Enfermedad del hígado graso y keto: 5 cosas a tener en cuenta

Lo que alguna vez fue considerado como un trastorno raro, la enfermedad del hígado graso no alcohólico, o EHGNA, lamentablemente está muy extendida hoy en día. Se estima que afecta a alrededor del 25% de la población en la mayoría de los países occidentales, y hasta mil millones de personas en todo el mundo.1 Actualmente, esta enfermedad afecta incluso a los niños.2
 
Aunque puede tener consecuencias nefastas, esta enfermedad puede mejorarse —y en algunos casos incluso revertirse— con un enfoque bajo en carbohidratos o keto. En esta guía te explicaremos cómo.

Puntos clave

Las dietas keto pueden ser beneficiosas para las personas con EHGNA porque pueden:

  1. reducir la grasa del hígado
  2. disminuir los niveles de insulina
  3. ayudar a revertir el proceso de la enfermedad
  4. inhibir el apetito, propiciar la pérdida de peso y mejorar los indicadores de salud del corazón
  5. proporcionar una forma saludable y agradable de comer que se puede mantener a largo plazo

 

¿Qué es la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA)?

En la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA), se almacena grasa en exceso en el hígado. Aunque todos tienen un poco de grasa en el hígado, la grasa constituye más del 5 % del hígado en las personas con enfermedad del hígado graso. 3
En el pasado, el hígado graso se veía casi exclusivamente en las personas que consumían regularmente grandes cantidades de alcohol, pero hoy en día, otros factores además del alcohol son la causa principal, de ahí el nombre de EHGNA. Uno de los criterios para la EHGNA es tener un hígado graso, pero con un promedio de menos de dos bebidas alcohólicas (20-30 gramos de alcohol) por día.4
La esteatosis hepática no alcohólica, conocida más simplemente como hígado graso no alcohólico, es la etapa más temprana de la EHGNA. En algunas personas, la enfermedad permanece en esta etapa y nunca evoluciona. Aunque experimentan problemas metabólicos relacionados con el exceso de grasa hepática, no sufren un daño hepático significativo.

Pero en el 25-30 % de los casos, el hígado graso evoluciona a una enfermedad más grave conocida como esteatohepatitis no alcohólica, en la que las células hepáticas se inflaman y se lesionan.Cuando el hígado intenta reparar estas células dañadas, se forma tejido cicatricial, lo que produce una enfermedad llamada fibrosis.5

A la larga, alrededor del 20 % de los casos de esteatohepatitis pueden evolucionar a cirrosis, una enfermedad hepática irreversible en etapa terminal que generalmente produce insuficiencia hepática.

Mientras que solo una parte de todos los casos de EHGNA evolucionan a esteatohepatitis y luego a cirrosis, la EHGNA no evolutiva continúa siendo un problema de salud. La EHGNA se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y de diabetes tipo 2.6

Desafortunadamente, muchas personas no saben que tienen EHGNA porque los síntomas tales como la hinchazón abdominal, pérdida del apetito e ictericia generalmente no se desarrollan hasta que la enfermedad está muy avanzada.

¿Qué causa la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA)?

Varias cosas pueden intervenir en el desarrollo de EHGNA. Estas incluyen:

  • Ingesta excesiva de calorías: Comer más calorías de las necesarias puede llevar a una acumulación excesiva de grasa hepática – y las investigaciones sugieren que esto puede suceder independientemente del tipo de alimento que se consuma en exceso.7
  • Demasiados carbohidratos refinados: Consumir más carbohidratos de los que el cuerpo puede manejar puede conducir a la acumulación de grasa del hígado a través de un proceso conocido como lipogénesis de nueva aparición (literalmente “hacer nueva grasa”).8 Típicamente, esto ocurre cuando tanto el consumo de carbohidratos como el de calorías son altos.
    En un estudio, cuando adultos con sobrepeso comieron 1,000 calorías adicionales de carbohidratos refinados, experimentaron un aumento del 27 % de grasa en el hígado después de tan solo tres semanas.9
  • Demasiada azúcar: Cuando se trata de exceso de carbohidratos, los dulces y las bebidas azucaradas pueden ser especialmente problemáticos. Estos productos son altos en fructosa, lo que se ha demostrado que aumenta la grasa del hígado cuando se consume en grandes cantidades.10 Algunos investigadores creen que la ingesta alta de fructosa es uno de los principales factores causantes de EHGNA.11
  • Estilo de vida sedentario: La investigación observacional sugiere que pasar demasiado tiempo sentado y no moverse puede fomentar el exceso de acumulación de grasa en el hígado.12 Sin embargo, esto es difícil de diferenciar de otros posibles factores con los que el estilo de vida contribuye.

