Medicamentos antihipertensivos: ¿amigos o enemigos?

Doctor midiendo la presión arterial

El mundo médico vivió otra actualización de las recomendaciones en 2018, en la que se dice a los médicos que usar más medicamentos es mejor. Esta recomendación para tratar la hipertensión fue publicada por el Colegio Americano de Cardiología y la Asociación Americana del Corazón, y redujo la definición de hipertensión de 140/90 a 130/80. Las organizaciones también recomendaron el tratamiento farmacológico para todas las personas con presión arterial superior a 140/90, independientemente del riesgo subyacente.

Desafortunadamente, esto parece una situación común: las recomendaciones médicas fomentan el uso más agresivo de medicación para un beneficio posible mínimo a pesar del posible daño. Un nuevo estudio publicado en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA), sugiere que las recomendaciones para la hipertensión son excesivas para los individuos de bajo riesgo y que el riesgo de daño supera los beneficios potenciales.

JAMA: Beneficios y daños del tratamiento antihipertensivo en pacientes de bajo riesgo con hipertensión leve

El estudio en JAMA fue una revisión exhaustiva de más de 38.000 pacientes en bajo riesgo de cardiopatia que tenían hipertensión en etapa dos (presión arterial entre 149/90 y 159/99) y fueron tratados con medicamentos para la presión arterial. Durante un tiempo de seguimiento promedio de casi seis años, no observaron reducción en el riesgo de episodios de cardiopatias ni riesgo de muerte con el uso de medicamentos. Sin embargo, sí encontraron un mayor riesgo de presión arterial baja, desmayos y lesión renal aguda entre los tratados con medicamentos.

En base a estos resultados, el tratamiento de la etapa dos de la hipertensión en pacientes de bajo riesgo suele causar más daño que beneficio.

Lo que hace que este estudio sea valioso es que documenta la experiencia del mundo real. Con frecuencia, las guías se elaboran a partir de ensayos realizados con un seguimiento y una monitorización más agresivos de lo que es típico en la atención habitual. Eso alimenta la perspectiva de la comunidad médica de que las intervenciones con medicamentos son el mejor curso de atención, razón por la cual necesitamos más estudios como éste del Dr. Sheppard y cols, que nos muestra cómo los pacientes de bajo riesgo probablemente no se benefician de la terapia farmacológica en situaciones en el mundo real.

En vez de recurrir a medicamentos, debemos seguir buscando las intervenciones más efectivas en el estilo de vida para ayudar a reducir la presión arterial y el riesgo cardiovascular sin una lista de efectos secundarios. A menos, por supuesto, que consideres que perder peso, tener más energía y sentirte bien son efectos secundarios: ¡esos son el tipo de efectos secundarios (de los bajos en carbohidratos) que todos podamos aceptar!

Gracias por leernos,
Dr. Bret Scher, FACC

Anteriormente

Científico de Harvard puesto en duda por falsificar datos

La lipoproteína (a) solía ser el lípido olvidado. Ya no es así.

Entender la carga del tratamiento

Dejar una respuesta

Respuesta al comentario #0 por

Publicaciones anteriores