos y rica en grasas? No, para nada.

De hecho, hay cada vez más evidencias de que las dietas bajas en grasas y altas en carbohidratos pueden aumentar el riesgo de cálculos en la vesícula.16 La explicación de esta conexión es que una dieta baja en grasas causa que la bilis permanezca en la vesícula en vez de liberarse en intervalos regulares para digerir la grasa alimentaria, lo que provoca que se formen cálculos. Cuando ya están formados y se consume un alimento alto en grasas, se libera la bilis desde la vesícula y los cálculos pueden quedar atascados en el conducto biliar. Esto normalmente causa fuertes dolores en la parte superior derecha del abdomen, irradiando hacia la espalda. Hay varios estudios que han confirmado la relación entre las dietas bajas en grasa y los cálculos en la vesícula.17

 

Qué necesitan saber los médicos

Los siguientes consejos pueden ser de ayuda para tus pacientes con problemas de cálculos en la vesícula al seguir una dieta baja en carbohidratos:18

  • Pacientes asintomáticos: Si los cálculos se han visualizado o confirmado pero el paciente no tiene síntomas, no hay necesidad de actuar. Los cálculos quizá nunca supongan un problema. 
  • Pacientes sintomáticos:  Si los pacientes experimentan un dolor intenso después de una comida baja en carbohidratos o cetogénica, quizá necesiten reducir su consumo de grasas o dividirlo en porciones más pequeñas a lo largo del día. En teoría, el aceite de coco o el aceite MCT pueden ayudar, ya que se absorben más rápidamente, no necesitan lipasa pancreática y puede que no estimulen la liberación de bilis.19 No obstante, esto es principalmente anecdótico, y no hay un consenso claro. Si estos métodos no reducen las crisis, el paciente puede necesitar finalmente una intervención quirúrgica programada o ciertos medicamentos para controlar los cálculos biliares. 
  • Pacientes sin vesícula biliar: Se puede consumir una dieta baja en carbohidratos tras extirpar la vesícula biliar, pero es posible que sea necesario que los pacientes coman comidas más pequeñas y frecuentes con cantidades menores de grasa, al menos al comienzo.20 El hígado sigue creando bilis para digerir la grasa, pero la vesícula biliar ya no puede concentrarla ni almacenarla. En su lugar, la bilis se libera directamente al intestino. Consumir alimentos ricos en fibra y bajos en carbohidratos con las comidas, como verduras de superficie o pan keto, puede ayudar a ralentizar la digestión de la grasa y reducir la diarrea. También hay evidencias anecdóticas inconsistentes de que un suplemento de bilis puede ayudar a descomponer las grasas y reducir la diarrea u otros síntomas digestivos.21
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    ¿Una dieta baja en carbohidratos o cetogénica reduce o deshace los cálculos en la vesícula?

    No hay ningún estudio formal que haya probado alguna de estas dietas en personas con cálculos en la vesícula biliar.

    No obstante, de forma anecdótica, muchas personas informan de que los síntomas de los cálculos biliares acaban desapareciendo tras seguir una dieta baja en carbohidratos, a veces después de una crisis inicial de cálculos.22


    3. Antecedentes de cálculos renales o enfermedad renal

    Aunque las evidencias son inciertas, se piensa que el consumo de sodio está asociado con un aumento del riesgo de cálculos renales.23 Debido a que algunas personas, aunque no todas, que comienzan una dieta baja en carbohidratos o cetogénica pueden necesitar aumentar el consumo de sal para reducir los síntomas de la gripe de inducción o gripe keto, es posible que preocupe una hipotética aparición de cálculos renales. Sin embargo, por lo que sabemos, las investigaciones hasta la fecha no han descubierto que los cálculos renales se produzcan de forma más frecuente en el caso de las personas que siguen una dieta baja en carbohidratos o cetogénica.24

    La mayoría de los casos de cálculos renales son casos anecdóticos de adultos que desarrollaron un cálculo renal nada más empezar una dieta baja en carbohidratos. Sin embargo, ya que los cálculos renales son frecuentes —se dan en el 10 % de los hombres y el 7 % de las mujeres de los Estados Unidos, y la mayoría siguen una dieta estadounidense estándar—, el momento de la formación de los cálculos puede no tener nada que ver con haber empezado una dieta baja en carbohidratos.

    Si se formaran cálculos renales mientras se sigue una dieta baja en carbohidratos, asegúrate de que el paciente se mantenga bien hidratado y evite grandes cantidades de alimentos altos en oxalato, como cafeína, chocolate, espinacas, quimbombó (ocra), acelgas y ruibarbo.