Factores de riesgo para la EHGNA

No todos los que consumen muchos carbohidratos refinados y hacen poco ejercicio se verán afectados por EHGNA. Entonces, ¿quién es más propenso a desarrollarla?

He aquí algunas cosas que aumentan la probabilidad de padecer EHGNA:

  • Resistencia a la insulina: las personas con condiciones secundarias a la resistencia a la insulina, tales como la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico, tienen un mayor riesgo de padecer EHGNA. Aunque no entendemos del todo el mecanismo exacto, se sabe que la resistencia a la insulina y los niveles altos de insulina facilitan la acumulación excesiva de grasa en el hígado.13
  • Llevar demasiado peso alrededor de la cintura: Debido a que está tan fuertemente vinculada con los niveles altos de insulina, tener una circunferencia de cintura grande sitúa a las personas en mayor riesgo de padecer EHGNA, incluso si su IMC está en el rango “normal”.14
  • La genética: Algunas personas son más propensas a desarrollar EHGNA porque han heredado ciertas variantes genéticas que aumentan su riesgo de padecer la enfermedad. Sin embargo, se necesitan más investigaciones en este ámbito.15

Cómo saber si tienes EHGNA

La EHGNA se diagnostica mediante pruebas de laboratorio, una ecografía hepática o una tomografía computarizada y, a veces, por una biopsia hepática. En los análisis de sangre, además de los niveles altos de triglicéridos e insulina, ciertas enzimas hepáticas están elevadas, especialmente la GGT y la ALT. Una ecografía o una tomografía computarizada mostrará el exceso de grasa u otros cambios en el hígado.

Con una fórmula que calcula los efectos combinados de los triglicéridos, la GGT, el tamaño de la cintura y el IMC, se ha demostrado que el índice de hígado graso ayuda a predecir la probabilidad de que alguien tenga EHGNA. Pero, en al menos un estudio, se ha encontrado que el tamaño de la cintura por sí solo puede predecir este riesgo.16

Si crees que puedes tener EHGNA, consulta con tu médico para que realice pruebas adicionales.

Por qué una dieta keto o baja en carbohidratos puede mejorar la EHGNA

Debido a que muchas personas con EHGNA tienen sobrepeso, a menudo se les recomienda consumir dietas bajas en calorías o bajas en grasas. Sin embargo, además de ser difícil de mantener a largo plazo, estas dietas colaboran muy poco para resolver las causas fundamentales de la EHGNA.17

Recientemente, se ha demostrado que el consumo de una dieta keto mejora la EHGNA de varias maneras.

Las dietas bajas en carbohidratos y keto pueden ayudar a las personas con EHGNA porque:

  1. Disminuyen la grasa hepática: ya que comer demasiados carbohidratos puede aumentar la acumulación de grasa en el hígado, tiene sentido que cortar los carbohidratos tenga el efecto contrario. Y los estudios han confirmado que esto es lo que ocurre exactamente.
    En un estudio controlado aleatorizado (ECA) de 106 personas con EHGNA de ocho semanas de duración, aquellos que se alimentaron con una dieta baja en carbohidratos tuvieron una mayor reducción de la grasa hepática y menos grasa abdominal que los que se alimentaron con una dieta baja en grasa.18 Además, varios estudios más pequeños han demostrado que hay disminución de la grasa hepática con un enfoque bajo en carbohidratos.19
  2. Reducen los niveles de insulina y la resistencia a la insulina: una dieta muy baja en carbohidratos puede mejorar considerablemente la sensibilidad a la insulina en las personas con EHGNA – y a menudo muy rápidamente.
    En un estudio, las personas con EHGNA que siguieron una dieta keto durante seis días tuvieron una disminución del 58 % en la resistencia a la insulina y una disminución del 53 % en los niveles de insulina. Según los investigadores, los niveles más bajos de insulina permitieron descomponer la grasa del hígado y convertirla en cetonas.20
  3. Podrían ayudar a revertir el proceso de la enfermedad: varios estudios pequeños han demostrado que, además de prevenir la evolución de la EHGNA, la dieta keto puede revertir la enfermedad.
    En un estudio de 12 semanas de personas con síndrome metabólico y EHGNA que siguieron una dieta cetogénica mediterránea española, 13 de 14 personas tuvieron una disminución en los niveles de grasa hepática, y tres tuvieron una reversión completa de la EHGNA.21
    En otro estudio pequeño, pacientes con EHGNA siguieron una dieta durante seis meses que limitaba los carbohidratos a 20 gramos por día. Al final del estudio, el hígado graso, la inflamación y la fibrosis habían mejorado en cuatro de los cinco pacientes.22
    Y en el análisis de los datos de un año del extenso estudio en curso de Virta Health en personas con diabetes tipo 2, la mayoría de los participantes con EHGNA que siguieron una dieta muy baja en carbohidratos tuvo reducciones en las cuantificaciones de grasa hepática y fibrosis.23
  4. Inhiben el apetito, propician la pérdida de grasa abdominal y mejoran los indicadores de salud cardíaca: en diversos estudios, incluido un metanálisis de ECA, que se consideran la evidencia más fuerte y de mayor calidad, se ha demostrado que las dietas cetogénicas ayudan a reducir el apetito.24
    En varios estudios, las personas con EHGNA que siguieron una dieta keto o baja en carbohidratos terminaron comiendo menos y perdieron grasa abdominal sin restringir intencionalmente las calorías.25
    Otros beneficios de comer bajo en carbohidratos incluyen reducciones en los factores de riesgo de enfermedades del corazón, tales como triglicéridos, azúcar en la sangre y presión arterial más bajos.26
  5. Proporcionan una forma saludable y agradable de comer que se puede mantener a largo plazo: se ha demostrado que las dietas bajas en carbohidratos y keto son eficaces y sostenibles a largo plazo.27

Cómo empezar con carbos bajos o keto para tratar la EHGNA

Después de obtener el OK de tu médico, puedes aprender los fundamentos de comer carbos bajos en nuestras guías de dieta keto y carbos bajos.

Aunque un enfoque muy bajo en carbohidratos parece producir una reducción más considerable de grasa hepática, si prefieres reducir los carbohidratos de forma más gradual, lee nuestra guía Comer mejor: seis pasos para bajar la montaña de carbohidratos.

Además de prestar atención a la ingesta de carbohidratos, asegúrate de consumir suficiente protein. Se ha observado que un consumo de proteínas más elevado reduce la grasa del hígado en las personas con EHGNA, así como en las personas con diabetes tipo 2.28 Usa nuestra tabla de rangos de proteínas objetivo para averiguar cuánto necesita.

Otros cambios en el estilo de vida que pueden mejorar la EHGNA

Además de comer bajo en carbohidratos, algunos otros cambios también pueden ser útiles:

  • Haz ejercicio con regularidad: ser más activo físicamente puede ayudar a reducir la resistencia a la insulina y la grasa del hígado. ¿Qué tipo de ejercicio es mejor? En una revisión de 12 estudios, la realización de ejercicios aeróbicos o entrenamiento de resistencia durante 40-45 minutos tres veces por semana resultó ser beneficiosa para la EHGNA.29
    Así que elige el tipo de ejercicio que prefieras y al que te puedas llegar a apegar.
    O mejor aún, si puedes, busca una combinación de ambos.
  • Incluye el pescado graso en tu dieta: trata de comer salmón, sardinas, caballa o anchoas al menos dos veces a la semana. Estos pescados son altos en grasas omega-3, que, como se ha demostrado, reducen la grasa del hígado, la GGT y los triglicéridos en las personas con EHGNA.30
  • Considera la cúrcuma o la curcumina: seguramente conoces la cúrcuma, la fuerte especia de color amarillo brillante que se usa en el curry indio y asiático y en otras comidas. Hay estudios que sugieren que la cúrcuma o la curcumina, su componente activo, pueden ayudar a reducir las enzimas hepáticas en las personas con EHGNA.31
    También se ha demostrado que la curcumina produce una ligera pérdida de peso y reduce el tamaño de la cintura en las personas con sobrepeso o con síndrome metabólico.32
    Prueba aumentando la cantidad de cúrcuma en el curry y otras recetas que la piden, como nuestro Curry keto de pollo y coco. Otra opción es tomar un suplemento que contenga 500 mg de curcumina.

