Perfiles bajos en carbohidratos: Dra. Sarah Hallberg

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Dra. Sarah Hallberg

Muchos extraordinarios doctores, investigadores y científicos contribuyen con su experiencia y conocimientos a la comunidad internacional baja en carbohidratos. Juntos lideran la revolución de comida real, baja en carbohidratos y alta en grasas que está contribuyendo a una mejor salud y bienestar de millones de personas en todo el mundo. Nos encanta ayudarles a hacerlo de cualquier forma posible.

¿Cuál fue el viaje personal que llevó a estas personas por este camino? Cada una tiene una historia única. Durante las siguientes semanas y meses hablaremos de estas personas. En esta publicación es la Dra. Sarah Hallberg, directora médica en Virta Health y directora médica y fundadora del programa de pérdida de peso Arnett Health de Indiana University en Lafayette, Indiana. Su charla TED de 2015: “Se empieza a corregir la diabetes de tipo 2 ignorando la guía alimentaria” ha sido vista más de 2,7 millones de veces.

 
Según la Dra. Sarah Hallberg, toda buena carrera tiene un número sorprendente de giros. A ella esos giros le ocurrieron al sentirse frustrada, incluso enojada, con los poderes existentes.

Cómo se convirtió en médica

Si no fuera porque la actitud de un cardiólogo arrogante que le indignó hace más de 20 años, quizá nunca se hubiera hecho médica.

Por aquel entonces, con veintipico años, estaba trabajando en un programa de rehabilitación en un hospital en Illinois, a punto de empezar su doctorado en el campo de la fisiología del ejercicio. Amaba el ejercicio. Desde la escuela secundaria había trabajado como profesora de aeróbic, enseñando 12 clases a la semana; ya había obtenido el graduado y máster en Fisiología del ejercicio.

Un día, sin embargo, tuvo una discusión con uno de los cardiólogos sobre su prescripción de ejercicio para un paciente. “Estaba siempre muy frustrada porque los doctores no tenían ni idea de lo que hablaban. Supe después de discutir con uno que nunca me iban a escuchar salvo que yo también fuera doctora. Así que fui a la facultad de medicina; porque estaba enojada”.

Se graduó en Medicina en 2002 en Des Moines University College of Osteopathic Medicine y pretendía convertirse en cardióloga preventiva. Ocurrió otro giro al inicio de la formación de la especialidad: se quedó embarazada del primero de sus tres hijos. “Decidí que ya estaba bien de estudiar, solo quería empezar a trabajar”.

Las recomendaciones no funcionaban

Trabajó como médica de familia durante ocho años. Fue con el tratamiento de pacientes con diabetes, obesidad y enfermedades crónicas cuando empezó a sentir que algo no funcionaba bien en el modo en el que los médicos eran formados para tratar estas enfermedades. Las recomendaciones y prescripciones que daba a los pacientes no los hacían mejorar. “Es muy desmoralizante ver a pacientes volver cada vez peor”.

Algunos doctores culpan a los pacientes de no cumplir lo que les recomiendan, pero no Sarah. Ella sabía que seguían sus recomendaciones. “Tuve la primera señal como fisióloga del ejercicio. Había trabajado asesorando a pacientes obesos. Me di cuenta entonces de que algunos de los pacientes hacían ejercicio continuamente, aparentemente haciendo todo de forma correcta, y seguían teniendo problemas con el peso”.

Sarah, de 46 años, ahora se ríe con incredulidad cuando describe durante cuántos años realmente creía en la escuela “Dean Ornish” de consejos médicos, promoviendo una dieta baja en grasas y basada en plantas, con abundantes cereales integrales, frutas, verduras y mucho ejercicio. “Prediqué el dogma de menos-grasa-comer-menos-más-ejercicio durante años. Eso es lo que nos enseñaron en la facultad de medicina y lo que le decía a los pacientes. Pero no funcionó. Los pacientes nunca mejoraron”.

