El síndrome del intestino irritable (SII) y la dieta keto

Cuando Audra Atkins-Reeves comenzó la dieta cetogénica en octubre de 2016, su único objetivo era perder peso, y felizmente consiguió perder 18 kg (40 lb) en cinco meses.
Sin embargo, esta encargada de TI de 36 años de California descubrió otro grato e inesperado beneficio de su nueva forma de comer: eliminó casi por completo el síndrome del intestino irritable con el que llevaba mucho tiempo. Un mes después de comenzar la dieta cetogénica, tenía el intestino excepcionalmente calmado, tranquilo y colaborando por primera vez en décadas.

“Si te soy sincera, durante casi toda mi vida nunca tuve unas deposiciones normales”, dijo Atkins-Reeves, que alternaba entre estreñimiento extremo y diarrea (llamados SII-E y SII-D). La solución de su médico fue darle medicamentos para ambos, y pasaba de uno a otro.

Cambiar a una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas resolvió por completo el estreñimiento y redujo los ataques de diarrea que solía tener con frecuencia a menos de una vez al mes.

“La dieta cetogénica ahora controla por completo los síntomas del SII”, dice, y señala que incluso parece haber curado los problemas del intestino que solía tener. “Si alguna vez hago una comida trampa y me doy el capricho de algunos de los desencadenantes como el helado o la fruta, ya no parecen provocarme una crisis. En el pasado, habría tenido que ir al baño en una hora”.

La mayoría de nosotros estamos encantados de transmitir nuestro éxito al perder peso o corregir la diabetes de tipo 2 con la dieta cetogénica. Hablamos con amigos y familiares con entusiasmo acerca de los kilos que se esfuman, de la normalización de la glucosa sanguínea, de los antojos que han desaparecido y del maravilloso aumento de la claridad mental. Publicamos nuestras fotos de antes y después en Facebook y detallamos cómo comer ahora carne, queso, huevos y mantequilla nos da una nueva oportunidad en la vida.

¿Pero entrar en apasionados detalles sobre el efecto de la dieta cetogénica en los intestinos? ¡Eso no nos gusta tanto! Hablar franca y honestamente sobre problemas gastrointestinales es algo aprensivo, un gran tabú. Es difícil compartir los detalles de cómo se calmó lo que era una caldera removida de dolor gastrointestinal, o como se alivió el dolor de la hinchazón del estreñimiento, todo al cambiar a una dieta muy baja en carbohidratos.

Experiencias

Y sin embargo, para muchos es un grato y sorprendente beneficio. Nos informan de mejoras en los síntomas del síndrome del intestino irritable con frecuencia en los correos electrónicos a Diet Doctor. Muchos blogs sobre la dieta keto hablan sobre el fenómeno, al igual que múltiples hilos de discusión de Reddit.

En una encuesta a doctores que recomiendan comer bajo en carbohidratos/keto en este sitio web se averiguó que entre sus pacientes es muy común experimentar una mejoría drástica, incluso una resolución de los síntomas del síndrome del intestino irritable que habían sufrido durante largo tiempo. Es uno de los efectos secundarios más gratos de la dieta. El Dr. Ted Naiman dijo que lo ha visto en “innumerables pacientes”. La Dra. Sarah Hallberg también, “lo vemos todo el tiempo”.

Lo mismo que el Dr. Andreas Eenfeldt: “Recuerdo a un paciente varón de alrededor de 20 años que había sufrido síntomas incapacitantes del SII la mayor parte de su vida”, dijo. “Le sugerí que probara una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas, le di un panfleto de una página, y aceptó intentarlo. Fue una consulta rápida de diez minutos. Cuando le llamé dos semanas después, sus síntomas gastrointestinales no solo habían desaparecido por completo por primera vez que él recordara, sino que también había perdido una cantidad sorprendente de exceso de peso. Y todo sin un solo medicamento”.

La Dra. Evelyne Bourdua-Roy está de acuerdo: “Es supercomún. Parece que la mayoría de los pacientes ya no tienen esperanzas de recibir un tratamiento. Han intentado muchas cosas, se han hecho una colonoscopia, se han sometido a pruebas de intolerancia a los alimentos y a la enfermedad celíaca sin obtener respuestas”.

Pero cuando siguen la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas, la mayoría observa una mejoría en dos semanas o menos, dice. La mayoría de los pacientes de la Dra. Bourdua-Roy que siguen la dieta no solo informan de una mejoría significativa o una desaparición completa de los síntomas de SII, ella misma lo experimentó. “Se solucionó por completo la hinchazón, el dolor y el exceso de gases”.

Yo también lo he experimentado. Ahora considero mi leve síndrome del intestino irritable curado de forma completa con la dieta cetogénica. En el primer post que escribí para Diet Doctor describí cómo comer bajo en carbohidratos no solo me corrigió la prediabetes, sino que mi intestino apenas se quejó, a pesar de que a veces era un gruñón. Al igual que Atkins-Reeves, también parece que la dieta incluso ha restablecido mi tolerancia intestinal subyacente. Alimentos desencadenantes que solían darme problemas, como huevos o espinacas crudas ya no lo hacen.

