Científico de Harvard puesto en duda por falsificar datos

Lupa sobre texto

The New York Times informa de la pérdida de credibilidad de otro científico. La Facultad de Medicina de Harvard ha exigido retirar 31 trabajos, básicamente todo el trabajo producido por el laboratorio del investigador cardiaco, el Dr. Piero Anversa. Harvard cree que el Dr. Anversa falsificó y fabricó datos en docenas de estudios publicados.

The New York Times: Harvard pide la retirada de docenas de estudios de un renombrado investigador cardiaco

La República: Prometía curar corazones con células madre, hoy lo acusan de falsificador

El equipo de Anversa se centró en la regeneración del músculo cardíaco mediante el uso de células madre. Su investigación documentó un progreso notable con un tratamiento emergente y apasionante. Pero otros laboratorios no pudieron replicar sus resultados; finalmente, suficientes científicos tuvieron sospechas y Anversa dimitió bajo presión en 2015. Ahora, su trabajo y la esperanza que prometía a los pacientes han sido refutados.

Pero durante mucho tiempo la gente quería creer en ello. Los inversores financiaron a start-ups para intentar comercializar tratamientos con células madre para pacientes con insuficiencia cardíaca. Pacientes desesperados que pagaron por tratamientos ineficaces. Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) financiaron un ensayo clínico basado en el trabajo de Anversa (siguen buscando a personas que participen). Se perdió tiempo y dinero. Se perjudicó a los pacientes.

Aunque es chocante ver este elaborado engaño en una institución médica de élite, quizás no debería serlo. El fraude puede ocurrir en casi cualquier lugar, y el atractivo de la fama y la fortuna puede tentar a los científicos tan fácilmente como a cualquier persona competitiva y ambiciosa en cualquier campo (a fin de cuentas, los científicos son humanos). Sí, la gran mayoría de los científicos son honestos. Sí, hay controles y contrapuntos como la supervisión de pares. Pero eso no significa que podamos confiar en todos los estudios o creer a todos los médicos. Queremos estar abiertos a la próxima cura milagrosa, pero sin duda también tenemos que ser escépticos. A veces, algo es demasiado bueno para ser verdad.

El fraude no es el único enemigo de la buena ciencia. El dogmatismo y la ceguera deliberada —aferrarse a una mentalidad arraigada a pesar de nuevas evidencias— también impiden el progreso. Se tardó décadas en conseguir que los médicos dejaran de hacer radiografías a las mujeres embarazadas, incluso después de que se establecieran los vínculos entre esas radiografías rutinarias y el cáncer infantil. Se tardó años en hacer que los médicos entendieran que muchas úlceras son causadas por una infección bacteriana, no por estrés o comida picante. Y está llevando décadas combatir la idea de que comer bajo en grasa es “saludable para el corazón”. En Diet Doctor, creemos que la paciencia y la persistencia, respaldadas por una ciencia intachable, prevalecerán en última instancia.

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