La ciencia de las dietas bajas en carbos y cetogénica

La página a continuación resume la evidencia científica central detrás de las dietas bajas en carbos y cetogénica. Si bien estas dietas aún son algo controvertidas, actualmente existen pruebas de alta calidad que respaldan su uso rutinario para la pérdida de peso y la enfermedad metabólica (por ejemplo, diabetes tipo 2, presión arterial alta) y algunas otras afecciones.

También existe buena evidencia que sugiere que el temor a las grasas saturadas naturales ha sido un error, y que no hay beneficios generales para la salud o el peso en una dieta baja en grasas.

Todos los artículos están en inglés. Hemos traducido los títulos para mostrar de qué se tratan.

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Contenido

  1. Carbos bajos para médicos
  2. Más sobre la dieta cetogénica
  3. La política de Diet Doctor para evaluar la evidencia científica


 

Pérdida de peso

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Algunas personas todavía afirman que los estudios de pérdida de peso no muestran ninguna ventaja de las dietas bajas en carbohidratos. Por increíble que parezca, es lo que todavía sostienen muchos de los llamados expertos. Esto es ignorancia o negación de la ciencia.

Hay al menos 31 estudios científicos modernos de la más alta calidad (Ensayos Controlados Aleatorios, ECA) que demuestran que hay una pérdida de peso significativamente mayor con las dietas bajas en carbohidratos, de acuerdo con las cifras del último recuento realizado por la Public Health Collaboration UK. ¿El número de estudios que muestran lo contrario? Cero.

Los ECA muestran que hay una pérdida de peso más significativa con dietas bajas en carbohidratos

Todos los artículos están en inglés. Hemos traducido los títulos para mostrar de qué se tratan.

  1. Shai I, et al. Pérdida de peso con una dieta baja en carbohidratos, mediterránea o baja en grasas. N Engl J Med 2008;359(3);229–41.
  2. Bazzano L, et al. Efectos de las dietas bajas en carbohidratos y en grasas: Un Ensayo Aleatorizado. Ann Intern Med. 2014;161(5):309-318.
  3. Gardner CD, et al. Comparación del cambio en el peso y los factores de riesgo relacionados entre las mujeres premenopáusicas con sobrepeso en las dietas Atkins, Zone, Ornish y LEARN: Estudio de pérdida de peso de la A a la Z: Un Ensayo Aleatorizado. JAMA. 2007;297:969–977.
  4. Brehm BJ, et al. Un ensayo aleatorizado que compara una dieta muy baja en carbohidratos y una dieta baja en grasa y restringida en calorías sobre el peso corporal y los factores de riesgo cardiovascular en mujeres sanas. J Clin Endocrinol Metab 2003;88:1617–1623.
  5. Samaha FF, et al.  Comparación entre una dieta baja en carbohidratos y una dieta baja en grasas en la obesidad severa . N Engl J Med 2003;348:2074–81.
  6. Sondike SB, et al. Efectos de una dieta baja en carbohidratos sobre la pérdida de peso y el factor de riesgo cardiovascular en adolescentes con sobrepeso. J Pediatr. 2003 Mar;142(3):253–8.
  7. Aude YW, et al. La Dieta del Programa Nacional de Educación sobre el Colesterol versus una Dieta más Baja en Carbohidratos y más Alta en Proteínas y Grasas Monoinsaturadas. Un Ensayo Aleatorizado. Arch Intern Med. 2004;164:2141–2146.
  8. Volek JS, et al. Comparación entre una dieta restringida en calorías y muy baja en carbohidratos y una dieta baja en grasa sobre la pérdida de peso y la composición corporal en hombres y mujeres con sobrepeso. Nutrition & Metabolism 2004, 1:13.
  9. Yancy WS Jr, et al.  Una dieta cetogénica baja en carbohidratos versus una dieta baja en grasas para tratar la obesidad y la hiperlipidemia. Un ensayo controlado aleatorizado. Ann Intern Med. 2004;140:769–777.
  10. Nichols-Richardsson SM, et al. En las mujeres premenopáusicas con sobrepeso que consumen una dieta baja en carbohidratos/alta en proteínas versus alta en carbohidratos/baja en grasas el hambre percibida es menor y la pérdida de peso es mayor. J Am Diet Assoc. 2005;105:1433–1437.
  11. Krebs NF, et al. Eficacia y seguridad de una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos para bajar de peso en adolescentes con obesidad severa. J Pediatr 2010;157:252-8.
  12. Summer SS, et al. Cambios en la adiponectina en relación con la composición de macronutrientes de una dieta para bajar de pesoObesity (Silver Spring). 2011 Mar 31. [Publicación en línea antes de publicación impresa]
  13. Halyburton AK, et al. Las dietas bajas y altas en carbohidratos para perder peso tienen efectos similares en el estado de ánimo pero no en el rendimiento cognitivo. Am J Clin Nutr 2007;86:580–7.
  14. Dyson PA, et al. Una dieta baja en carbohidratos es más efectiva para reducir el peso corporal que una alimentación saludable tanto en sujetos diabéticos como no diabéticos. Diabet Med. 2007 Dec;24(12):1430-5.
  15. Keogh JB, et al. Efectos de la pérdida de peso de una dieta muy baja en carbohidratos en la función endotelial y los marcadores de riesgo de enfermedad cardiovascular en sujetos con obesidad abdominal. Am J Clin Nutr 2008;87:567–76.
  16. Volek JS, et al. La restricción de carbohidratos tiene un impacto más favorable en el síndrome metabólico que una dieta baja en grasas. Lipids 2009;44:297–309.
  17. Partsalaki I, et al. Impacto metabólico de una dieta cetogénica en comparación con una dieta hipocalórica en niños y adolescentes obesos. J Pediatr Endocrinol Metab. 2012;25(7-8):697-704.
  18. Daly ME, et al. Efectos a corto plazo de la recomendación de una restricción severa dietética de carbohidratos en la diabetes tipo 2: un ensayo controlado aleatorizado. Diabet Med. 2006 Jan;23(1):15–20.
  19. Westman EC, et al. El efecto de una dieta cetogénica baja en carbohidratos versus una dieta de bajo índice glucémico en el control glucémico en la diabetes mellitus tipo 2. Nutr. Metab (Lond.)2008 Dec 19;5:36.