¿Podría la restricción de carbohidratos ser la clave para tener un estómago más feliz?

Sigue leyendo para obtener más información sobre lo que se sabe y lo que no se sabe, sobre el SII en general y sobre cuándo la restricción de carbohidratos podría ser la solución justa para controlar tu agitada panza.

 

1. El síndrome del intestino irritable es muy común y muy molesto

Se estima que al menos el 15 % de la población en general sufre el SII, normalmente el doble de mujeres que de hombres. Eso significa que unos 75 millones de personas en Europa y 48 millones en los Estados Unidos lo padecen. Los estudios muestran que más de una de cada diez visitas a los médicos de familia y al menos una de cada cuatro a los gastroenterólogos son por síntomas del SII. Es la segunda causa tras los resfriados de días perdidos de trabajo.1

Pero, ¿hablamos mucho sobre ello? No. La mayoría lo sufre en silencio y muchos ni siquiera lo mencionan al médico. La Dra. Bourdua-Roy dice que el silencio es muy común entre sus pacientes. “La mayoría de mis pacientes nuevos ni siquiera lo mencionan… Han intentado numerosas modificaciones en su dieta, así que la mayoría piensa que es inútil hacer otro esfuerzo”.

Los síntomas clave que definen el síndrome del intestino irritable son hinchazón abdominal recurrente, dolor, diarrea o estreñimiento. Las flatulencias excesivas, los calambres, la acidez estomacal, las náuseas, los vómitos, el agotamiento, la sudoración, los escalofríos, el picor anal y la incontinencia repentina también pueden ser parte de esta situación no tan bonita.2

Algunas afecciones médicas graves pueden provocar síntomas similares al SII: enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa) y ciertos tipos de cáncer, especialmente cáncer de colon o de ovario, en los que aparecen nuevos síntomas gastrointestinales rápidamente, especialmente a una edad más avanzada. Si bien todos son mucho más infrecuentes que el SII, estas afecciones deben descartarse antes de decidirse por el diagnóstico del SII, según las directrices internacionales del SII.3

El factor clave que distingue al SII de otros problemas gastrointestinales es que las pruebas de diagnóstico no pueden encontrar nada incorrecto; es por eso que a menudo se lo denomina trastorno “funcional”, lo que significa que se basa en síntomas después de descartar otras causas.4

La conclusión: si el SII causa mucho malestar, especialmente si los síntomas son nuevos, el médico primero debe descartar otros problemas de salud más graves. Pero si síndrome del intestino irritable es el diagnóstico final, no estás solo. Y una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas fácilmente podría ayudar.

 

2. Se han encontrado últimamente sutiles diferencias fisiológicas

Durante años, debido a que no se encontró nada anómalo en las colonoscopias u otras pruebas de diagnóstico, los médicos descartaron el SII y ofrecieron poca ayuda a los pacientes. Esa puede ser una razón principal por la cual muchas personas con los síntomas se callan al respecto.

De hecho, durante décadas, los síntomas del SII a menudo eran vistos en gran medida por la profesión médica como psicosomáticos (todo en la cabeza) lo que a menudo causaba que los que lo sufrían fueran etiquetados como neuróticos o con precursores psiquiátricos, particularmente ansiedad y depresión. Se sabe que el estrés crónico contribuye y empeora la enfermedad; y la ansiedad y la depresión a menudo son respuestas naturales a una afección que puede causar temor a la vergüenza pública o socavar la calidad de vida, especialmente cuando los síntomas son descartados y muchos doctores dicen que son psicológicos.5

Sin embargo, la investigación ahora apunta a una variedad de cambios sutiles que cada uno de ellos puede ser la base del desarrollo del SII, como un sistema inmunitario alterado, la presencia de inflamación de baja intensidad, la proliferación de fibras nerviosas en la pared intestinal o la existencia preexistente de susceptibilidad genética.6

 
La conclusión: Si bien el estrés puede empeorar el SII, no todo está en la cabeza; la susceptibilidad genética y los cambios microorgánicos, hasta ahora no detectados por pruebas de diagnóstico, probablemente juegan un papel. Si tu médico te da la antigua explicación del “temperamento nervioso” para tus síntomas, busca un nuevo médico y trata de reducir los carbohidratos.

 

3. FODMAP: la investigación muestra que reducir los carbohidratos de cadena corta mejora los síntomas

Alimentos que contienen FODMAP

En los últimos años, una dieta específica desarrollada en Australia, llamada dieta baja en FODMAP, ha estado recibiendo mucha atención de investigaciones, con algunos estudios que muestran que el 75 por ciento de las personas con SII diagnosticado tuvieron una mejora de sus síntomas. FODMAP es un acrónimo de oligosacáridos fermentables, disacáridos, monosacáridos y polioles. Este complejo nombre describe los tipos de carbohidratos de cadena corta que se encuentran en muchas frutas, verduras, legumbres, cereales, productos lácteos y algunos alimentos procesados.7

Los FODMAP son todos carbohidratos, y lo que todos tienen en común es que tienden a fermentar en el intestino delgado, causando gases e hinchazón. También se absorben mal en la pared intestinal y causan que el líquido permanezca en el espacio intestinal, dando lugar a diarrea en personas propensas al SII.

