Acerca del fracaso en el 7 º mes

GettyImages-172256027

Mi programa de alimentación baja en carbohidratos dentro de mi clínica médica está programado para durar seis meses. Comienza con una evaluación médica con cada uno de los 12 participantes potenciales de una cohorte, seguida de una clase de cuatro horas con toda la cohorte y luego 7 seguimientos de una hora en grupos de cuatro.

Al final del programa, los participantes pueden tener una sesión individual conmigo si así lo desean. Echamos un vistazo a cómo sus análisis (colesterol, glucemia, marcadores de inflamación, etc.) mejoraron enormemente, y les muestro un gráfico de cómo se va reduciendo su peso.

Cuando creé mi programa, sabía que era poco probable que 6 meses fueran suficiente para que todos los pacientes consiguieran sus objetivos de salud o peso. Corregir la diabetes en alguien que ha estado viviendo con esta enfermedad durante décadas normalmente toma más (a veces MUCHO más) de seis meses. Lo mismo para corregir la obesidad en la mayoría de los casos.

Sin embargo, mi objetivo era hacer que comer bajo en carbohidratos fuera su nueva forma de alimentarse para siempre, su nuevo estilo de vida. Pensé que seis meses era tiempo suficiente como para comprender realmente la fisiología que fundamenta la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia, pasar la fase de adaptación, aprender a navegar en esta forma de comer, cometer errores, sufrir alguna recaída y adquirir conocimientos y ser eficiente a la hora de comer bajo en carbohidratos o cetogénico de una manera que funcione para cada individuo.

Había imaginado un viaje de seis meses que llevaría a los participantes de ser marineros novatos a capitanes experimentados que pueden continuar navegando con las manos firmes sobre el timón en dirección a su destino final.
Y entonces mis primeras cohortes completaron su programa de 6 meses. ¡Todos ellos habían logrado buenos resultados, a menudo incluso excelentes, y fue increíblemente inspirador! ESTA era la medicina para la que me matriculé cuando ingresé a la escuela de medicina por primera vez.

Unos meses más adelante, una maravillosa colega mía tuvo una cita con una de sus pacientes por un motivo médico no relacionado. Esta paciente había terminado el programa de alimentación baja en carbohidratos con mi equipo hacía un tiempo. Había recuperado todos los kilos.

Aproximadamente una semana después, tuve una cita de seguimiento con una de mis pacientes que también había participado en el programa y lo había terminado hace algunos meses. Ella es diabética, y mientras estuvo en el programa, logramos eliminar la mayoría de los medicamentos y controlar sus niveles de azúcar sanguínea y HbA1c. Su peso era actualmente estable, pero su nivel de HbA1c y el nivel de azúcar sanguínea en ayunas habían vuelto a subir y eran los peores que habíamos visto desde 2012.

Eso fue un golpe doble. Estaba sumamente decepcionada. Me sentí responsable. Sentí que fue MI fracaso.

Dedico tanto tiempo y energía sin remuneración en mi programa de alimentación baja en carbohidratos, que mi salario real, al final, es el éxito que mis pacientes obtienen. Compensa todas las veces que practico la medicina estándar y tengo que recetar pastillas para la mayoría de los problemas de salud.

¿Había sido inútil?

Llámame ingenua, en particular si eres un profesional de la salud con experiencia, pero eso no formaba parte de mi visión… No podía comprender que un capitán competente que conociera su barco y su ruta eligiera alejarse del destino deseado.

Razones por las cuales la gente se sale del camino

He estado reflexionando sobre esto durante mucho tiempo.

Aquí están mis conclusiones hasta ahora:

En primer lugar, a cualquier paciente que reciba asesoramiento y formación adecuados por parte de un profesional de la salud para que pruebe a comer bajo en carbohidratos por razones de salud se le ha dado la oportunidad de tomar una decisión mucho más informada. Lo cual ya es mucho más que el ofrecimiento de la dicotomía habitual del estándar de atención: toma medicamentos o no tomes medicamentos.