    Respecto a la disfunción renal, los estudios no muestran un riesgo significativo con un consumo moderado o alto de proteína en ausencia de una enfermedad renal preexistente.25 Por lo tanto, probablemente las dietas bajas en carbohidratos sean seguras para todas las personas excepto para las que sufren una enfermedad renal avanzada.

    Para más detalles, puedes leer nuestra guía basada en evidencias: Qué necesitas saber sobre una dieta baja en carbohidratos y los riñones.


    4. Antecedentes de cirugía bariátrica

    Cada vez más pacientes recurren a las dietas bajas en carbohidratos después de haberse sometido a una cirugía bariátrica. Por supuesto que es preferible que los pacientes le den una oportunidad a la dieta antes de llevar a cabo una cirugía que afectará la calidad de vida, más aún teniendo en cuenta que este estilo de alimentación puede hacer innecesaria completamente la cirugía. Sin embargo, incluso después de la cirugía bariátrica, una dieta baja en carbohidratos o cetogénica puede ser una valiosa adición para fomentar la pérdida de peso de forma permanente y la reversión de la diabetes.26

    Evitar los alimentos azucarados y almidonados y una adherencia a una dieta estricta baja en carbohidratos o cetogénica puede acabar con los antojos fuertes, la sensación de adicción al azúcar y la compulsión de atracones, que en ocasiones son los problemas que tenían los pacientes con obesidad.27

    Los pacientes que se han sometido a una cirugía bariátrica pueden ayunar con seguridad, pero deben evitar que las comidas durante el intervalo de alimentación sean una o dos comidas grandes. Pueden limitar el intervalo de alimentación, pero es posible que para ellos sea mejor hacer comidas pequeñas durante un periodo restringido de seis horas para evitar la posibilidad de malabsorción o diarrea.28

    Cada vez hay más evidencias que muestran que el azúcar puede tener muchas características adictivas, como liberar endorfinas, proporcionar placer y regular las emociones de forma significativa, pero a menudo disfuncional.29 Existen estudios recientes que muestran un fuerte riesgo de transferencia de la adicción de los alimentos a otras sustancias, como el alcohol y el juego, en pacientes a los que se sometió a una cirugía bariátrica, un fenómeno que puede estar relacionado con las características adictivas de los alimentos azucarados.30

    Para que a los pacientes de cirugía bariátrica les vaya bien a largo plazo, además de seguir una dieta baja en carbohidratos o cetogénica, pueden necesitar la ayuda de su doctor para gestionar desencadenantes emocionales de alimentación. Esto puede incluir ayudar a los pacientes a gestionar la sensación de ansiedad, estrés, depresión, enfado, miedo, placer, aburrimiento y otras emociones incómodas que quizás antes gestionaran comiendo alimentos azucarados y almidonados.


    5. Antecedentes de colesterol LDL alto o uso de estatinas

    ¿Qué planteamiento deberías usar para un paciente con el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) alto? El primer concepto importante a entender es que las dietas bajas en carbohidratos y cetogénicas no aumentan el colesterol en la mayoría de las personas. Los estudios no muestran un aumento neto del colesterol en la mayoría de las personas, y algunos muestran una ligera reducción.31 Si bien es cierto que el colesterol LDL aumenta en el caso de algunas personas, son las menos. De hecho, la mayoría de las personas experimentan una mejora neta de los marcadores de salud cardiovascular con una alimentación baja en carbohidratos, ya que puede aumentar de forma natural el colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL), reducir los triglicéridos, y mejorar el tamaño y densidad de las partículas LDL.32

    Puedes leer más sobre la valoración del colesterol en el contexto de una dieta baja en carbohidratos en nuestra guía, Conceptos básicos sobre el colesterol con la alimentación baja en carbohidratos.

    Si a alguien le aumenta el colesterol LDL después de comenzar una dieta baja en carbohidratos, entonces recomendamos ponerlo en perspectiva junto con su riesgo cardiovascular total. Una mejora de la glucemia, la presión arterial, el peso y otros parámetros de salud pueden o no mitigar el impacto del aumento del colesterol LDL. Por ejemplo, un estudio mostró una mejora total del cálculo de riesgo cardiovascular general a 10 años a pesar de un aumento del colesterol LDL.33

    En resumen, un colesterol alto no debería ser una contraindicación para una alimentación baja en carbohidratos, sino una oportunidad de evaluar y tratar el riesgo cardiovascular total.

