Cómo Dolly acabó con la obesidad y el síndrome metabólico

Dolly
Dr. Jason Fung: Esta semana me gustaría compartir la historia de Dolly. Ha sido capaz de tomar el control de su salud perdiendo más de 45 kg (100 lb) en el proceso. Cabe destacar que no tuvo ningún problema de piel flácida, algo que también es nuestra experiencia en cinco años del programa IDM. No he remitido ni a un solo paciente a cirugía de eliminación de piel a pesar de que, en algunos casos como el de Dolly, perdieron más de 45 kg (100 lb). Hay muy pocos datos sobre por qué se da este fenómeno, pero sospecho que el cuerpo quema el exceso de proteína para usarlo como energía. Aquí esta su historia:

Dolly: Permítanme empezar con un agradecimiento de corazón al Dr. Fung, a Megan, a Nadia y a todo el personal y miembros del programa IDM y del grupo de Facebook de Nadia sobre low carb y keto. Me habéis devuelto la vida y siempre estaré agradecida. El proceso es una labor intensa y diligente, acompañada de curiosidad científica y de un cálido apoyo. En poco más de un año, he perdido más de 48 kg (105 lb), ¡eso es más de lo que dos de mis amigas pesan! Es increíble que formemos parte de un programa que no necesita poner el aviso de “Los resultados no son representativos” en las historias de éxito porque los resultados que nos cambiaron la vida sí que son representativos.

Cuando empecé el programa IDM en 2017, tenía 61 años, medía 162 cm y pesaba 118 kg. Tenía obesidad mórbida. Sufría muchos síntomas de diabetes y de mala salud cardiovascular: la insulina en ayunas estaba por las nubes, la glucemia era muy alta, tenía problemas oculares, dificultad para respirar, tobillos/piernas/pies hinchados, cada vez más manchas en la piel, entumecimiento, obnubilación mental (que me daba especialmente miedo porque mi madre y todas sus hermanas murieron de Alzheimer), dolor, cansancio extremo, palpitaciones cardíacas, osteoartritis, dolor de espalda, apnea del sueño, etc. También sufría una grave fascitis plantar que me impedía andar.

Yo hacía como las avestruces, evitaba las revisiones médicas y los análisis de sangre porque temía que mi doctor insistiera en remitirme al Joslin Center. Me estremezco tan solo de pensar dónde estaría ahora si hubiera ido, diagnosticada con diabetes de tipo 2 y usando insulina.

El programa IDM fue uno de esos regalos fortuitos que te brinda el universo cuando estás en tu peor momento. El libro del Dr. Jason Fung, El código de la obesidad, saltó de la estantería de la biblioteca cuando me escondí entre las pilas de libros para evitar que me viera una vieja amiga. Me sentía tan avergonzada y deprimida por todo el peso que había ganado desde la última vez que la había visto, que no fui capaz de soportar que me viera así. Leí un poco y me di cuenta de que no podía dejar de hacerlo, describía perfectamente mi propia experiencia.

Descubrí las charlas del Dr. Fung en YouTube. En ese momento estaba fatal, muy asustada, y ya había probado prácticamente todo lo demás. Al estar jubilada y con un sueldo fijo, pensé que podría pagar el programa con el dinero que ahorraría con los ayunos, y así fue. También me sedujo la sinceridad y el cuidado tan evidente en las palabras y la actitud del Dr. Fung. Es un doctor que entiende que las personas no mienten cuando dicen que realmente han intentado contar calorías, comer bajo en grasas, comer seis comidas al día, hacer ejercicio, etc., sino que esas recomendaciones simplemente no les funcionaron a largo plazo. Él no piensa que fuera floja, glotona o que me faltara autocontrol; sabe que sin importar la cantidad que comiera, siempre tenía hambre… Incluso cuando, de forma paradójica, estaba físicamente llena al mismo tiempo. Él sabe qué me causaba el hambre, y no era un fallo de personalidad; ¡era un exceso de insulina!