    Nota: Si tomas anticoagulantes, no tomes curcumina ni cúrcuma antes de hablar con tu médico o farmacéutico.

Resumen

La enfermedad del hígado graso ocurre debido a una combinación de estilo de vida y factores genéticos. Si se permite que el hígado graso simple evolucione, a veces puede conducir a una enfermedad hepática más grave.

La buena noticia es que una dieta baja en carbohidratos o keto puede llevar a una pérdida importante de grasa hepática y posiblemente revertir la enfermedad. El momento de empezar es ahora, de manera tal que puedas comenzar a vivir una vida más sana y mejor.

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  1. The Journal of Clinical and Translational Hepatology 2020: Enfermedad del hígado graso no alcohólico: Carga cada vez mayor, asociaciones y resultados adversos [revisión no sistemática; sin clasificar]

  2. European Journal of Pediatrics 2014: Enfermedad pediátrica del hígado graso no alcohólico: Un problema creciente de salud pública [revisión no sistemática; sin clasificar]

  3. Clinical Liver Disease 2012: Enfermedad del hígado graso no alcohólico: Definiciones, factores de riesgo y análisis [revisión no sistemática; sin clasificar]

  4. The Journal of Clinical and Translational Hepatology 2020: Enfermedad del hígado graso no alcohólico: Carga cada vez mayor, asociaciones y resultados adversos [revisión no sistemática; sin clasificar]

  5. World Journal of Gastroenterology 2016: Aspectos metabólicos de pacientes adultos con enfermedad del hígado graso no alcohólico [revisión no sistemática; sin clasificar]

  6. Journal of Hepatology 2016: Enfermedad del hígado graso no alcohólico y riesgo cardiovascular: Mecanismos fisiopatológicos e implicaciones [revisión no sistemática; sin clasificar]

    Diabetes Care 2018: Enfermedad del hígado graso no alcohólico y riesgo de incidencia de diabetes tipo 2: Un metanálisis [revisión sistemática de estudios observacionales con CR >2; evidencia débil]

  7. Medicine 2016: La enfermedad del hígado graso no alcohólico se asocia con el consumo excesivo de calorías en lugar de un hábito alimentario distintivo [cohorte observacional; evidencia muy débil]

    Journal of Investigative Medicine 2017: Influencia de los macronutrientes dietarios en la acumulación y metabolismo de la grasa hepática [revisión no sistemática; sin clasificar]

  8. American Journal of Clinical Nutrition 2003: Lipogénesis hepática de nueva aparición en sujetos normoinsulinémicos e hiperinsulinémicos que consumen dietas isoenergéticas altas en carbohidratos y bajas en grasas y dietas altas en grasas y bajas en carbohidratos [estudio no aleatorizado, evidencia débil]

  9. The American Journal of Clinical Nutrition 2012: Efecto de la sobrealimentación de carbohidratos a corto plazo y la pérdida de peso a largo plazo en la grasa hepática en seres humanos con sobrepeso [estudio no controlado; evidencia débil]

  10. En un estudio, se asignaron al azar personas con sobrepeso para que consumieran 1 litro (aproximadamente 32 onzas) de o bien bebidas azucaradas, leche, gaseosa dietética o de agua cada día durante seis meses. Al final del estudio, la grasa hepática había aumentado significativamente más en el grupo de bebidas azucaradas que en los otros grupos:

    The American Journal of Clinical Nutrition 2012: Las bebidas azucaradas con sacarosa aumentan la acumulación de grasa en el hígado, los músculos y en el depósito de grasa visceral: Un estudio de intervenciones de 6 meses [estudio aleatorizado; evidencia moderada]]

    Se observaron resultados similares en un estudio más corto en hombres de peso normal:

    The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism 2015: Efecto de una dieta con alto contenido de fructosa para mantener el peso sobre la lipogénesis y la grasa del hígado [estudio no aleatorizado; evidencia débil]

  11. Hepatobiliary Surgery and Nutrition 2015: Ingesta de carbohidratos y enfermedad del hígado graso no alcohólico: La fructosa como arma de destrucción masiva [revisión no sistemática; sin clasificar]
    Nutrients 2017: Consumo de fructosa, lipogénesis y enfermedad del hígado graso no alcohólico [revisión no sistemática; sin clasificar]

