Un nuevo paradigma de la resistencia a la insulina

Man with big belly

¿Qué es exactamente la resistencia a la insulina? Una de las funciones de la insulina es ayudar a transportar la glucosa desde la sangre a las células para proporcionarles energía. Cuando la glucosa en sangre permanece elevada a pesar de unos niveles normales o altos de insulina, se le denomina resistencia a la insulina. Las células se resisten a la petición de la insulina de absorber la glucosa. Pero ¿por qué sucede esto? ¿Qué causa la resistencia a la insulina?

El paradigma actual para comprender la resistencia a la insulina es el modelo de “candado y llave”. La hormona insulina actúa sobre un receptor de superficie celular para cumplir su función. El receptor de insulina es como un candado que mantiene cerradas las puertas de la célula. La insulina es la llave adecuada. Cuando se inserta, la puerta se abre para dejar que la glucosa proveniente de la sangre entre en la célula y así darle energía. Una vez que retiras la llave (insulina), la puerta se cierra nuevamente y la glucosa sanguínea ya no puede entrar en la célula.

insul-resistanceDurante el fenómeno de la resistencia a la insulina, imaginamos que la cerradura y la llave ya no encajan muy bien. La llave (insulina) solo abre parcialmente el candado (receptor) y no muy fácilmente. La glucosa no puede pasar a través de la puerta de forma normal, y por eso entra menos en la célula. La glucosa sanguínea se amontona fuera de la puerta, volviéndose detectable a medida que se hace un diagnóstico clínico de diabetes de tipo 2.

Debido a que la célula tiene menos glucosa dentro, se describe como estado de “inanición interna”. La reacción instintiva del cuerpo es aumentar la producción de insulina. Dado que cada llave funciona de manera eficiente, el cuerpo compensa produciendo más llaves de lo habitual. Esta hiperinsulinemia asegura que entre suficiente glucosa a las células para cumplir con sus requisitos de energía. Una buena y clara teoría. Lástima que no tenga ninguna base real.

Los problemas del modelo “cerradura y llave”

Primero, ¿el problema es la llave (insulina) o el candado (receptor de insulina)? Actualmente es bastante fácil determinar la estructura molecular de la insulina y del receptor de insulina. Comparando pacientes diabéticos de tipo 2 con pacientes normales, de inmediato queda claro que no hay ningún problema con la insulina o el receptor. Entonces, ¿cuál es el problema?

Si tanto la llave como la cerradura parecen normales, entonces la única posibilidad restante es que haya algo que está atascando el mecanismo. Algún tipo de bloqueador interfiere con la interacción de la cerradura y la llave. Pero ¿cuál?

Aquí es donde comienza el problema. Todo tipo de teorías intentan explicar qué está bloqueando la insulina. Sin una comprensión clara de lo que causó la resistencia a la insulina, no tenemos ninguna posibilidad de tratarla. Todas las palabras de moda habituales aparecen cuando los doctores y los investigadores no tienen ninguna pista real sobre lo que está sucediendo: inflamación; estrés oxidativo; radicales libres.

Si bien estas palabras pueden sonar impresionantes, simplemente reflejan nuestra ignorancia, sin arrojar luz sobre la causa fundamental de la resistencia a la insulina. Estas son todas respuestas evasivas. La inflamación, como el estrés oxidativo y los radicales libres, no son más que reacciones inespecíficas a lesiones. Pero, ¿qué causa la lesión en primer lugar? Ese es el problema real que hay que resolver.

Correlación o causalidad

Imagina que somos cirujanos en el campo de batalla. Después de varias décadas de experiencia, deducimos que la sangre es mala para la salud. Al fin y al cabo, cada vez que vemos sangre, están sucediendo cosas horribles. Cuando no vemos sangre, las cosas horribles no están sucediendo. Por lo tanto, la sangre es peligrosa. Entonces, al decidir que la sangre es lo que mata a las personas, inventamos una máquina para succionar sangre de las personas antes de que pueda causar enfermedades. En la época medieval, por supuesto, se usaron sanguijuelas. ¡Qué genialidad!

El problema, por supuesto, es qué está causando la hemorragia, en lugar de la sangre en sí misma. Busca la causa fundamental. La hemorragia es solo la respuesta, no la causa. La hemorragia es un marcador de enfermedad. También lo son la inflamación, el estrés oxidativo, los radicales libres y todas las demás respuestas típicas.

