Recetas de mantequilla saborizada

La mantequilla tiene la capacidad de realzar los sabores de la comida que acompaña. Añadir especias y hierbas hace que las posibilidades de comidas geniales sean infinitas.

Sólo imagina una buena chuleta de cordero con mantequilla de hierbas derretida encima… o hamburguesas de pescado con mantequilla de limón. ¡Deli!

Las mantequillas saborizadas son algo genial para tener a mano cuando se lleva una alimentación baja en carbohidratos. Puedes preparar lotes grandes y guardarlos en porciones individuales, o quizás prefieras hacer un rollo grande de mantequilla para guardar en la nevera por hasta un mes (envuelto en plástico o en un envase hermético).

Y hasta incluso las personas que limitan el consumo de lácteos muchas veces pueden disfrutar de la mantequilla, ya que aunque sea hecha a base de leche, sólo contiene cantidades ínfimas de proteína de leche (caseína) y azúcar de leche (lactosa).

Y aquí va la mejor parte: durante varias décadas muchas personas creían que las grasas saturadas, como la mantequilla, eran malas para la salud. Ahora sabemos que eso fue un error: comer mantequilla está totalmente bien. Hay muchas buenas razones para comerla si te gusta (¡¿y a quién no le gusta?!).

A continuación encontrarás nuestras mejores recetas de mantequilla saborizada. ¡Buen provecho!

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