  12. Hepatology 2020: La actividad física inadecuada y la vida sedentaria son predictores independientes de la enfermedad del hígado graso no alcohólico [estudio observacional; evidencia muy débil]

    Journal of Applied Physiology 2011: ¿La inactividad física causa enfermedad del hígado graso no alcohólico? [revisión no sistemática, sin clasificar]

  13. Nutrients 2017: Enfermedad del hígado graso no alcohólico y resistencia a la insulina: Nuevas perspectivas y posibles nuevos tratamientos [revisión no sistemática; sin clasificar]

  14. World Journal of Gastroenterology 2015: Obesidad abdominal y riesgo de enfermedad del hígado graso no alcohólico después de ajustar el índice de masa corporal [estudios de observación conjunta con OR >2; evidencia débil]

  15. Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology 2019: Factores genéticos que contribuyen a la EHGNA: Aprovechar la genética compartida para descubrir la biología de sistemas [revisión no sistemática; sin clasificar]

  16. World Journal of Gastroenterology 2016: Índice de hígado graso versus la circunferencia de la cintura para predecir la enfermedad del hígado graso no alcohólico [estudio observacional; evidencia muy débil]

  17. De hecho, en un estudio de intervención, la dieta baja en grasa fue peor que la dieta baja en carbohidratos o dieta mediterránea para el tratamiento de la EHGNA:

    Journal of Hepatology 2019: Los efectos beneficiosos de la dieta mediterránea por encima de la dieta baja en grasa pueden haber estado mediados por la disminución del contenido de grasa hepática [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

  18. Hepatology Research 2018: Comparación de la eficacia de los programas de educación en una dieta baja en carbohidratos y en una dieta baja en grasa para tratar la enfermedad del hígado graso no alcohólico: Un estudio controlado aleatorizado [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

  19. Journal of Hepatology 2019: Los efectos beneficiosos de la dieta mediterránea por encima de la dieta baja en grasa pueden haber estado mediados por la disminución del contenido de grasa hepática [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

    The American Journal of Clinical Nutrition 2011: Pérdida de peso a corto plazo y reducción de triglicéridos hepáticos: Evidencia de una ventaja metabólica con la restricción de carbohidratos en la dieta [estudio no controlado; evidencia débil]

    Cell Metabolism 2018: Una comprensión integrada de los beneficios metabólicos rápidos de una dieta restringida en carbohidratos sobre la esteatosis hepática en humanos [estudio no controlado; evidencia débil]

  20. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America 2020 (Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América 2020): Efecto de una dieta cetogénica sobre la esteatosis hepática y el metabolismo mitocondrial hepático en la enfermedad del hígado graso no alcohólico [estudio no controlado; evidencia débil]

  21. Journal of Medicinal Food 2011: El efecto de la dieta mediterránea cetogénica española sobre la enfermedad del hígado graso no alcohólico: Un estudio piloto [estudio no controlado; evidencia débil]

  22. Digestive Diseases and Sciences 2007: Los efectos de una dieta cetogénica baja en carbohidratos sobre la enfermedad del hígado graso no alcohólico: un estudio piloto [estudio no controlado; evidencia débil]

  23. BMJ Open 2019: Análisis a posteriori de marcadores alternativos de la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) y fibrosis hepática en pacientes con diabetes tipo 2 en una intervención de cuidados continuos con apoyo digital: un estudio controlado abierto y no aleatorizado [estudio no controlado; evidencia débil]

  24. Obesity Reviews 2015: Las dietas cetogénicas, ¿realmente suprimen el apetito? Una revisión sistemática y metanálisis [evidencia sólida]

  25. Hepatology Research 2018: Comparación de la eficacia de los programas de educación en una dieta baja en carbohidratos y en una baja en grasa para tratar la enfermedad del hígado graso no alcohólico: Un estudio controlado aleatorizado [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

    The American Journal of Clinical Nutrition 2011: Pérdida de peso a corto plazo y reducción de triglicéridos hepáticos: Evidencia de una ventaja metabólica con restricción de carbohidratos en la dieta [estudio no controlado; evidencia débil]

    Journal of Medicinal Food 2011: El efecto de la dieta mediterránea cetogénica española sobre la enfermedad del hígado graso no alcohólico: Un estudio piloto [estudio no controlado; evidencia débil]