Los disparos, las heridas de arma blanca y la metralla causan hemorragia, la reacción no específica del cuerpo. Esas son las causas fundamentales. Cuando te disparan, sangras. Pero el problema es el disparo, no la hemorragia. La sangre es un marcador de la enfermedad, en lugar de la enfermedad en sí misma.

La fiebre es otro ejemplo de una respuesta inespecífica a infección y lesión. La fiebre es un buen marcador de infección. Cuando hay fiebre, a menudo hay una infección subyacente. Pero la fiebre no causó la infección. Las bacterias o virus son la causa subyacente.

La inflamación, el estrés oxidativo y los radicales libres no son la causa

La misma lógica se aplica a la inflamación, el estrés oxidativo y los radicales libres. Algo está causando las lesiones, lo que estimula la inflamación, el estrés oxidativo y la formación de radicales libres, que son todas las respuestas no específicas del cuerpo. El problema es cualquier cosa que haya causado una lesión, no la inflamación, el estrés oxidativo y la inflamación, que son simplemente marcadores de enfermedad.

Si por ejemplo la inflamación fuera en realidad la causa principal de la enfermedad cardíaca, los medicamentos antinflamatorios, como la prednisona o los antinflamatorios no esteroideos, serían efectivos para reducir la enfermedad cardíaca. Pero no son beneficiosos en absoluto. Solo son útiles para aquellas enfermedades en las que el exceso de inflamación es realmente la causa principal, como el asma, la artritis reumatoide o el lupus.

La misma lógica se aplica al estrés oxidativo, que es un marcador de enfermedad, pero no un factor causal. Algunas lesiones subyacentes están causando el estrés oxidativo, que debe tratarse. Esta es la razón por la que la terapia antioxidante es extraordinariamente inefectiva. La vitamina C o E o N-acetilcisteína u otras terapias antioxidantes, cuando se prueban rigurosamente, no previenen la enfermedad.

Decir que “la resistencia a la insulina es causada por la inflamación” es como decir “las heridas de bala son causadas por la hemorragia”. Inútil. Sin embargo, la inflamación, la hemorragia y la fiebre son marcadores útiles de la enfermedad y la eficacia del tratamiento. Señalan la presencia de la enfermedad. Si hay fiebre, entonces es muy probable que el tratamiento (antibiótico) sea efectivo. Los marcadores inflamatorios también pueden ser buenos marcadores para saber la efectividad del tratamiento. Si la terapia con insulina disminuye la inflamación, entonces es probable que este sea un tratamiento efectivo. Lamentablemente, no es así.

Sin entender la causa fundamental de la resistencia a la insulina, no hay esperanzas de tratarla adecuadamente. Este modelo de cerradura y llave con “inanición interna” es una buena historia, pero no puede explicar muchos de los fenómenos observados en la diabetes de tipo 2. En particular, no explica la paradoja central de la resistencia a la insulina.

La paradoja central

Recuerda que la insulina normalmente aumenta al comer. La insulina actúa predominantemente en el hígado para ayudar a almacenar la energía de los alimentos entrantes. La insulina le ordena al hígado que haga dos cosas.

  1. Que deje de producir más glucosa de sus reservas
  2. Que cambie al modo de almacenamiento para producir glucógeno. Cuando está lleno, produce grasa nueva con la lipogénesis de novo (DNL)

En un estado de alta resistencia a la insulina, como con diabetes de tipo 2, ambos efectos de la insulina deben atenuarse simultáneamente. Esto es sin duda cierto en la primera acción de la insulina. La insulina le grita al hígado que deje de producir nueva glucosa, pero el hígado continúa bombeándola. La glucosa se esparce en la sangre, provocando que el cuerpo aumente los niveles de insulina.

En un estado de resistencia a la insulina, la segunda acción de la insulina también debe ser mitigada, pero paradójicamente es reforzada. Utilizando el antiguo paradigma de la cerradura y la llave, un hígado resistente a la insulina no permite que la glucosa pase por la puerta, lo que provoca la “inanición interna”. En esta situación, el hígado no puede crear grasa nueva y la lipogénesis de novo debe detenerse. Pero, de hecho, la lipogénesis de novo no solo continúa, sino que en realidad aumenta. ¡Así que el efecto de la insulina no se atenúa sino que se acelera!

