Diabetes provocada por la insulina: ¿cuál es el alcance del problema?

Doctor sosteniendo una tablet con la palabra station.

Las estatinas aumentan el riesgo de desarrollar diabetes. Eso lo sabemos, y suena aterrador para algunas personas. Pero ¿qué tan grave es el riesgo? Es una pregunta difícil de responder.

The New York Times: Las estatinas pueden aumentar el riesgo de diabetes

Un reciente informe del estudio de Rotterdam (un estudio observacional, una evidencia de calidad débil) concluyó que las personas que tomaron estatinas tuvieron un aumento del 38 % del riesgo relativo de desarrollo de la diabetes en comparación con las que no usaron estatinas. El riesgo fue más notorio en las personas que tenían sobrepeso y eran resistentes a la insulina antes de realizar el estudio.

Otros ensayos observacionales (evidencia de calidad débil), como uno que incluyó a 2 millones de personas del Reino Unido, mostró un aumento de un 57 % del riesgo relativo de diabetes de tipo 2, y era en función del tiempo, lo que significa que cuanto más tiempo uses las estatinas, mayor es el riesgo. Para ser justos, al igual que la mayoría de los estudios observacionales, estos estudios no demuestran causa y efecto. Pero no son la única evidencia de una asociación.

Un ensayo controlado aleatorizado (ECA), el estudio Jupiter (nivel alto de evidencia), mostró un 25 % de aumento del riesgo relativo en la diabetes, un aumento del riesgo absoluto de 0,6 % en dos años en las personas asignadas al azar a la estatina rosuvastatina. Este ensayo es mucho más concluyente para una causa y efecto, pero la diferencia absoluta fue bastante pequeña, lo que se puede atribuir, al menos en parte, a su corta duración de solo dos años.

Desde entonces, múltiples metanálisis publicados de ensayos controlados aleatorizados (el nivel más alto de evidencia) han confirmado la asociación de un riesgo pequeño pero significativo, un aumento del 9-12 % del riesgo relativo, y otros parecen indicar un mayor riesgo en las personas que son obesas, resistentes a la insulina, prediabéticas o que tienen síndroma metabólico.

Hay algo de debate sobre si esto es un efecto de clase, lo que significa que todas las estatinas contribuyen al riesgo, o si la rosuvastatina tiene el mayor riesgo y la pitavastatina posiblemente el menor riesgo (los ensayos tienen significación estadística variable y se consideran evidencias débiles). También parece que dosis más altas de estatinas tienen más posibilidades de provocar diabetes que dosis más bajas, aunque esta asociación también fue inconsistente.

La principal cuestión es, ¿el aumento del riesgo de la diabetes empeora los resultados generales? Un análisis del ensayo Jupiter pareció indicar que no había diferencia en el riesgo de infartos o muertes. Sin embargo, ten en cuenta que este ensayo solo duró dos años. Sería de esperar que los efectos adversos de la diabetes tardaran más en materializarse. Ahí está el problema. Siendo los ensayos de estatinas más a “largo plazo” de solo 5 años, es difícil estar seguros de que el aumento del riesgo de diabetes no aumentara el riesgo de enfermedad cardiovascular en un periodo de tiempo mayor.

Como con cualquier decisión médica, tenemos que sopesar la proporción de riesgo-beneficio para cualquier medicamento con receta, y las estatinas no son una excepción. Aunque quizá no siempre conozcamos las cifras exactas de riesgo y beneficio, un estudio en mujeres australianas sugirió una “número que es preciso tratar” de 131 personas tratadas durante cinco años para causar un diagnóstico de diabetes. Eso puede compararse con la necesidad de tratar a 217 personas durante 5 años para prevenir un infarto en personas de bajo riesgo y 83 para aquellas con cardiopatías prexistentes.

En definitiva, si la decisión es prescribir una estatina, esa es una razón más para mantenerse alerta, supervisando de forma activa y trabajando para prevenir la resistencia a la insulina y la diabetes. En mi consulta, superviso de forma habitual la HbA1c y el HOMA-IR de los pacientes (una fórmula que usa la insulina en ayunas y los niveles de glucosa), y he empezado a recomendar la nutrición baja en carbos y alta en grasas como una manera de prevenir la diabetes provocada por las estatinas.

Aunque esto es poco ortodoxo para las personas tratadas con estatinas, siento que proporciona a la gente la mejor oportunidad de mejorar la mayoría de los factores de riesgo cardiovascular, y también ayuda a prevenir los efectos secundarios potenciales de las estatinas. Asegúrate de pedir a tu médica que te ayude a sopesar los riesgos y beneficios de la prescripción de estatinas, y trabaja con ella para encontrar formas de protegerte de efectos adversos potenciales como la resistencia a la insulina y la diabetes.

Gracias por leernos,
Dr. Bret Scher, FACC

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