“Lo mejor de todo es que no tengo dolor”

Suzzanne

Suzzanne

Suzzane fue diagnosticada con fibromialgia después de un largo periodo de fuertes dolores por todo el cuerpo. Sufría tanto dolor que prácticamente no podía andar cuando descubrió la alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas. Esto es lo que ocurrió:

El correo electrónico

Hola, Andreas:

Leí sobre Denise, que recuperó su salud y se libró de su enfermedad comiendo los alimentos adecuados. Me gustaría hablarte de mí y mi cuerpo.

En 2008, caí en depresión. Al mismo tiempo, los pies me empezaron a doler. Sentía como si caminara directamente sobre los huesos desnudos. Tenía que dar pasos muy muy pequeños. Nunca podía andar muy lejos con mi perro porque no estaba segura de ser capaz de volver a casa.

Y entonces, empecé a tener dolor en diferentes partes del cuerpo. Podía ser un punto muy pequeño en el muslo… en el brazo… en la pantorrilla. En cualquier lugar. Los dolores eran horribles. No podía hacer nada por remediarlos, así que me veía obligada a sufrirlos hasta que desaparecían. A veces el trasero me dolía tanto que no podía ni sentarme ni tumbarme. Cualquier sitio en el que hubiera músculos, me dolía. Literalmente cualquier parte, incluso mis parte íntimas me dolían.

En 2006 me volví intolerante a la lactosa. Empecé a comer productos sin lactosa. Mi sistema digestivo había sufrido retortijones durante un par de años por aquel entonces, y no podía acabar con ellos. En 2009 me remitieron a un curso sobre cómo gestionar el dolor. Allí conocí a un médico que me examinó y me diagnosticó fibromialgia. En ese momento tenía terribles ataques de dolor, incluso en la lengua. Dormir una noche entera era un lujo. O acababa durmiendo bien, pero sintiéndome increíblemente exhausta.

En 2013 leí sobre la alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas. Leí que había gente a la que la alimentación les había sanado. Pero lo que me llamó la atención fue la pérdida de peso. No pensé que el dolor fuera a desaparecer, y por aquel entonces estaba acostumbrada a sufrir grandes dolores. Me dolía en todas partes.

Durante este tiempo, tuve un par de ataques de cólicos biliares, que pensé que fueron por la fibromialgia. Finalmente, me ingresaron en el hospital. Hicieron una radiografía y vieron piedras allí, así que me extirparon la vesícula biliar con cirugía. También me dio apendicitis, que también pensé que fue por la fibromialgia. Al año siguiente me dio apendicitis , me ingresaron en el hospital una vez más. El doctor que lo extirpó me dijo que tenía inflamación. No podía diferenciar lo que era fibromialgia y lo que no.

Cuando empecé a comer bajo en carbohidratos y alto en grasas apenas podía andar sin dolor. Casi de forma inmediata sentí la mejora. Después de dos meses, ¡han desaparecido todos los síntomas! Ya tampoco tengo episodios de dolor ¡Esto es increíble!

Aunque me encanta hacer repostería, tanto pan como pastelería. Los panes de azafrán y buñuelos daneses son mis favoritos. Continué comiendo bajo en carbohidratos, pero a veces hacía repostería. Incluso aunque daba la mayoría de lo que hacía, me comía algo. Mi sistema digestivo era sensible a la lactosa. Al menos yo pensaba que lo era. Durante las navidades de 2014, mi tracto gastrointestinal estaba muy alterado. Volvieron los retortijones. Tan pronto como comía algo, tenía problemas.

Sufría ataques de dolor por todo el cuerpo. Empecé a pensar que quizá estaba reaccionando a la proteína de la leche. Llamé a una amiga que también ganó salud con la alimentación baja en carbohidratos. Ella había leído que si eres intolerante al gluten, a veces esto te hace intolerante a la proteína de la leche. Me aconsejó dejar cualquier cosa que llevara gluten y todos los productos lácteos durante seis meses.

Por supuesto, probablemente ya has adivinado lo que ocurrió. Mi sistema digestivo se sano él mismo. En vez de productos lácteos, usé crema de coco. La leche de soja y la crema de soja no funcionaban. Mi estómago reaccionaba con ellos e incluso ahora me dan nauseas con los productos de la soja.

¡Mi sistema digestivo se recuperó! Los retortijones desaparecieron. ¡Me sentía bien! Después de seis meses, empece a reintroducir con cuidado productos lácteos. Fue bastante bien. Siempre que no comiera gluten, estaba bien. Ahora me van bien algunos productos lácteos, aunque no la crema para batir.

Pero, ¡mi cuerpo! Ya no tengo dolor.

Si como harina de trigo, los ataques de dolor aparecn de inmediato, me he dado cuenta que esto también ocurre con los productos sin gluten. Probé a comer un dulce hace poco. Las palpitaciones cardiacas y el ardor estomacal fueron mis recompensas por ese experimento. Tenía antojos de azúcar y también otros tipos de carbohidratos. Empezó cuando comía demasiados carbohidratos. Así que ahora soy bastante estricta, unos 20 gramos de carbohidratos al día. No tengo ningún antojo de azúcar, tampoco de otros tipos de carbohidratos.

¡Lo mejor de todo es que no tengo dolor! Me despierto por la mañana después de una buena noche de sueño. Bien descansada y en alerta. Incluso he empezado a hacer ejercicio de nuevo. ¡La vida es maravillosa! Ahora no hay límites. Solía no saber cómo me iba a sentir cada día. Ahora lo sé,

Saludos cordiales,
Suzzanne

Comentario

¡Muchas felicitaciones por haber conseguido estar sana y sin dolor con la alimentación, Suzzanne! El gluten es a menudo el malo de la película en dramas como este.

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