¿Es el ayuno intermitente mejor que la restricción calórica crónica? ¡Solo si de verdad lo haces!

Cubiertos envueltos por cinta métrica

En su presentación en Low Carb Houston, el Dr. Andreas Eenfeldt recentemiente señaló que ducharte solo te limpia si realmente te duchas. Usó este ejemplo obvio para señalar el problema de los estudios que proclaman que un método no es mejor que otro, pero entonces documentan que solo una fracción de los sujetos cumplió con la intervención. Así que la conclusión puede ser que la intervención fue difícil de mantener para los sujetos, pero la conclusión no debería ser que la intervención no funcionó.

Un reciente estudio en el The American Journal of Clinical Nutrition fue víctima del mismo problema. Los investigadores alemanes estudiaron los efectos de la reducción calórica intermitente, definida como 5 días a la semana de alimentación normal con 2 días con un consumo del 25 % del valor de referencia, comparada con una restricción calórica crónica, definida como un reducción del 80 % en el consumo diario de calorías, comparadas con ningún cambio en el consumo de calorías (grupo de control) en 150 adultos con sobrepeso u obesos.

Después de 50 semanas, no descubrieron ninguna diferencia significativa en la variable principal de la expresión genética en las células adiposas. También afirmaron que no hubo diferencia en la pérdida de peso, IMC ni circunferencia de la cintura entre el ayuno intermitente y la restricción calórica crónica. ¿Invalida esto todas las experiencias anecdóticas en favor del ayuno intermitente?

Desde luego que no. Si miras con más detalle los datos, la historia es muy diferente.

Entre las semanas 2 y 7, hubo una adhesión del 80 % al protocolo de restricción calórica intermitente. Al llegar a la semana 12, hubo una mejor reducción de peso en este grupo, alrededor de un 7 % del peso corporal, comparado con el grupo de restricción calórica crónica, que fue de más o menos un 5 % del peso corporal. Sin embargo, al final de la semana 50 del estudio, ya no había una diferencia significativa entre el ayuno intermitente y la restricción calórica crónica. Lo interesante es que la adhesión al protocolo de restricción calórica intermitente de 5:2 en la semana 50 fue un escaso 21 %.

Teniendo en cuenta que solo el 21 % de los sujetos mantuvieron la restricción calórica intermitente, ¿podemos realmente afirmar que no es mejor que la restricción calórica crónica? Por supuesto que no. Sino que tenemos que descifrar por qué tan pocos sujetos mantuvieron la adhesión.

No lo sabemos seguro, pero el estudio fomentó los “lácteos bajos en grasa”, con solo una porción de carne o pescado al día. Como resultado, las dietas de los sujetos mostraron “un aumento general del consumo de proteínas y carbohidratos respecto al consumo total de energía, junto con una reducción de la grasa”. ¿Les habría ido mejor con una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas? La experiencia anecdótica diría “sí”, pero este estudio no investigó esa cuestión.

Al final, este estudio no nos ayuda mucho a entender los efectos diferenciales de la restricción calórica intermitente y crónica. Sin embargo, sí que parece indicar que la restricción calórica intermitente es difícil para las personas que siguen una dieta alta en carbohidratos y alta en grasas. En cambio, es más posible que veamos una mejor adhesión, y por lo tanto mejores resultados con una dieta alta en grasas, baja en carbohidratos y ayuno intermitente. Puedes escuchar más sobre esta estrategia en la entrevista con Megan Ramos de IDMProgram.com en el podcast de Diet Doctor.

Gracias por leernos,
Dr. Bret Scher, FACC

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