Starch structure

Una de mis grandes preocupaciones era acabar con exceso de piel si conseguía bajar los más de 45 kg (100 lb) que me sobraban. Todos hemos visto esas horribles fotos de personas sosteniendo con las manos una gran cantidad de piel del abdomen. Con más de 60 años, tengo la piel menos flexible, pero estoy contenta de poder decir que, a pesar de haber perdido todo ese peso en solo un año, tengo muy poco exceso de piel, y eso sin haber hecho pesas ni otro tipo de ejercicio intenso.

No tengo forma de demostrarlo, pero creo que se debe a que ayuné tres días a la semana de forma regular (¿será por la autofagia?) durante ese año, combinado con una alimentación bien equilibrada, nutritiva y cetogénica (dos comidas al día en los días de alimentación). En las celebraciones, comía sin preocuparme, pero solo alimentos cuyo sabor realmente disfrutara y siempre hasta quedar saciada.

Mi mayor error al comienzo fue no comer suficiente grasa. La Dra. Nadia fue de mucha ayuda al indicarme qué debía hacer. Ella tiene un sitio web repleto de deliciosas recetas cetogénicas. Es posible disfrutar de riquísimas comidas sin cocinar prácticamente nada. Yo nunca me canso de una buena ensalada keto aliñada con una gran cantidad de aceite de oliva y vinagre de sidra de manzana para la cena, y me encantan los huevos con una guarnición de aguacate y verduras fermentadas para desayunar. La mayoría de los días también como un pequeño trozo de queso y frutos secos crudos.

Puedo satisfacer mi antiguo gusto por el dulce con tan solo un par de cuadraditos de chocolate negro con 95 % de cacao mojados en poco de crema de coco junto con un puñado de frambuesas como capricho especial. ¡Si supieras lo increíble que es eso! Soy muy afortunada de tener una familia y amigos que me han apoyado durante todo el tiempo. En las celebraciones sociales muchas personas pensaban que me dejaría llevar, volvería a la dieta estándar estadounidense y acabaría sintiéndome mal; o que “sería fuerte” y no cedería, pero acabaría dando pena, salivando al ver lo que no podía comer: ellos se sentirían culpables ¡y todos acabaríamos sintiéndonos mal! Sin embargo, descubrieron (y yo también lo hice) que si solo hay alimentos de la dieta estándar estadounidense, puedo simplemente beber un buen vaso de agua con lima, ayunar y disfrutar de la compañía. ¡Así de sencillo!

Frambuesas y chocolate

Me desenvuelvo bien porque estoy contenta, y ahora que soy capaz de quemar la grasa, no paso hambre. No creo que lo pudiera haber hecho sin el asesoramiento inicial. Siempre aprendí muchísimo con Nadia y con otros miembros de IDM. Si tienes ganas de ocultar la cabeza en la arena porque has “metido la pata”, ¡no lo hagas! Publica algo en el foro o en el sitio web de Facebook. Te quedarás alucinada de lo rápido que recibirás un montón de respuestas de otras personas que han pasado por lo mismo que tú o que lo están pasando ahora mismo y que no te juzgan. He hecho algunas fantásticas amistades de esa forma. Hablamos sobre keto o el ayuno andando por la playa, algo que pude hacer gracias a que la fascitis plantar desapareció.

Después de sólo seis meses en el programa IDM, había perdido 34 kg (75 lb), la insulina en ayunas bajó a 4,3 micro IU/M y la glucemia a 75 mg/dl. No son solo niveles “normales”, ¡sino muy buenos! Yo estaba alucinada. Sin embargo, mi doctora no me apoyó. Cuando le hablé por primera vez de lo que estaba haciendo (después de estar en el programa tres meses y de haber perdido ya MUCHO peso), se enojó, me dijo que me estaban engañando y que ayunar y “toda esa grasa” era peligroso, además intentó que leyera un libro sobre el veganismo.