En verdad, se está generando tanta grasa nueva que no hay lugar donde ponerla. Esto causa una acumulación excesiva de grasa dentro del hígado, donde normalmente no debería haber ninguna. La grasa del hígado debe ser baja, no alta. Pero la diabetes de tipo 2 está fuertemente asociada con la acumulación excesiva de grasa en el hígado.

¿Cómo puede el hígado resistir de forma selectiva uno de los efectos de la insulina y acelerar el otro? Esto ocurre en la misma célula, en respuesta a los mismos niveles de insulina, con el mismo receptor de insulina. Esto no tiene ningún sentido. ¡La sensibilidad a la insulina se reduce y mejora al mismo tiempo y exactamente en el mismo lugar!

A pesar de décadas de investigación en curso y millones de dólares, todos los principales investigadores del mundo todavía estaban perplejos ante esta paradoja central de la resistencia a la insulina. Se escribieron artículos de investigación. Se propusieron diferentes hipótesis, pero todas fallaron porque el viejo paradigma de “cerradura y llave” de resistencia a la insulina con privación interna era incorrecto. Al igual que una casa construida sobre una base ruinosa, toda la premisa subyacente del tratamiento de la diabetes de tipo 2 se desintegró.

Es la insulina la que causa la resistencia a la insulina

irparadigms¿Cómo podemos explicar esta clara paradoja? La pista determinante es que la insulina en sí misma causa resistencia a la insulina. El problema principal no es la resistencia a la insulina, sino la hiperinsulinemia.

La resistencia a la insulina se refiere al hecho de que para una cantidad dada de insulina, es más difícil transportar la glucosa a la célula. Pero esto no significa necesariamente que la puerta esté atascada. Hay otras posibilidades por las que la glucosa no puede entrar en esa célula resistente. Tal vez la glucosa no pueda entrar a la célula porque ya está desbordada. El nuevo paradigma de la resistencia a la insulina como un fenómeno de desbordamiento resuelve la paradoja central.

Esto cambia TODO. Si crees en el antiguo modelo de “cerradura y llave/inanición celular interna”, entonces el tratamiento apropiado es aumentar la insulina tanto como sea necesario para introducir esa molesta glucosa en la célula. Esa ha sido la forma en la que hemos tratado la diabetes de tipo 2 durante los últimos 50 años. Y ha sido un completo desastre. Los ensayos controlados aleatorios ACCORD/ ADVANCE/ VADT/ TECOS/ SAVIOR/ ORIGIN demostraron el fracaso de este paradigma.

Sin embargo, si el paradigma de “desbordamiento” es correcto, por lo que aumentar la insulina para enviar más glucosa a una célula desbordada es ¡EXACTAMENTE incorrecto! Esto solo empeoraría la diabetes. Que es EXACTAMENTE lo que vemos de forma clínica. A medida que prescribimos insulina para la diabetes de tipo 2, los pacientes no mejoran, empeoran. Su glucosa en sangre es mejor, pero aumentan de peso y siguen contrayendo todas las complicaciones: enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, enfermedad renal, ceguera, etc.

El tratamiento correcto del paradigma de desbordamiento es vaciar el CUERPO, no solo la sangre del exceso de glucosa. ¿Cómo? Dieta baja en carbohidratos y ayuno intermitente. Y adivina qué: eso es EXACTAMENTE lo que vemos clínicamente. A medida que comenzamos a prescribir ayunos a pacientes con diabetes de tipo 2, pierden peso, sus requerimientos de medicamentos disminuyen y, finalmente, se corrige.


Jason Fung

 
Anteriormente con el Dr. Fung:

  • Ayuno y masa muscular
  • Cómo renovar tu cuerpo: ayuno y autofagia
  • Ayuno intermitente

Más

Cómo corregir la diabetes de tipo 2

Más con el Dr. Fung

El Dr. Fung tiene su propio blog en idmprogram.com. También publica frecuentemente en Twitter.

Su libro El Código de la Obesidad es disponible en Amazon.

The Obesity Code

Su libro nuevo, The Complete Guide to Fasting también está disponible en Amazon en inglés.

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Un comentario

  1. Sonsoles
    ¿Cuando debo tomar la medicina FERPLEX con 1.400 mg de sorbitol (E-420) para que la insulina me suba menos?

    https://www.aemps.gob.es/cima/pdfs/es/ft/59587/FichaTecnica_59587.htm...

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