  26. Todos los participantes en el estudio de la dieta mediterránea española tuvieron mejoras tan impresionantes en estos indicadores de salud que al final del estudio ya no cumplían los criterios para síndrome metabólico:

    Journal of Medicinal Food 2011: El efecto de la dieta mediterránea cetogénica española sobre la enfermedad del hígado graso no alcohólico: Un estudio piloto [estudio no controlado; evidencia débil]

    Se observaron mejorías similares en otros estudios:

    Journal of Hepatology 2019: Los efectos beneficiosos de la dieta mediterránea por encima de la dieta baja en grasa pueden haber estado mediados por la disminución del contenido de grasa hepática [estudio aleatorizado; evidencia moderada]

    Cell Metabolism 2018: Una comprensión integrada de los beneficios metabólicos rápidos de una dieta restringida en carbohidratos sobre la esteatosis hepática en los humanos [estudio no controlado; evidencia débil]

  27. PLoS One 2015: Intervención dietética para adultos con sobrepeso y obesos: Comparación de dietas bajas en carbohidratos y bajas en grasas. Un metanálisis [evidencia sólida]

    The British Journal of Nutrition 2016: Efectos de dietas bajas en carbohidratos versus dietas bajas en grasas sobre el peso corporal y los factores de riesgo cardiovascular: un metanálisis de estudios controlados aleatorios [evidencia sólida]

    Diabetes, Metabolic Syndrome and Obesity: Targets and Therapy 2019: Dieta, estado diabético y experiencias personales de personas con diabetes tipo 2 que eligieron por sí mismos y siguieron una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas [estudio no controlado; evidencia débil]

  28. Nutrición Hospitalaria 2014: Una dieta hipocalórica alta en proteínas mejora los marcadores clínicos y bioquímicos en pacientes con enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) [estudio no controlado; evidencia débil]

    Cell Metabolism 2018: Una comprensión integrada de los beneficios metabólicos rápidos de una dieta restringida en carbohidratos sobre la esteatosis hepática en los humanos [estudio no controlado; evidencia débil]

    Diabetologia 2019: Una dieta alta en proteínas con carbohidratos reducidos mejora la HbA1c y el contenido de grasa hepática en los participantes de peso estable con diabetes tipo 2: un estudio controlado aleatorizado. [estudio controlado aleatorizado; evidencia moderada]

    Gastroenterology 2017: Las dietas isocalóricas altas en proteínas animales o vegetales reducen la grasa hepática y la inflamación en personas con diabetes tipo 2 [estudio controlado aleatorizado; evidencia moderada]

  29. Journal of Hepatology 2017: El ejercicio aeróbico comparado con el ejercicio de resistencia en la enfermedad del hígado graso no alcohólico: Una revisión sistemática [revisión sistemática de estudios aleatorizados; evidencia sólida]

  30. Gastroenterology Research and Practice 2016: Efectos del ácido graso omega-3 en la enfermedad del hígado graso no alcohólico: Un metanálisis [revisión sistemática de estudios aleatorizados; evidencia sólida]

  31. Integrative Medicine Research 2019: Eficacia de la curcumina/cúrcuma en las enzimas hepáticas en pacientes con enfermedad del hígado graso no alcohólico: Una revisión sistemática de estudios controlados aleatorizados [revisión sistemática de estudios aleatorizados; evidencia sólida]

    Phytotherapy Research 2019: ¿La suplementación con cúrcuma/curcumina mejora los niveles séricos de alanina aminotransferasa y aspartato aminotransferasa en pacientes con enfermedad del hígado graso no alcohólico? Una revisión sistemática y metanálisis de estudios controlados aleatorizados [revisión sistemática de estudios aleatorizados; evidencia sólida]

  32. Frontiers in Pharmacology 2019: Los efectos de la curcumina sobre la pérdida de peso en pacientes con síndrome metabólico y trastornos relacionados: revisión sistemática y metanálisis de estudios controlados aleatorizados [evidencia sólida]

    Critical Reviews in Food Science & Nutrition 2018: Los efectos de la suplementación con curcumina sobre el peso corporal, el índice de masa corporal y la circunferencia de la cintura: una revisión sistemática y un metanálisis de la dosis-respuesta de los estudios controlados aleatorizados [evidencia sólida]