    ¿Y si tu paciente ya usa una estatina? ¿Debería eso afectar a tu decisión de prescribir una dieta baja en carbohidratos? Para nada. De hecho, muchos médicos observan que un estatina combinada con una dieta baja en carbohidratos puede ser una forma efectiva de tratar a los pacientes con un riesgo alto de cardiopatías, ya que la combinación puede mejorar la diabetes, la enfermedad metabólica, la obesidad y reducir el colesterol LDL al mismo tiempo.34

    El beneficio total puede reducir el riesgo del paciente lo suficiente para que una estatina no esté justificada según las puntuaciones de riesgo a 10 años. Aunque no existen estudios que evalúen descontinuar las estatinas en este contexto, es una cuestión intrigante en el caso de que el riesgo del paciente baje a menos del 5 % en el cálculo de riesgo a 10 años.

    Como con cualquier medicación, continuar con ella o dejarla requiere una evaluación detallada de los riesgos y beneficios potenciales respecto a las alternativas. Por ejemplo, las pautas recientes recomiendan tener en cuenta la puntuación de calcio coronario cuando el uso de estatinas esté contemplado para las personas con un riesgo intermedio de sufrir cardiopatía. Eso se debe a que las evidencias recientes parecen indicar que el beneficio de usar estatinas es limitado cuando la puntuación de calcio coronario es menor a 100.35

    En conclusión, un colesterol LDL alto o incluso el uso de estatinas sigue siendo compatible con empezar y beneficiarse de la restricción de carbohidratos.

    Esta guía de Diet Doctor te puede ayudar a ti y a tus pacientes a reconsiderar el análisis de riesgos y beneficios:

    ¿Deberías usar estatinas? (en inglés)


    Más

    1. American Journal of Kidney Disease 1996: Efectos de la restricción de proteínas alimentarias sobre la progresión de una enfermedad renal avanzada en el estudio sobre la modificación de la dieta en enfermedades renales (artículo en inglés) [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

    2. Aunque no conocemos ningún estudio que examine las dietas cetogénicas en estas poblaciones, desde un sentido mecanístico probablemente no sería seguro probar una dieta baja en carbohidratos y rica en grasas.

    3. Esto se basa en los hallazgos de que los niveles de ácido úrico pueden aumentar inicialmente en una dieta baja en carbohidratos. No obstante, la experiencia clínica muestra que el aumento del riesgo de una crisis de gota es pequeño, si es que existe. [evidencia débil]

    4. La medicación solo debería iniciarse después de consultar con un profesional médico.

      Algunos recomiendan que quizás sea interesante para las personas que han sufrido anteriormente crisis de gota problemáticas usar el medicamento alopurinol al empezar a seguir una dieta baja en carbohidratos.

      Sin embargo, el reumatólogo Dr. Edward Skol de Scripps Clinic no recomienda empezar alopurinol de forma empírica, pues se sabe que inicialmente aumenta el riesgo de una crisis aguda al tomarlo solo. Esto está respaldado por las pautas oficiales del Colegio Estadounidense de Reumatología, que en su lugar recomienda tomar un medicamento como colchicina o ibuprofeno si fuera necesario.

      Arthritis Care Research 2020:
      Pautas de 2020 del Colegio Estadounidense de Reumatología para la gestión de la gota
      (artículo en inglés)
      [revisión no sistemática; sin calificar]

      Pero como resume el Dr. Skol, “El mejor consejo probablemente sea evitar deshidratarse al empezar una dieta cetogénica”.
      Esto se basa en experiencia clínica. [evidencia débil]

    5. Nutrition 2012: Efecto de una dieta baja en calorías versus una dieta cetogénica en la diabetes tipo 2 (artículo en inglés) [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

    6. Cell Reports 2017: El betahidroxibutirato desactiva el inflamasoma neutrófilo NLRP3 para aliviar las crisis de gota (artículo en inglés) [estudio en animales; evidencia muy débil]

    7. Esto se basa en la experiencia clínica consistente de médicos que usan la alimentación baja en carbohidratos. [evidencia débil]

    8. Nutrition 2012: Efecto de una dieta baja en calorías versus una dieta cetogénica en la diabetes tipo 2 (artículo en inglés) [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

    9. Esto se basa en la experiencia consistente de médicos que usan la alimentación baja en carbohidratos. [evidencia débil]

    10. El azúcar puede ser peor que otros carbohidratos porque el 50 % es fructosa, la cual aumenta los niveles de ácido úrico. Este estudio mostró que reducir el índice glucémico de los alimentos con carbohidratos redujo los niveles de ácido úrico:
      Arthritis and Rheumatology 2017: Efectos de la reducción del índice glucémico de los carbohidratos alimentario en el ácido úrico plasmático: el estudio clínico aleatorizado OmniCarb (artículo en inglés) [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