Le intenté dar información, pero no fue receptiva. Aun cuando me hicieron una revisión en noviembre de 2018 y vio que las cifras estaban estupendas, seguía convencida de que el modo en que había bajado de peso no era bueno. Pero el mes pasado, con 48 kg (105 lb) menos, muy feliz y saludable, me preguntó si estaba siguiendo la misma dieta. Respondí que sí, y cuando le recomendé el último libro del Dr. Jason Fung, El código de la diabetes para ayudar a otros pacientes, ¡lo apuntó! Estoy deseosa de hacerme la revisión el próximo noviembre. Presté El código de la diabetes a una amiga cuyo marido tuvo diabetes y usó insulina durante años, ¡ahora ya no la usa! Mi hermana, que corre maratones y triatlones, siempre tiene problemas de peso (dice mucho de la teoría de las calorías consumidas y gastadas; ella incluso ha hecho ultramaratones) y también ha empezado a ayunar y le encanta.

Aunque he pasado de una talla 3X estirada a una talla real 12, sigo teniendo camino por delante. Mi nuevo objetivo es conseguir una proporción de cadera y altura de 0,5 o menor. Descansé seis semanas del ayuno cuando me mudé a otra ciudad y me hicieron dos cirugías para eliminar las cataratas. Durante ese tiempo, seguí comiendo dos comidas saludables bajas en carbohidratos y altas en grasas al día con un horario de 16:8 y sin refrigerios, y estoy contenta de que el peso se mantuvo por debajo de 70 kg (155 lb). Es maravilloso ver que mi peso ya no empieza por un 1. Temía que en cuanto dejara de ayunar tres veces a la semana, el peso se disparara; pero estoy muy feliz de que no fuera así. Es un estilo de vida que funciona de verdad y es posible mantenerlo. Ya no siento una sensación de urgencia y autodesprecio debido de la dieta, sino un deseo, motivado por mi amor propio, de hacer algo que es bueno para mi cuerpo y que ayuda al mismo tiempo a otras personas.

Hace un par de años, una amiga y yo hicimos una lista de las verdaderas razones por las que queríamos bajar de peso. Fueron las siguientes:

    • Poder llevar pantalones cortos porque las rodillas ya no se tocarían y no nos provocarían sarpullidos
    • Poder comprar ropa que exprese nuestra personalidad en vez de un vestido largo y negro
    • Poder leer la báscula
    • Hacer pilates
    • Agacharnos para atarnos los cordones de los zapatos sin que nuestro abdomen nos lo impida
    • Poder asearnos con facilidad
    • Poder comer todo lo que queramos en un restaurante sin que las personas nos echen una mirada mientras piensan “¿Deberían realmente comer eso?”
    • Ir a un spa de categoría sin preocuparnos de que no haya batas de baño que nos valgan

He cumplido todos estos objetivos, y tengo una nueva y sexy ropa de baño que usaré en un spa este otoño.

Dr. Jason Fung: Felicidades, Dolly. Lo estás haciendo genial

También publicado en idmprogram.com.

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Ayuno intermitente para principiantes

El ayuno intermitente es una forma de intercalar periodos de ayuno y alimentación. Actualmente es un método muy popular para bajar de peso y mejorar la salud. El objetivo de esta guía es proporcionarte todo lo que necesitas saber sobre el ayuno intermitente para empezar a hacerlo.

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P.D.

¿Tú también tienes una historia de éxito y te gustaría compartirla en este blog? Mándala (agradecemos las fotos) a maria.colell@dietdoctor.com. Por favor, hazme saber si podemos publicar tu nombre y foto o si prefieres ser anónimo.

Sería genial si pudieras incluir información sobre qué comes en un día típico, si practicas o no ayuno intermitente, etc.

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Videos sobre ayuno intermitente

Videos sobre pérdida de peso

Frambuesas y chocolate

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