Conquistando a los pequeños quisquillosos

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En mi clínica de alimentación baja en carbohidratos/keto, cuando la enfermera Sylvie y yo enseñamos a los pacientes a abrir su mente a nuevas posibilidades culinarias con alimentos bajos en carbohidratos, a menudo tenemos que hacer que cambien su atención del “todo lo que ya no podrán comer” a “todas las nuevas posibilidades que no sabían que existían”.

Con el tiempo, la mayoría de los pacientes descubren lo delicioso que pueden ser los alimentos bajos en carbohidratos. Aun así, a muchos de ellos les requiere esfuerzo. Y son adultos.

Los niños, sin embargo, pueden llevar a la palabra ʺesfuerzoʺ a un nivel completamente nuevo cuando se trata de alimentos. Si tienes un hijo quisquilloso comiendo, sabes de lo que estoy hablando. Si tienes un hijo quisquilloso comiendo que conoce el periodo anterior a la alimentación baja en carbohidratos, SABES de lo que estoy hablando. Y quizás ahora mismo estés negando con la cabeza, sintiéndote derrotado.

Soy médica de familia, pero también tengo mi propia familia, que incluye una niña de 3 años muy animada, un niño de 1 año que odia dormir y un esposo que recientemente ha estado entrando peligrosamente en la zona de altas grasas y altos carbohidratos (¡pero eso es para otra entrada del blog!).

Cuando comencé a comer bajo en carbohidratos estaba amamantando a mi hijo. Desde que destetó ha comido bajo en carbohidratos, por lo que nunca ha sido un problema. Le encantan los huevos revueltos hechos con un 35 % de crema y queso cheddar añejo, mantequilla en todo, yogur natural al 10 %, etc. De hecho, este bebé comerá cualquier cosa, incluso arena y piedras, si tiene la oportunidad. Fácil.

Mi hija, por otro lado, siempre ha sido quisquillosa con la comida. Y siempre ha sido muy pequeña, así que nos hemos preocupado constantemente por su ingesta de alimentos. A pesar de nuestras mejores intenciones y de nuestros numerosos intentos sanos y saludables, su dieta, lenta e inadvertidamente, pasó a ser básicamente yogur dulce, pollo, pasta y todo azucarado.

Era deficiente, como poco, pero lidiar con un segundo embarazo difícil, luego un recién nacido que nunca tuvo la intención de dormir y tener que volver a trabajar demasiado pronto, me dejó con poca energía para pelear constantemente con ella en cada comida . Si comía algo, pensábamos que era un éxito.

Entra en escena la alimentación low carb

¿Quieres hablar sobre sentirte derrotado?

Andreas, el doctor de DietDoctor, una vez me dijo que era fácil que los niños comieran bajo en carbohidratos: simplemente dales alimentos naturales sanos sin procesar. Eso es todo.

Este es un gran consejo.

Funciona de maravilla con mi hijo, que prefiere sin duda omeletes cremosas a arena y rocas. Pero claramente, él no ha conocido a mi hija de 3 años… que prefiere aire en vez de comida baja en carbohidratos.

Así que, hace poco emprendí una misión para convertir por completo a mi hija en una persona que come bajo en carbohidratos (al menos en casa, donde tengo el control). A fin de cuentas, he estado comiendo bajo en carbohidratos durante más de un año, y mi esposo se unió a mí unos seis meses después (¡y déjame decirte que no cayó sin esfuerzo!). Todos comemos bajo en carbohidratos, a excepción de mi exigente hija.

También hay numerosos padres en mi clínica de alimentación baja en carbohidratos que siempre me preguntan cómo se supone que deben alimentar a sus hijos con esta forma de comer.

Ahora bien, los niños no necesariamente tienen que comer bajo en carbohidratos de forma estricta. Los alimentos sanos no procesados ​​son los adecuados, y las frutas y verduras pueden ser sus principales fuentes de carbohidratos. La fruta no es necesaria todos los días. No olvidemos que no hay carbohidratos esenciales y que sus cerebros no necesitan fuentes exógenas de glucosa para funcionar correctamente.

Pero en la práctica, ¿cómo conquistar a los comedores quisquillosos para que se pasen a la alimentación baja en carbohidratos, están felices y progresen?