Las primeras 17 investigaciones en la lista son ensayos sobre pérdida de peso, los dos últimos son estudios sobre personas diabéticas tipo 2 (generalmente con sobrepeso) que muestran el mismo efecto. Muchos de los estudios tienen una duración de seis meses o un año, uno de ellos (Shai et al) tiene una duración de dos años.

Todos estos estudios muestran una pérdida de peso significativamente mayor para el grupo al que se recomendó comer una dieta baja en carbohidratos (Atkins, en la mayoría de los casos).

Por lo que sé, nunca se ha demostrado lo contrario: las dietas bajas en carbohidratos nunca han perdido un estudio de pérdida de peso de manera significativa. ¡Esto significa que la dieta baja en carbohidratos le está ganando 19 a 0 a la fallida recomendación de una dieta baja en grasas/calorías!

Puedes hacerme conocer cualquier excepción (o más ejemplos) en los comentarios.

Uno más: otro estudio con resultados similares, esta vez en personas con sobrepeso con diabetes tipo 2:

Saslow S, et al. Doce meses de resultados de un ensayo aleatorio de una dieta moderada en carbohidratos versus una dieta muy baja en carbohidratos en adultos con sobrepeso y diabetes mellitus tipo 2 o prediabetes. Nutrition & Diabetes 7, Article number: 304 (2017).

Metanálisis

Varios metanálisis de ensayos relevantes han llegado a la misma conclusión que los ensayos individuales anteriores.

Los carbohidratos bajos no solo producen más pérdida de peso en comparación con otras dietas, sino que producen, además, más pérdida de grasa:

Hashimoto Y, et al. Impacto de la dieta baja en carbohidratos en la composición corporal: metanálisis de estudios controlados aleatorios. Obes Rev. 2016 Apr 5. doi: 10.1111/obr.12405. [Publicación en línea antes de publicación impresa]

Aquí hay otro nuevo metanálisis que muestra más pérdida de peso con carbohidratos bajos:

Mansoor N, et al. Efectos de las dietas bajas en carbohidratos versus dietas bajas en grasa sobre el peso corporal y los factores de riesgo cardiovascular: un metanálisis de ensayos controlados aleatorizados. Br J Nutr. 2016 Feb 14;115(3):466-79.

 

El fracaso de las dietas bajas en grasas

Un artículo reciente en la prestigiosa revista The Lancet resume los ensayos científicos más importantes sobre la pérdida de peso con bajo contenido de grasa. ¿La conclusión? No hay evidencia de que una alimentación con bajo contenido de grasa ayude a perder peso, en comparación con cualquiera otra recomendación en la dieta.