En 2010 Indiana University le pidió que abriera y liderara un nuevo programa especializado en pérdida de peso. Ese fue otro giro: empezó a profundizar en la investigación científica antes de tomar el mando como fundadora y directora del programa de pérdida de peso Arnett Health de Indiana University en Lafayette, Indiana.

“Pasé un año preparándome (para iniciar el programa). Me certificaron en medicina de obesidad y leí todos los estudios que pude conseguir. Y se volvió sumamente evidente al leer la literatura médica que comer bajo en grasas no tenía ningún fundamento”.

Encontrando la alimentación baja en carbohidratos

Pronto encontró que los datos científicos tenían claramente más fuerza para la restricción de carbohidratos; se dio cuenta de que para que su programa de pérdida de peso fuera un éxito necesitaba poner en práctica ese enfoque. Para asegurarse de no sufrir un retroceso de parte de sus compañeros médicos y profesionales de la salud que podrían remitir pacientes al programa, preparó un conjunto de diapositivas y presentaciones con los datos científicos. Pasó un verano entero dando presentaciones a sus compañeros.

“Afortunadamente todos se unieron, así que prescribimos la intervención alimentaria baja en carbohidratos y moderada en grasa desde el principio”.

Pronto, sin embargo, hubo otro giro, a grasas más altas.

“Ese giro hacia la alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas ocurrió muy, muy rápido. A nuestros pacientes les fue mucho mejor así. Nos dimos cuenta de que lo que ocurría era una pérdida real de peso —y era por la intervención—, pero para nosotros fue mucho más importante lo que estaba ocurriendo con la gente con diabetes. ¡Estábamos viendo a gente dejar la medicación para la diabetes! Estábamos quitando a la gente cantidades enormes de insulina. Nunca había visto nada así. Era increíble lo extraordinario que era en un sentido práctico”.

Empezó a investigar: ¿quién más estaba usando este enfoque? ¿Dónde estaban las recomendaciones para prescribir la alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas en la investigación, tratamiento y guía para la diabetes?

“¿Dónde estaba? ¡No estaba! Así que de nuevo tuve un giro, provocado por el enojo. ¿Por qué no era esto lo que hacía todo el mundo? ¿Por qué no era lo corriente? Tenemos un gran impacto en la vida de todas estas personas. Me hacía enfurecer. Así que pasé de ser médica clínica a investigadora”.

Su primer estudio fue sin financiación, impulsado por su propio trabajo voluntario. Comparó a 50 pacientes de su clínica con 50 pacientes tratados según la guía de diabetes por dietistas de diabetes. Mostró que sus pacientes estaban obteniendo mejoras metabólicas significativas y ahorrando dinero al sistema médico debido a la cantidad de medicamentos que estaban dejando.

Su charla TED

Justo después de acabar ese estudio es cuando dio la charla TED en la Universidad de Purdue. En realidad fue un recambio de última hora. Fue uno de sus exitosos pacientes el que la recomendó a los organizadores para rellenar el hueco de otro conferenciante que había cancelado. Sarah tenía poca experiencia con las charlas TED, así que no tenía idea de lo importante que eran.

Dos días antes de la charla estaba en la conferencia nacional de la Obesity Medicine Association y se encontró con el investigador de alimentación baja en carbohidratos, el Dr. Steve Phinney, por primera vez. Sarah recuerda riendo que cuando le habló de su repentina charla TED, él le dijo: “Más te vale hacerlo bien porque la media de visionados de una charla TED es de 50.000 personas”.

Grabado en mayo de 2015, el video de 18 minutos “Corregir la diabetes de tipo 2 empieza ignorando la guía alimentaria” ahora tiene 2,6 millones de visitas y subiendo. Debajo hay miles de comentarios como “Salvaste mi vida” y “Sarah Hallberg es un genio”.

“La primera vez que oí hablar sobre la Dra. Hallberg fue cuando alguien me envió un enlace a su charla TED, unos días después de que la subieran, ¡y ya tenía 12.000 visitas!”, recuerda el Dr. Andreas Eenfeldt, fundador de Diet Doctor. Escribí un artículo del blog sobre ello, alabándola y deseando que la charla fuera vista por millones de personas, ¡y eso ocurrió! Por supuesto, una vez que pude conocer a Sarah me di cuenta de que su éxito en TED no fue una coincidencia, ella es simplemente una fuerza de la naturaleza”.

