Comer carne roja aumenta los niveles de TMAO

Cutting Juicy Beef Steak

Un nuevo estudio publicado en el European Heart Journal dice que debemos preocuparnos por los niveles en sangre del N-óxido de Trimetilamina (TMAO), ¿pero es verdad?

El Médico Interactivo: Revelan el papel de la carne roja en las bacterias intestinales y el desarrollo de enfermedades cardiacas

En primer lugar, este fue un estudio bien realizado y controlado. Los investigadores asignaron de forma aleatoria a 133 personas a una de las tres dietas isocalóricas con la única diferencia de la presencia de carne roja, carne blanca o proteína vegetariana. De forma similar al estudio del Dr. Ludwig que mencionamos antes, el punto fuerte de este estudio fue que el equipo del estudio proporcionó todas las comidas para los sujetos. Así que no hubo conjeturas sobre lo que los sujetos comieron o si cumplieron con las recomendaciones. Esto lo hace un sólido estudio nutricional.

Los sujetos hicieron cada una de las dietas durante cuatro semanas y después hicieron un periodo de reposo antes de cambiar a la siguiente dieta. La principal moraleja es que comer carne roja aumenta el nivel en sangre de TMAO, que disminuye cuatro semanas después de dejar la carne roja. Según se describe en el artículo:

La carne roja aumenta los niveles sistémicos de TMAO con tres mecanismos diferentes: (i) mejora de la densidad de nutrientes precursores de TMA; (ii) aumento de la producción microbiana de TMA/TMAO por la carnitina, pero no colina; y (iii) reducción de la excreción renal de TMAO. Resulta interesante que la suspensión de la carne roja alimentaria redujo el TMAO en plasta en 4 semanas.

Es importante señalar que en nuestra era de frecuentes conflictos de intereses, NBC news informó de que el principal investigador del estudio está “trabajando en un medicamento que bajaría los niveles de TMAO”. Aunque esto no invalida de ninguna forma los hallazgos, levanta sospechas de forma legítima por su importancia.

Resulta interesante que el estudio no analizara los huevos, otro alimento presuntamente vinculado con el TMAO. Sin embargo, sí señalaron que un consumo mayor de colina, el supuesto “culpable” en los huevos, no tiene efecto en los niveles de TMAO.

El estudio tampoco investigó el pescado. El pescado, promocionado de forma tradicional como “sano para el corazón”, tiene considerablemente mayores concentraciones de TMAO que la carne o los huevos. Una idea, pues, es que los niveles altos de TMAO son producidos por las bacterias intestinales en vez de la comida en sí. Aunque es un hipótesis no probada, también explicaría la variabilidad entre sujetos.

Ahora la pregunta más difícil. ¿Tienen importancia cualquiera de estos datos? Para que este estudio sea reseñable, tenemos que aceptar la suposición de que el TMAO es un marcador confiable y causante de cardiopatías.

El principal estudio NEJM que vincula el TMAO a un riesgo mayor de enfermedad cardiovascular no es tan concluyente como muchos promueven. Para empezar, solo las personas en el cuartil superior de los niveles de TMAO tuvieron un aumento significativo del riesgo de enfermedad cardiovascular. Las elevaciones más bajas no tuvieron suficiente correlación.

Segundo, aquellos con mayor TMAO y riesgo de cardiopatías también tenían más probabilidades de tener diabetes, hipertensión y un ataque al corazón previo; además, eran mayores y sus marcadores inflamatorios, incluyendo la mieloperoxidasa, una medida de inflamación de las LDL, eran significativamente mayores. Con tantas variables de confusión, es imposible afirmar si el TMAO tuvo algo que ver con al aumentos del riesgo de cardiopatías

Este estudio en JACC que halló una correlación entre el TMAO y la complejidad de las lesiones coronarías, también descubrió un aumento de la incidencia de diabetes, hipertensión y mayor edad en el grupo TMAO.

Por último, este estudio no encontró ninguna asociación entre los niveles de TMAO y el aumento de enfermedad cardiovascular.

Según estas conclusiones contradictorias, aún no está claro, y tenemos razones de sobra para cuestionar la importancia de un TMAO elevado como un marcador de riesgo independiente o factor causativo de enfermedades coronarias.

Sin embargo, lo que es más importante, ya que múltiples estudios continuan mostrando que no hay una asociación significativa entre el consumo de carne y huevos y un aumento de ataques al corazón o riesgo de mortalidad (referencias aquí, aquí, aquí, aquí y aquí), los débiles marcadores indirectos no parecen importar mucho. No te quedes en minucias, céntrate en una dieta de comida real que te ayude a sentirte mejor y que mejore la inmensa mayoría de tus marcadores. Y si tienes un TMAO elevado, el estudio parece indicar que también deberías comprobar tu presión sanguínea, glucosa sanguínea y marcadores de inflamación, ya que también pueden estar altos. En mi opinión, hasta que tengamos datos mucho más convincentes sobre el TMAO, es mejor centrarse en esos parámetros mucho más sencillos que en un análisis sanguíneo de dudoso valor.

Cobertura extra:

ABC: Bacterias intestinales, culpables de la relación entre carnes rojas y riesgo cardiovascular

El Colombiano: Hallan otra razón para consumir menos carnes rojas

Gracias por leernos,
Dr. Bret Scher, FACC

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Un comentario

  1. Mauricio Silva
    Excelente la explicacion y la fundada aclaracion del Dr Bret.

    Muchas gracias !!!!

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