De hecho, dar cualquier otra recomendación sobre la dieta tiende a ser mejor, siendo la recomendación opuesta (una dieta baja en carbos con más grasa) en la que las personas, según los estudios, pierden significativamente más peso. Conoce más (en inglés)

The Lancet 2015: Efecto de las intervenciones con una dieta baja en grasa versus otras intervenciones de dieta en el cambio de peso a largo plazo en adultos: una revisión sistemática y metanálisis

Conclusión

La última revisión de todos los ensayos principales de dietas bajas en carbohidratos muestra una mejora en el peso Y TAMBIÉN mejoras en todos los factores de riesgo principales para la enfermedad del corazón:

Videos sobre low carb

Pérdida de peso

¿Cómo funcionan las dietas bajas en carbohidratos para perder peso? Aprende más a continuación.


 

Factores de riesgo metabólico

Las dietas con carbohidratos bajos muestran claramente resultados superiores para todos los indicadores comunes del “síndrome metabólico”, es decir, peso, azúcar en sangre, presión arterial y perfil de colesterol relacionado con la dislipidemia metabólica (HDL y triglicéridos).

Estos factores están fuertemente relacionados con el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades del corazón, derrames cerebrales, demencia e incluso cáncer. Por lo tanto, el hecho de que podamos mejorarlos todos con una sola intervención en el estilo de vida (reducir la ingesta de carbohidratos) es claramente muy importante.

Resumen de ensayos controlados no aleatorios

A continuación, se presenta un resumen de los resultados de docenas de estudios y metanálisis que comparan dietas bajas en carbohidratos o bajas en grasas, mientras se realiza un seguimiento del peso y otros factores de riesgo.

Los recuadros azules (bajos en carbohidratos) o rojos (bajos en grasa) representan una ventaja estadísticamente significativa. Los recuadros de color azul o rojo pálidos significan una tendencia no significativa hacia la superioridad de uno de los dos.

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Como se puede ver arriba, las dietas bajas en carbohidratos superan repetidamente las bajas en grasas en todos los factores metabólicos. Por otro lado, el bajo contenido de grasa puede resultar en un colesterol total y LDL algo más bajos.

Sin embargo, dado que todos los factores metabólicos (incluido el HDL) favorecen a los carbohidratos bajos, hasta las mejores mediciones del riesgo asociado al colesterol (como el colesterol total / HDL) favorecen entonces a los carbohidratos bajos, además de mostrar una clara victoria en la presión arterial, el azúcar en la sangre y el peso (que incluyen medidas de cintura).

Enlaces a referencias

Aquí hay enlaces a todos los estudios anteriores, ordenados de los más antiguos a los más recientes. Todos los estudios están en inglés:

Brehm -03, Foster -03, Samaha -03, Sondike -03, Aude -04, Volek -04, Meckling -04, Yancy -04, Stern -04, McAuley -05, Nickols-R -05, Dansinger -05, Daly -06, Truby -06, Gardner -07, Ebbeling -07, Halyburton -07, Dyson -07, Westman -08, Keogh -08, Shai -08, Tay -08, Davis -09, Bradley -09, Volek -09, Sacks -09, Brinkworth -09, Jenkins -09, Frisch -09, Elhayany -10, Iqbal -10, Lim -10, Hernandez -10, Yancy -10, Foster -10, Krebs -10, Goldstein -11, Summer -11, Guldbrand -12, Partsalaki -12, Ruth -13, Yamada -14, Saslow -14, Bazzano -14, Tay -15, Saslow -17, Gardner -18.

Enlaces a los metanálisis:

Nordmann -06, Hession -08, Sackner-B -15, Tobias -15, Mansoor -16.

 


 

Enfermedades del corazón, colesterol y grasas saturadas

SF

A pesar de medio siglo de investigación, todavía no hay evidencia de que la grasa natural saturada (como la mantequilla, los huevos, etc.) no sea completamente segura para comer.

Echa un vistazo a estas recientes revisiones de toda la evidencia:

No hay evidencia suficiente de asociación para la ingesta de… ácidos grasos saturados o poliinsaturados; grasa total… carne, huevos y leche.

No hubo efectos claros de los cambios de grasa en la alimentación sobre la mortalidad total o la mortalidad cardiovascular…

no hay pruebas significativas para concluir que la grasa saturada en la dieta esté asociada con un mayor riesgo de cardiopatía coronaria.