    11. Journal of Clinical and Diagnostic Research 2013: Correlación de la insulina sérica y los niveles de ácido úrico séricos con los niveles de hemoglobina glicosilada en los pacientes con diabetes tipo 2 (artículo en inglés) [estudio observacional, evidencia débil]

    12. Rheumatology 2012: Vino fortificado y azúcar, y la etiología de la gota en Inglaterra entre 1650 y 1900 (artículo en inglés) [revisión no sistemática; sin calificar]

    13. Nutrients 2017: Consumo de fructosa, ácido úrico sérico y trastornos cardiometabólicos: una revisión clínica (artículo en inglés) [revisión no sistemática; sin calificar]

    14. Este estudio mostró que la mayoría de los tipos de alcohol, incluso en cantidades moderadas, aumentaron el riesgo de gota. No obstante, es probable que ninguno de los participantes estuviera siguiendo una dieta baja en carbohidratos:
      American Journal or Medicine 2015: Cantidad y tipo de alcohol para el riesgo de crisis recurrentes de gota: un estudio basado en internet con casos cruzados (artículo en inglés) [evidencia débil]

    15. Annals of Rheumatic Diseases 2015: El jugo de limón reduce el nivel de ácido úrico sérico mediante la alcalinización de la orina en pacientes con gota e hiperuricemia: un estudio piloto (artículo en inglés) [estudio no controlado; evidencia débil]

    16. Hepatobilliary Disease 2005: Carbohidratos alimentarios, carga glucémica e incidencia de enfermedad sintomática de cálculos biliares en varones (artículo en inglés) [estudio observacional, evidencia débil]

    17. The New England Journal of Medicine 1988: Efectos del ácido ursodeoxicólico y la aspirina en la formación de bilis litogénica y cálculos biliares durante la pérdida de peso (artículo en inglés) [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

      Archives of Internal Medicine 1989: Formación de cálculos biliares durante la reducción de peso al hacer dieta (artículo en inglés) [estudio no aleatorizado; evidencia débil]

      International Journal of Obesity and Related Metabolic Disorders 1988: Motilidad de la vesícula biliar y formación de cálculos biliares en pacientes con obesidad siguiendo dietas muy bajas en calorías. La usas (grasa) para vaciarla (bien). (artículo en inglés) [estudio no aleatorizado; evidencia débil]

    18. Esto se basa en la experiencia clínica consistente de médicos que utilizan la dieta baja en carbohidratos. [evidencia débil]

    19. American Journal of Digestive Diseases 1972: Absorción de triglicéridos de cadena media en animales con atrofia pancreática (artículo en inglés) [estudio animal; evidencia muy débil]

    20. Esto se basa en la experiencia clínica de médicos que usan la alimentación baja en carbohidratos y fue consensuado por nuestro comité de expertos en alimentación baja en carbohidratos. Tienes más información sobre nuestro comité aquí [evidencia débil].

    21. [informe anecdótico; evidencia muy débil]

    22. [informe anecdótico; evidencia muy débil]

    23. Reviews in Urology 2010: Cálculos renales: un panorama general de la prevalencia, incidencia y factores de riesgo asociados (artículo en inglés) [revisión no sistemática; sin calificar]

    24. Se ha informado de cálculos renales en niños con epilepsia que usan versiones especiales muy restrictivas de dietas cetogénicas, pero la suplementación con citrato de potasio puede reducir cinco veces el riesgo de cálculos renales :

      Pediatrics 2009: El uso empírico del citrato de potasio reduce la incidencia de cálculos renales con la dieta cetogénica (artículo en inglés) [estudio observacional; evidencia débil]

      Cabe destacar que esto no parece ser un riesgo en una dieta menos restrictiva basada en alimentos naturales según numerosos estudios publicados, ninguno de los cuales ha mostrados un aumento de la incidencia. Puedes ver la lista completa de estudios en nuestra guía: La ciencia de la alimentación baja en carbohidratos y cetogénica.