Los alimentos altos en FODMAP incluyen fructosa y fructanos que se encuentran en muchas frutas, verduras y productos de trigo; lactosa, un azúcar que se encuentra en la leche y algunos, pero no todos, productos lácteos; galactooligosacáridos (GOS) que se encuentran en frijoles y lentejas; y alcoholes de azúcares (polioles) como los edulcorantes artificiales sorbitol, xilitol y manitol.8

Comer una dieta baja en FODMAP se ha convertido en los últimos años en el tratamiento de primera línea para el SII, en la que los pacientes generalmente trabajan con un dietista para eliminar primero todos los FODMAP de la dieta y luego reintroducirlos lentamente, uno por uno, en la comidas para ver cuáles pueden tolerar y cuáles no.9

Actualmente, existen más de 200 estudios sobre FODMAP, y la mayoría muestra una mejora de los síntomas en más del 75 % de los pacientes. Sin embargo, la mayoría de los especialistas en el síndrome del intestino irritable aún recomiendan, además de comer pocos FODMAP, la dieta tradicional recomendada durante años, que hace hincapié en las comidas pequeñas, la ingesta regular de alimentos y evitar el café y la grasa.10

Sin embargo, en muchos hilos de discusión sobre la dieta baja en FODMAP dicen que es difícil de seguir, estricta y deprimente hasta descubrir los más de 200 carbohidratos que están “dentro” o “fuera”.

El Dr. Ted Naiman señala que la dieta normal muy baja en carbohidratos es más fácil. “No tomar carbohidratos significa que no hay fermentación, y por lo tanto, no hay SII. Es simple y funciona genial”.

La conclusión: ahora existe amplia evidencia de que los carbohidratos de cadena corta llamados FODMAP pueden causar problemas a las personas con SII, pero la complejidad de la dieta es un desafío. Una dieta baja en carbohidratos es una forma más simple de eliminar los FODMAP normales.

 

4. Datos de investigaciones para una dieta muy baja en carbohidratos o cetogénica

En 2009, un equipo de EE. UU. de la Universidad de Carolina del Norte, que incluía al Dr. Eric Westman, examinó específicamente una dieta muy baja en carbohidratos (menos de 20 g de carbohidratos al día) para el SII. Durante el estudio, 13 personas con SII con diarrea predominante comenzaron a consumir una dieta estadounidense estándar durante dos semanas, luego cambiaron a una dieta muy baja en carbohidratos durante cuatro semanas; 10 de los 13 sujetos (77 %) tuvieron mejoras significativas con la dieta muy baja en carbohidratos, mejoró el dolor abdominal, se redujo la diarrea y mejoró su calidad de vida.11

“Una dieta muy baja en carbohidratos es básicamente una dieta baja en FODMAP con incluso menos carbohidratos”, dijo el Dr. Westman.

En la actualidad, se está preseleccionando en Suecia para un ensayo clínico aleatorizado que asignará a los pacientes a una de tres dietas durante cuatro semanas: dieta estándar, una dieta baja en FODMAP y una dieta muy baja en carbohidratos.12

La conclusión: hay abundantes hallazgos anecdóticos, y los médicos especializados en alimentación baja en carbohidratos ven constantemente la mejoría de los síntomas del SII; las pruebas de las investigaciones oficiales están creciendo. La mayoría de las personas que tienen mejoras en el SII con una dieta cetogénica baja en carbohidratos, las pueden observar de dos a cuatro semanas tras empezar.

“La realidad es que sabrás rápidamente si te funciona”, dice el Dr. Bourdua-Roy. “Pruébalo por dos semanas; acepta el reto keto de Diet Doctor. ¡Obtendrás la respuesta!”.

Si has experimentado una mejoría de tus síntomas de SII con la dieta baja en carbohidratos o cetogénica, dínoslo en los comentarios.


Anne Mullens

 

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Comentarios

  1. Current Gastroenterology Reports: Intolerancia a la fructosa alimentaria, intolerancia a fructanos y FODMAP

  2. Journal of Gastroenterology and Hepatology: La prueba base de la eficacia de la dieta baja en FODMAP para el síndrome del intestino irritable: ¿está lista para ser la terapia de primera línea?

  3. Gastroenterology: La dieta baja en FODMAP reduce los síntomas del síndrome del intestino irritable además de las recomendaciones alimentarias tradicionales: un ensayo controlado aleatorio

  4. Clinical Gastroenterology and Hepatology: Una dieta muy baja en carbohidratos mejora los síntomas y la calidad de la vida en el síndrome del intestino irritable predominante con diarrea

  5. Clinicaltrials.gov: Una comparación de tres opciones de tratamiento diferente para el síndrome del intestino irritable (Car-SII)

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