Pero esperen, ¿qué pasa específicamente con la mantequilla y otros productos lácteos altos en grasa? Bueno, en realidad las personas que los consumen son, si cabe, más delgadas y más sanas que las demás:

La evidencia observacional no respalda la hipótesis de que la grasa láctea o los productos lácteos altos en grasa contribuyan a la obesidad o al riesgo cardiometabólico…

Otro metanálisis adicional:

Harcombe Z, et al. La evidencia de los estudios de cohorte prospectivos no respalda las pautas actuales de grasa en la dieta: una revisión sistemática y un meta-análisis. Br J Sports Med. 2017 Dec;51(24):1743-1749.

Esto significa que la base científica de las recomendaciones dietéticos de comer bajo en grasa se ha derrumbado. Las razones de que sigan vigentes hoy en día son principalmente económicas (los productos con bajo contenido de grasa y alto contenido de azúcar son muy lucrativos y financian las iniciativas de cabildeo para decidir políticas), combinadas con un prestigio pasado ​de moda e inercia.

La recomendación dietética de comer bajo en grasas se ha convertido en un castillo de naipes sin nada que la respalde. Es solo cuestión de tiempo antes de que esto sea evidente para todos.

Las grasas poliinsaturadas y el Estudio de la Dieta Sydney para el Corazón

La recomendación de reemplazar las grasas saturadas con poliinsaturadas (para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca) es controvertida y la evidencia es inestable, en su mayoría son estudios muy antiguos con muchas debilidades. Una reevaluación de uno de estos, el Estudio de la Dieta Sydney para el Corazón, descubrió datos no publicados previamente que muestran un mayor riesgo de muerte y enfermedad cardíaca en el grupo que ingiere grasas omega 6 poliinsaturadas.

Al incluir estos datos en un metanálisis de todos los estudios, hay una tendencia casi significativa hacia el aumento de la enfermedad cardíaca y la muerte por enfermedad cardíaca cuando se reemplazan las grasas saturadas con grasas omega 6 poliinsaturadas. Ciertamente, no parece tener ningún beneficio para la salud.

BMJ 2013: Uso de ácido linoleico en la dieta para la prevención secundaria de la enfermedad coronaria y la muerte: evaluación de los datos recuperados del Estudio de la Dieta Sydney para el Corazón y metanálisis actualizado

El estudio PURE

¿Podría matarte una dieta baja en grasa? Un estudio reciente publicado en la prestigiosa revista médica The Lancet es otro revés a nuestras actuales pautas alimenticias graso-fóbicas y llenas de carbohidratos.

El estudio PURE dio seguimiento a más de 135,000 personas en 18 países de 5 continentes durante más de siete años.

Encontraron que las personas que comían más carbohidratos murieron antes. Una mayor ingesta de grasa, por otro lado, se vinculó a vidas más largas. Esto fue cierto independientemente de si la grasa estaba insaturada o saturada: el alto consumo de todas las grasas estaba vinculado a una vida más larga.

El estudio de The Lancet concluye: Las pautas dietéticas globales deben reconsiderarse a la luz de estos hallazgos. Conoce más (en inglés)

The Lancet 2017: Asociaciones de la ingesta de grasas y carbohidratos con la enfermedad cardiovascular y la mortalidad en 18 países de los cinco continentes (PURE): un estudio de cohorte prospectivo

Criterios de valoración difíciles con la dieta baja en carbohidratos

La mayoría de los estudios de las dietas bajas en carbohidratos solo rastrean los factores de riesgo para enfermedades del corazón y no son lo suficientemente grandes como para rastrear algunos criterios de valoración difíciles. Pero hay un estudio de RCT que rastreó los signos de aterosclerosis carotídea durante 2 años de recomendaciones para el consumo de una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas (Atkins). ¿El resultado? Hubo una regresión significativa del volumen medible de la pared del vaso carotídeo, lo que implica una reducción de la aterosclerosis:

Circulation 2010: Intervención dietética para revertir la aterosclerosis carotídea

Más

The Nutrition Coalition: La controvertida ciencia de las grasas saturadas (en inglés)

Videos low carb

Las grasas, el colesterol y las pautas dietéticas

¿Qué hay de malo con nuestras actuales recomendaciones dietéticas oficiales de dietas cargadas de carbohidratos, y su miedo a las grasas saturadas naturales? Aprende más a continuación.