    25. Nutrition & Metabolism 2005: Consumo de proteína alimentaria y función renal (artículo en inglés) [revisión no sistemática; sin calificar]

      Journal of the American Dietetic Association 2010: Función renal tras llevar un seguimiento de una pérdida de peso a largo plazo en personas con obesidad abdominal en una dieta muy baja en carbohidratos versus una dieta rica en carbohidratos (artículo en inglés) [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

      Journal of Nutrition & Metabolism 2016: Una dieta alta en proteínas no tiene efectos negativos: un estudio cruzado de un año en varones practicantes de entrenamiento de resistencia (artículo en inglés) [estudio cruzado aleatorizado; evidencia moderada]

      Journal of Exercise Physiology 2018: Estudios de caso sobre culturistas bien entrenados: dos años siguiendo una dieta rica en proteínas (artículo en inglés) [evidencia muy débil]

    26. Aunque la cuestión de cómo definir la reversión de la diabetes tipo 2 aún no está decidida, los investigadores de Virta Health y de la Asociación Estadounidense de la Diabetes han desarrollado una definición práctica. Su reversión se define como tener una HbA1c por debajo del 6,5 % (7,8 mmol/L o 47,5 mmol/mol) sin medicación aparte de metformina. Una remisión parcial es tener al menos dos mediciones de HbA1c entre 5,7 y 6,5 % (6,5 mmol/L o 38,8 mmol/mol y 7,8 mmol/L o 47,5 mmol/mol) durante el curso de un año sin usar ninguna medicación. La remisión completa de la diabetes está definida como una normoglucemia durante al menos un año con al menos dos medidas de HbA1c por debajo de 5,7 % (6,5 mmol/L o 38.8 mmol/mol) y sin medicación.

    27. Obesity 2011: Cambio en los antojos de alimentos, preferencias de comida y apetito al seguir una dieta baja en carbohidratos y una dieta baja en grasas (artículo en inglés) [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

    28. Esto se basa en la experiencia clínica consistente de médicos que usan la alimentación baja en carbohidratos. [evidencia débil]

    29. Neuroscience Biobehavior Review 2008: Evidencia de la adicción al azúcar: efectos conductuales y neuroquímicos del consumo intermitente y excesivo de azúcar (artículo en inglés) [revisión no sistemática; sin calificar]

    30. Journal of Genetic Syndromes and Gene Therapy 2011: Neurogenética del síndrome de deficiencia de recompensas como causa principal de la “transferencia de la adicción”: un nuevo fenómeno común tras la cirugía bariátrica (artículo en inglés) [revisión no sistemática; sin calificar]

    31. Obesity Reviews 2012: Revisión sistemática y metanálisis de estudios clínicos de los efectos de las dietas bajas en carbohidratos sobre los factores de riesgo cardiovascular (artículo en inglés) [revisión sistemática de estudios aleatorizados; evidencia sólida]

      Cardiovascular Diabetology 2018: Respuestas del factor de riesgo de enfermedad cardiovascular ante un modelo de atención de diabetes tipo 2 que incluye la cetosis nutricional provocada por la restricción sostenida de carbohidratos durante 1 año: un estudio controlado, no aleatorizado y de etiqueta abierta (artículo en inglés) [estudio no controlado; evidencia débil]

    32. Cardiovascular Diabetology 2018: Respuestas del factor de riesgo de enfermedad cardiovascular ante un modelo de atención de diabetes tipo 2 que incluye la cetosis nutricional provocada por la restricción sostenida de carbohidratos durante 1 año: un estudio controlado, no aleatorizado y de etiqueta abierta (artículo en inglés) [estudio no controlado; evidencia débil]

      Nutrition in Clinical Practice: Revisión de una dieta baja en carbohidratos: cambiando el paradigma (artículo en inglés) [revisión no sistemática; sin calificar]

      Nutrition Reviews: Efectos de las dietas con restricción de carbohidratos en los niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad en adultos con sobrepeso y obesidad: una revisión sistemática y metanálisis (artículo en inglés) [revisión sistemática de ensayos aleatorizados; evidencia sólida]

      British Journal of Nutrition: Efectos de las dietas bajas en carbohidratos versus dietas bajas en grasa en el peso corporal y en los factores de riesgo metabólico: un metanálisis de ensayos controlados aleatorizados (artículo en inglés) [evidencia sólida]

    33. Cardiovascular Diabetology 2018: Respuestas del factor de riesgo de enfermedad cardiovascular ante un modelo de atención de diabetes tipo 2 que incluye la cetosis nutricional provocada por la restricción sostenida de carbohidratos durante 1 año: un estudio controlado, no aleatorizado y de etiqueta abierta (artículo en inglés) [estudio no controlado; evidencia débil]

    34. British Journal of Nutrition 2016: Efectos de las dietas bajas en carbohidratos versus dietas bajas en grasa en el peso corporal y en los factores de riesgo metabólico: un metanálisis de ensayos controlados aleatorizados [evidencia sólida]

    35. Journal of the American College of Cardiology 2018: Efectos de las estatinas en los resultados cardiovasculares tras la puntuación de calcio arterial coronario.[estudio aleatorizado; evidencia moderada]