La vida de Sarah

El efecto en la vida de Sarah ha sido gratificante y estimulante. Probablemente nada había sido posible sin el apoyo y estabilidad que le da su esposo, un padre que se queda en casa con sus hijos, ahora de 15, 13 y 7 años. La familia también tiene un cachorro de labrador (¡y Sarah recibe llamadas internacionales cuando sale a pasear con él por el vecindario!). Ella y su esposo siguen una dieta estricta baja en carbohidratos, mientras que sus hijos llevan una dieta baja en carbohidratos de moderada a liberal. Ella sigue amando hacer ejercicio de forma regular; la clase de barra de ballet es actualmente su favorita, además de los paseos junto a su familia y su perro.

Como una voz destacada en un área de investigación alimentaria y de salud emergente y polémica —un área con muchos intereses creados y poderes existentes— no le sorprende que su charla y otros trabajos sobre la dieta baja en carbohidratos atraigan ataques personales constantes por parte de trolls en internet. Una mujer atractiva, en forma y elocuente, que a menudo recibe comentarios llamándola obesa o soccer mom chillona.

“Afortunadamente tengo la piel gruesa. En realidad me parece gracioso. No pueden criticar mi ciencia, así que se centran en mi apariencia”.

Ignora a los trolls porque lo más gratificante para ella es toda la gente que le dice que su charla Ted y otros trabajos hicieron que comenzaran su camino para corregir la diabetes. “Eso me entusiasma. Es muy emocionante poder ser alguien que ayuda a cambiar la vida de la gente. El impacto que ha tenido personalmente en mí ha sido enorme. Te sientes realizada y como si hubieras hecho algo muy bueno”.

También le condujo a colaboraciones gratificantes, como trabajar con Diet Doctor, a donde remite pacientes casi todos los días y a trabajar con Phinney y otros líderes de la alimentación baja en carbohidratos, tanto en investigaciones a gran escala como en proyectos clínicos.

Proyectos actuales

Ahora es directora médica en Virta, una nueva compañía, un clínica online de corrección médica de la diabetes cuyo objetivo es corregir la diabetes en 100 millones de personas hasta 2025 asesorando sobre un estilo de vida bajo en carbohidratos y alto en grasas con apoyo de médicos y formadores médicos. También ha estado trabajando con Nina Teicholz en Nutrition Coalition, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para conseguir una guía médica basada en datos científicos en los Estados Unidos.

Aunque hace solo dos años se sentía como una voz en tierra salvaje, ahora ve la incipiente comunidad baja en carbohidratos internacional ganando fuerza y reconocimiento, siendo impulsada por el nivel de base de los pacientes y los doctores que están experimentando una corrección de la diabetes. En los últimos meses se están uniendo a ellos influyentes organizaciones, como la National Academy of Medicine, que en septiembre de 2017 “distorcionó las directrices nutricionales de los Estados Unidos”, dice Sarah. Ese cambio es potencialmente “enorme”, porque en la guía alimentaria de Estados Unidos se basa la comida que se sirve en las escuelas, en el ejército, a los ancianos en cuidados, es en lo que se apoya el programa de nutrición de Women, Infant and Children (WIC) y otras instituciones claves, dice ella.

“Si queremos un cambio a amplia escala necesitamos reformar la guía alimentaria de Estados Unidos”, dice Sarah, que comenta que en los próximos años la industria y otras entidades con intereses creados, organizarán un contra ataque. “La lucha no ha terminado. Esto no se ha acabado. La guía alimentaria de 2020 va a ser crítica”.

Pero ella es optimista en que las voces del movimiento base de pacientes y doctores que han experimentado el éxito no serán calladas.

“La revolución va en buena dirección”.


Anne Mullens

La charla TEDx de la Dra. Sarah Hallberg

Se empieza a corregir la diabetes de tipo 2 ignorando la guía alimentaria

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