 

Diabetes de tipo 2

El fracaso del tratamiento convencional

El tratamiento convencional, basado en la recomendación corriente sobre el estilo de vida (comer menos, correr más) y la medicación intensiva de los niveles de glucosa en la sangre han fracasado estrepitosamente. No menos de siete ensayos controlados aleatorios han demostrado que estos medicamentos no reducen la enfermedad cardíaca, la principal causa de muerte de las personas con diabetes.

A veces, incluso se tuvo que detener estos ensayos, debido a que los medicamentos no solo producen un aumento de peso y más efectos secundarios, sino que también matan a más personas que simplemente dejar que sea alta la glucosa en la sangre (NEJM 2008).

Dieta baja en carbohidratos: estudios

Se ha reconocido en varios estudios sistemáticos y metanálisis la ventaja de una dieta baja en carbohidratos en la diabetes tipo 2. Aquí hay dos ejemplos recientes (en inglés):

Efecto de la restricción de carbohidratos en la dieta sobre el control glucémico en adultos con diabetes: Una revisión sistemática y metanálisis

BMJ Open Diabetes Research and Care 2017: Revisión sistemática y metanálisis de la restricción de carbohidratos en la dieta en pacientes con diabetes tipo 2

Un metanálisis de 2017 puso en evidencia que la dieta baja en carbohidratos reduce la necesidad de medicación Y mejora los marcadores de salud (HbA1c, HDL, triglicéridos y presión arterial). Las conclusiones de los autores son que: “La reducción de carbohidratos en la dieta puede producir mejoras clínicas en el tratamiento de la diabetes tipo 2”:

European Journal of Clinical Nutrition 2017: La interpretación y el efecto de una dieta baja en carbohidratos en el tratamiento de la diabetes tipo 2: una revisión sistemática y un metanálisis de ensayos controlados aleatorios

Aquí hay otra revisión de la evidencia detrás de los carbohidratos bajos en el tratamiento de la diabetes tipo 2, escrita por expertos que generalmente están a favor de la idea (en inglés):

Nutrition 2015: La restricción de carbohidratos en la dieta como el primer enfoque en el tratamiento de la diabetes: Revisión crítica y base de evidencia

Ensayos aleatorizados

He aquí tres estudios que demuestran el efecto: Daly 2005, Westman 2008 y Tay 2014.

Ensayos no aleatorios

Un estudio de una dieta keto baja en carbohidratos de Virta Health que involucró a unas 330 personas, demostró que en el primer año el 97 por ciento de los pacientes había reducido o interrumpido (!) el uso de insulina. Además, el 58 por ciento ya no tenía un diagnóstico de diabetes, es decir, habían revertido su enfermedad.

Estos resultados verifican completamente la falsedad de la idea de que la enfermedad es crónica, progresiva e irreversible. Es una enfermedad reversible, cuando se usa un tratamiento eficaz de estilo de vida. Lee más (en inglés)

Diabetes Therapy 2018: Efectividad y seguridad de un nuevo modelo de atención para el tratamiento de la diabetes tipo 2 en un año: un estudio abierto, controlado, no aleatorizado

 
El estudio más largo publicado hasta la fecha sobre los carbohidratos bajos para la diabetes mellitus tipo 2, es un ensayo de intervención no aleatorizado de una dieta con un 20% de carbohidratos para personas con obesidad y diabetes tipo 2. El estudio muestra buenos resultados en A1c, peso y reducción de los medicamentos para la diabetes a lo largo de 44 meses de seguimiento:

Nutrition & Metabolism 2008: Dieta baja en carbohidratos en la diabetes tipo 2: mejoría estable del peso corporal y control glucémico durante 44 meses de seguimiento

 
En un ensayo de intervención de 24 semanas en personas con obesidad y diabetes tipo 2, se les permitió seleccionar una dieta cetogénica baja en carbohidratos o una dieta baja en calorías. La dieta keto resultó en una mayor pérdida de peso y un mejor control de la glucosa:

Nutrition 2012: Efecto de la dieta cetogénica baja en calorías versus baja en carbohidratos en la diabetes tipo 2

Videos sobre low carb

Diabetes de tipo 2

Para conocer más sobree la diabetes tipo 2 y la dieta baja en carbohidratos, mira estos videos.