Decidí preguntar a mujeres más sabias1 que también son médicas y que, sin duda, sabían que hay mejores alimentos que los yogures dulces, el pollo y la pasta para dar a los niños exigentes. Aquí hay una lista de sus recomendaciones:

  • Compra yogur natural y añade puré de manzana sin azúcar para que tenga un sabor dulce. Reduce lentamente la cantidad de puré de manzana hasta que no quede nada. Y deja de comprar yogur azucarado. Si no lo tienes en casa, no podrás dárselo.
  • Sirve una buena cucharada de mayonesa en cada comida, para todo, desde para verduras hasta para carne.
  • Derrite queso encima de todo lo que no le guste.
  • Pon queso crema en palitos de verduras, como pepinos; y mantequilla de maní o almendras en rebanadas de manzana.
  • Ofrece queso y frutos secos como refrigerios.
  • Haz panqueques con un plátano triturado y dos huevos bien mezclados y cocinados en aceite de coco, cubierto con mantequilla de maní o de almendras.
  • Hornea galletas bajas en carbohidratos, si es posible, junto a tus hijos.
  • Ofrece huevos revueltos con mantequilla extra como refrigerio a la hora de dormir si la cena fue un desastre.
  • Desde el punto de vista de los niños, comer chocolate negro a veces es mejor que nada de chocolate, así que guarda un poco en la despensa para los casos en que el chocolate sea necesario (y sírvete tu mismo también si ha sido un día largo).
  • Los niños suelen amar el tocino. Es una manera de aumentar su ingesta de lípidos.
  • Los tacos crocantes hechos con queso suelen estar en la lista ganadora.
  • La pizza “fathead” también suele ser un éxito, incluso con las parejas quisquillosas. Se puede esconder un poco de puré de brócoli en la salsa.
  • La salsa marinera puede esconder vegetales en puré bastante bien.
  • Sirve pan paleo o cualquier pan keto. En realidad, lo que importa son los ingredientes.
  • Añade un montón de mantequilla derretida a las verduras cocidas. Y algo de sal.
  • Coloca una bandeja de palitos de verduras con una salsa baja en carbohidratos delante de tus hijos antes de que la cena esté lista. Es probable que comiencen a comérselos.
  • Prueba la fondue de queso con verduras ligeramente cocidas para bañar en la fondue.
  • Ofrece “heladoʺ hecho con yogur griego y una fruta congelada, como un plátano o un mango, usando el procesador de alimentos. No es necesario añadir azúcar.
  • Haz yogures bebibles con kéfir, algunas bayas y un poco de jarabe de arce o Swerve en cantidades decrecientes.
  • La crema batida con bayas es un maravilloso postre.
  • Haz un ʺbatido de lecheʺ estilo de restaurante con yogur natural, leche entera, polvo de proteína bajo en carbohidratos, extracto de vainilla, cacao en polvo y un poco de dulzura en cantidades decrecientes. Se puede cubrir fácilmente con crema batida y un poco de chocolate negro de 90 % de cacao rallado. No dejes nada al azar y sírvelo en un buen vaso con una pajita. En estos momentos el vaso de PawPatrol es el que hace que el batido sepa mejor en nuestro casa.
  • Haz mermelada de semilla de chia con 1 taza de fresas, 2 cucharadas de semillas de chia, un chorro de jugo de limón y un poco de jarabe de arce o miel (si tus hijos tienen más de un año de edad). Déjala reposar durante la noche en el refrigerador. Si tus hijos son quisquillosos con las texturas, siempre puedes ponerlo en el procesador de alimentos una vez que las semillas se hayan convertido en gelatina.

Consejos generales

  • ¡Saca la chatarra de la casa! Si no hay, no se puede comer. Esto también va para los padres.
  • Esfuérzate por no recompensarlos con cosas dulces (pero recompensarte a ti con un vaso de vino tinto después de un día de locos está bien).
  • Cuando piden algo específico (que ya no está en tu casa porque tiraste la chatarra, ¿no?), sigue diciendo “no lo tenemos, pero puedes comer esto o aquello en su lugarʺ y proporciona alternativas.
  • Al introducir un alimento nuevo, coloca algo delante de ellos que sepas que van a comerse, una cosa que puedan comer y otra que valga la pena probar. Y sígueselo ofreciendo.
  • Intenta llevar a tus hijos a un mercado local de agricultores, donde colocan platos de verduras frescas como tomates y pepinos para que la gente las prueben antes de comprar. Tus hijos podrían tener la tentación de probar las verduras.
  • Haz que tus hijos mayores vean That sugar film. Pero no los sobornes con comida.
  • Compra buenos libros, como Super Food for Superchildren, de Tim Noakes, Jonno Proudfoot y Bridget Surtees, e inspírate.

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No te olvides de que no ganarás siempre, pero es probable que tengas éxito en reducir su ingesta de azúcar en comparación con otros niños de su edad. A corto plazo, ya es una victoria. Con el tiempo, sin embargo, les estarás enseñando conceptos que sin duda no se perderán cuando sean adultos, sin importar qué tanto lo dudes ahora mismo. Al menos, eso es lo que me digo a mí misma a diario.

Me encantaría escuchar tus mejores trucos, comidas y consejos para conquistar a tus quisquillosos comensales. ¡Déjalos en un comentario!


Dra. Èvelyne Bourdua-Roy

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  1. Gracias, chicas (¡ustedes saben quiénes son!) por compartir los mejores trucos ninjas conmigo.

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