Cada vez que diagnostico una nueva diabetes de tipo 2 en un paciente mío, le digo: “Esto es causado por hábitos de estilo de vida y puede corregirse con un cambio en su dieta. No tiene por que ser crónico y progresivo. O podemos elegir tratarlo con medicamentos. Y, por supuesto, tiene la opción de rechazar cualquier tipo de tratamiento. ¿Qué piensa?”.

En mi opinión, esta es una opción más informada que “Tienes diabetes. Voy a comenzar con metformina”, que era como lo hacía antes.

En segundo lugar, algunas personas, por todo tipo de razones, tienen dificultades para navegar por su cuenta. Carecen de la confianza, o de la fuerza de voluntad, o pierden la fe, o les están ocurriendo demasiadas cosas en su vida personal para que ellos o su dieta sean su prioridad. Puede ser temporal, o podría ser una batalla de por vida para ellos. Quizá tenga relación con trastornos alimentarios o problemas de autoestima. Quizá con todo tipo de cosas que yo no sé. Tenemos un psicólogo en nuestro equipo, pero no podemos ofrecer mucho más que una evaluación inicial de una hora para quienes lo solicitan.

En tercer lugar, los fracasos son inevitables. Sucederán. No todo el tiempo, no con todo el mundo, pero sucederán. Así es la vida.

En cuarto lugar, los fracasos aparentes pueden ser solo retrocesos. Recaídas. No es una situación de todo o nada. Mis capitanes saben cómo navegar, por lo que pueden elegir en algún momento dirigirse hacia una dirección que los haga más saludables. Los fumadores a menudo hacen varios intentos de dejar de fumar antes de finalmente tener éxito para siempre. ¿Debería un médico dejar de aconsejarle sobre dejar de fumar solo porque los pacientes puedan tener recaídas? Obviamente no. ¿El asesoramiento es una pérdida de tiempo si algunos pacientes nunca tienen éxito? No. No se puede predecir quién tendrá éxito al final. No puedes predecir el efecto que tu asesoramiento puede tener en los pacientes, incluso cuando creas que no ves ningún resultado tangible.

En quinto lugar, aunque no debería tomarme esto como algo personal, no significa que no haya nada que pueda hacer al respecto. Así que, nos sentamos con nuestro equipo y decidimos ofrecer seguimientos adicionales para aquellos que sienten que los necesitan. También decidimos permitir que nuestros pacientes “graduados” permanezcan en nuestro grupo cerrado de Facebook durante un período de tiempo indeterminado, para que puedan seguir sintiéndose parte de una comunidad de alimentación baja en carbohidratos y tengan la oportunidad de hacer preguntas o compartir sus problemas con nuestro grupo. El apoyo es increíblemente importante.

Sexto, necesitaba enfrentarme y enfocarme en los hechos: hasta ahora, por cada fracaso, hay al menos una docena de éxitos. Es difícil decir con certeza cuál es nuestra tasa de éxito real. Para empezar, el éxito es difícil de definir. Pero en mi opinión, marco una casilla de éxito bajo el nombre de un paciente cuando les escucho decir: “Me siento mucho mejor, esta será ahora mi forma de comer para siempre. Esta es mi nueva alimentación normal”.

Y he tenido numerosos seguimientos con esos pacientes, que están navegando hacia sus objetivos de salud con las manos firmes sobre el timón.

Por lo tanto, no ofrecer una dieta baja en carbohidratos como una opción terapéutica para los pacientes simplemente porque quizá no la mantengan a largo plazo no es una razón válida.

Ofréceselo a los pacientes. Bríndales la oportunidad de decidir si quieren hacer de la alimentación su medicina. Permíteles dar un consentimiento más informado sobre sus problemas de salud. Ayúdalos a comenzar a navegar con su propio barco. Habrá algunas recaídas o fracasos, y muchos éxitos y vidas que cambiarán para siempre.

¿No es esta la medicina para la que también te matriculaste hace algunos años?


Dra. Èvelyne Bourdua-Roy

Más

La dieta cetogénica para principiantes

La dieta baja en carbohidratos para principiantes

Anteriormente con la Dra. Bourdua-Roy

Todas las publicaciones anteriores de la Dra. Bourdua-Roy

Dejar una respuesta

Respuesta al comentario #0 por

Cargar anteriores