 

Diabetes de tipo 1

PLOS One 2018: Dietas bajas en carbohidratos para la diabetes mellitus tipo 1: Una revisión sistemática (en inglés)

 
Este estudio demuestra que, en promedio, los pacientes con diabetes tipo 1 que siguen una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas logran resultados realmente buenos, con índices bajos de complicaciones mayores, y los niños que la siguieron durante años no mostraron signos de deterioro en el crecimiento. Conoce más (en inglés)

Pediatrics 2018: Manejo de la diabetes tipo 1 con una dieta muy baja en carbohidratos


 

Seguridad a largo plazo de la dieta baja en carbohidratos

Hay muchos mitos y temores sobre los efectos a largo plazo de los carbohidratos bajos. Sin embargo, no existe evidencia firme de ningún riesgo real, hasta donde sabemos. Y, además, muchos de estos temores se han refutado.

La salud ósea

Algunas personas se han preocupado mucho por los riesgos percibidos de la ingesta de proteínas en el equilibrio ácido-base del cuerpo y sobre cómo eso podría afectar a los huesos. Esto es claramente un mito. El pH interno del cuerpo (en la sangre) está firmemente regulado y no se ve afectado significativamente por lo que comemos.
Con respecto a la salud ósea, el último metanálisis respaldado por la Fundación Internacional para la Osteoporosis aclara la situación: “No hay evidencia de que la carga ácida derivada de la dieta sea perjudicial para la salud ósea. Por lo tanto, una ingesta insuficiente de proteínas en la dieta puede ser un problema más grave que el exceso de proteínas en los ancianos”.

Osteoporosis International 2018: Beneficios y seguridad de las proteínas dietéticas para la salud ósea: un documento de consenso de expertos

Conoce más


 

Epilepsia

Epilepsia Open 2018: Dieta cetogénica para el tratamiento de la epilepsia intratable en adultos: Un meta-análisis de estudios observacionales.


 

Enfermedad del hígado

American Journal of Clinical Nutrition 2011: Pérdida de peso a corto plazo y reducción de los triglicéridos hepáticos: evidencia de una ventaja metabólica con la restricción de carbohidratos en la dieta (en inglés)

¿Puede un bajo contenido de carbohidratos ayudar a revertir el hígado graso? Un equipo de investigadores suecos publicó un estudio de 2017 en la revista Cell Metabolism. Los sujetos obesos que padecían una enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés) siguieron una dieta baja en carbohidratos sin restringir las calorías.

El autor principal, Jan Boren, de la Universidad de Gotheburg, informó sobre algunos efectos fantásticos de la restricción de carbohidratos en la grasa hepática:

Observamos reducciones rápidas y dramáticas de la grasa hepática y otros factores de riesgo cardiometabólico y se revelaron mecanismos moleculares subyacentes hasta ahora desconocidos.

Cell Metabolism: Una comprensión integrada de los rápidos beneficios metabólicos de una dieta restringida en carbohidratos para la esteatosis hepática en humanos (en inglés)


 

Síndrome de ovario poliquístico (SOP)

Dada la fuerte conexión con el exceso de peso, los altos niveles de insulina y otros problemas metabólicos, una dieta baja en carbohidratos debería ser ideal para revertir el SOP . La dieta baja en carbohidratos es el único tratamiento que reduce los niveles de insulina de manera confiable y consistente y revierte los problemas metabólicos que incluyen el SOP. Por lo tanto, una dieta baja en carbohidratos debe ser el centro de cualquier tratamiento eficaz para el síndrome de ovario poliquístico.

De hecho, la limitada investigación científica disponible muestra una gran promesa:

  • Un pequeño estudio realizado en 2005 realizó un seguimiento a 11 mujeres con SOP mientras se sometían a una dieta cetogénica durante seis meses. Las 5 mujeres que completaron el estudio mejoraron enormemente su peso, estado hormonal y la cantidad percibida de vello corporal. Dos de ellas quedaron embarazadas a pesar de problemas previos de infertilidad.1
  • Un estudio de 2013 muestra que incluso una reducción muy modesta de los carbohidratos (de 55 a 41 por ciento de las calorías) puede dar como resultado mejoras significativas en el peso, las hormonas y los factores de riesgo para las mujeres con SOP.2
  • Finalmente, una revisión de 2017 de estudios relevantes encontró que las dietas bajas en carbohidratos tienden a “reducir los niveles de insulina en circulación, mejorar el desequilibrio hormonal y reanudar la ovulación para mejorar las tasas de embarazo”.3

Más allá de la evidencia científica citada anteriormente, la experiencia clínica de los médicos que la utilizan apoya firmemente el bajo contenido de carbohidratos como un tratamiento eficaz para el SOP:

Cómo corregir el SOP comiendo bajo en carbohidratos


 

Síndrome del intestino irritable (SII)

En el 2009, un equipo de EE. UU. la Universidad de Carolina del Norte, que incluía al Dr. Eric Westman, examinó específicamente una dieta muy baja en carbohidratos (menos de 20 g de carbohidratos por día) para el SII. Durante el estudio, 13 personas con SII con predominio de diarrea comenzaron con una dieta estadounidense estándar durante dos semanas, luego cambiaron a una dieta muy baja en carbohidratos durante cuatro semanas y 10 de los 13 sujetos (77%) tuvieron mejoras significativas: la dieta muy baja en carbohidratos disminuyó su dolor abdominal, redujo la diarrea y mejoró su calidad de vida.

Clinical Gastroenterology and Hepatology 2009: Una dieta muy baja en carbohidratos mejora los síntomas y la calidad de vida en el síndrome de intestino irritable con predominio de diarrea

En los últimos años, una dieta específica desarrollada en Australia, llamada dieta baja en FODMAP, ha recibido mucha atención por parte de la investigación, con algunos estudios que demostraron que el 75 por ciento de las personas con diagnóstico de SII que siguen esta dieta, mejoran sus síntomas. FODMAP es un acrónimo de oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables. Ese nombre complejo describe los tipos de carbohidratos de cadena corta que se encuentran en muchas frutas, verduras, legumbres, granos, productos lácteos y algunos alimentos procesados.

European Journal of Nutrition: ¿Una dieta baja en FODMAP reduce los síntomas asociados con trastornos gastrointestinales funcionales? Una revisión sistemática integral y un metaanálisis

Conoce más sobre el síndrome del intestino irritable (SII) y la dieta keto

 

Enfermedad inflamatoria intestinal

Muchos informes anecdóticos apoyan que una dieta baja en carbohidratos o paleo baja en carbohidratos puede reducir los síntomas de enfermedades inflamatorias del intestino como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerativa (ejemplos: 1, 2). Hasta donde sabemos, todavía no hay ensayos controlados.

Aquí hay un informe de un caso publicado:

International Journal of Case Reports and Images 2016: Enfermedad de Crohn tratada con éxito con la dieta cetogénica paleolítica


 .

Enfermedad por reflujo/acidez estomacal

Al menos dos estudios muestran efectos prometedores de la dieta baja en carbohidratos para la enfermedad por reflujo:

Dig Dis Sci. 2006: Una dieta muy baja en carbohidratos mejora el reflujo gastroesofágico y sus síntomas.

Alimentary Pharmacology and Therapeutics 2016: Ingesta de carbohidratos en la dieta, resistencia a la insulina y enfermedad por reflujo gastroesofágico: un estudio piloto en mujeres obesas europeas y afroamericanas

Conoce más


 

Migraña

¿Es posible evadir las migrañas evitando los carbohidratos? Los estudios y la experiencia práctica sugieren que puede ser así. Hay al menos dos estudios prometedores hasta ahora (en inglés).

Aprende más sobre la migraña y los carbohidratos bajos


 

TDAH

Una limitada evidencia sugiere que las dietas bajas en carbohidratos podrían ser útiles para algunas personas con TDAH (Transtorno de Déficit de Atención e Hiperactividad) y otras afecciones de alguna manera relacionadas como el TOC (Transtorno Obsesivo Compulsivo) y el síndrome de Tourette. Posiblemente también para ciertos síntomas relacionados con el autismo. Conoce más


 

Enfermedad de Alzheimer

Un pequeño estudio ha encontrado una mejoría en la memoria en personas con deterioro cognitivo leve, mediante una dieta cetogénica:

Existen estudios que relacionan los niveles no diabéticos altos, o incluso “normales”, de azúcar en la sangre con la demencia y el Alzheimer. Como una dieta cetogénica reduce la glucosa en la sangre, posiblemente podría reducir el riesgo de desarrollar estas enfermedades. Mira este estudio, por ejemplo:

Crane, Paul K. et al. Niveles de glucosa y riesgo de demencia. The New England Journal of Medicine, 2013.

Conoce más (en inglés)


 

Enfermedad de Parkinson

Un pequeño estudio ha encontrado cierta mejoría en los síntomas de la enfermedad de Parkinson con una dieta cetogénica:


 

Ayuno intermitente

Es muy común que las personas combinen una dieta baja en carbohidratos con ayuno intermitente. Esto puede deberse a conveniencia o para mejorar la eficacia de la pérdida de peso o la reversión de la diabetes.

Una variante común de ayuno intermitente se llama 16 y 8, que significa un ayuno durante 16 horas por día. Se logra, en general, saltándose el desayuno. Puede mejorar los resultados de la pérdida de peso.


 

Carbohidratos bajos y el medio ambiente

A menudo se acusa a las dietas bajas en carbohidratos de ser ambientalmente insostenibles debido al impacto de la producción de la carne. Dos razones demuestran que estas acusaciones están equivocadas. En primer lugar, una dieta baja en carbohidratos o keto debe ser moderada en proteínas (como la carne), con la mayor parte de la energía proveniente de las grasas. Incluso es posible comer una dieta vegetariana baja en carbohidratos.

En segundo lugar, el impacto ambiental de la producción de carne es altamente variable. Incluso la producción de carne de res, generalmente considerada como la peor desde el punto de vista climático, puede manejarse de una manera que cuida el medio ambiente.

Un estudio de 2018 demuestra que el ganado adecuadamente manejado puede ser neutral con el clima o incluso carbono negativo, lo que significa que se almacena más carbono en el suelo del que se libera a la atmósfera:

Agricultural Systems 2018: Impactos del secuestro de carbono en el suelo en el ciclo de vida de las emisiones de gases de efecto invernadero en los sistemas de cría de res para carne del medio oeste de EE. UU.


 

Carne roja y salud

Con frecuencia se afirma que la carne roja tiene consecuencias negativas para la salud, incluso un mayor riesgo de cáncer. Sin embargo, estas afirmaciones no están respaldadas por nada más convincente que los estudios epidemiológicos (correlaciones estadísticas) con vínculos extremadamente débiles (por ejemplo, proporción de probabilidad alrededor de 1.2).

La mayoría de los hallazgos epidemiológicos como este resulta ser falsa cuando se prueba en ensayos de intervención rigurosos.

No es sorprendente que cuando la teoría de que la carne roja causa enfermedades como el cáncer se pone a prueba en ensayos de intervención, falla por completo. Un buen ejemplo es la Prueba de Prevención de Pólipos (PPT), estudio en el que se que probó una dieta baja en grasa y baja en carne en más de dos mil personas durante 8 años para ver si podía prevenir el cáncer colorrectal. ¿El resultado? No funcionó en absoluto.

Otro gran ejemplo es el gigantesco estudio Women’s Health Iniciative. La mitad de casi 49,000 mujeres fueron asignadas al azar a una dieta baja en grasas, con significativamente menos carne roja, durante 8 años. No hubo ningún efecto positivo sobre el cáncer colorrectal (de hecho, la tendencia no significativa fue hacia un riesgo ligeramente mayor en el grupo de intervención).

Conoce más: Guía para las carnes rojas – ¿son saludables? (en proceso de traducción al español)


 

Sal y salud

Según muchas organizaciones de salud, la mayoría de las personas deben reducir el consumo de sodio, a menudo por debajo de los 2,3 gramos por día, para prevenir la presión arterial alta y otros problemas de salud. En las dietas altas en carbohidratos, esto podría ser beneficioso para algunas personas. Sin embargo, en una dieta baja en carbohidratos, las necesidades de sodio de las personas se pueden elevar, debido al aumento de las pérdidas a través de los riñones.

Además, las recomendaciones a escala de toda la población para reducir la ingesta de sal a niveles muy bajos se está cuestionando seriamente. Al menos seis estudios recientes (ver más abajo) no han mostrado un beneficio claro o incluso muestran un posible aumento de la mortalidad con menores ingestas de sal.

Parece que una ingesta por debajo de unos 5 gramos de sodio por día puede llevar a un promedio de vida más corto.

Los seis estudios

Todos los artículos están en inglés. Hemos traducido los títulos para mostrar de qué se tratan

 
Información adicional sobre la ingesta de sal, otros electrolitos y una dieta baja en carbohidratos


 

Recursos externos sobre la ciencia de los bajos carbohidratos (en inglés)

 
Virta Health: Una lista completa de investigaciones sobre dietas bajas en carbohidratos

Public Health Collaboration UK: Ensayos controlados aleatorios que comparan las dietas bajas en carbohidratos con las dietas bajas en grasas

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No está bien que los “expertos” sigan negando todos estos estudios modernos. Es hora de que tomen en serio la ciencia.

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