Manteniendo una pérdida de 31 kg durante 5 años

karen

Antes y después

Nombre: Karen Parrott
Edad: 51
Altura: 155 cm (5’1″)
Peso más alto: 85 kg (187 lb)
Peso actual: 51-53 kg (113-116 lb)

Durante los últimos cinco años y medio, Karen Parrott ha mantenido un peso saludable tras 40 años de luchar contra la obesidad, la adicción a la comida y los atracones. En este artículo nos cuenta cómo lo hizo.

Karen se dio cuenta de que estaba desarrollando un problema con el peso por primera vez durante la escuela primaria, cuando le dijeron que era demasiado grande para que le valieran las tallas de “gorditas”, como se decía en la década de 1970.

“Además, incluso en aquel entonces, no parecía tener un interruptor de “apagar” para el hambre la mayor parte del tiempo”, recuerda Karen.

Luego, justo antes de la pubertad, comenzó a comer en secreto y a darse atracones, lo que ella cree que se debe en parte al estrés.

“Recuerdo que andaba en bicicleta para comprar dulces en una tienda y comérmelos lo más rápido que podía, y también me acababa todos los dulces que conseguía en Navidad en uno o dos días”, admite.

Los numerosos intentos de Karen de restringir las calorías durante la adolescencia y con veintipocos años fracasaron sin remedio, y fueron alternándose con periodos de atracones de comidas altas en calorías y en carbohidratos. En 1998, con un sobrepeso de 27 kg (60 lb), se unió a Weight Watchers porque quería quedarse embarazada y se dio cuenta de que tenía un mayor riesgo de padecer coágulos de sangre y otros problemas de salud causados por la obesidad.

Weight Watchers funcionó; Karen perdió los 27 kg en unos 14 meses. Aprendió que tenía que evitar por completo ciertos alimentos “desencadenantes” para evitar los atracones, aunque aún seguía comiendo compulsivamente.

“Luego me divorcié y me convertí en madre soltera. Desarrollé una actitud de “no me importa” y finalmente engordé hasta alcanzar los 85 kg (187 lb), por lo que tenía 32 kg (70 lb) de sobrepeso”, dice Karen. “Intenté volver a Weight Watchers al menos 10 veces, pero contar puntos dejó de funcionarme. Perdía 2-5 kg (5-10 lb), pero después volvía a comer en exceso y a usar la comida para calmarme”.

Controlando por fin su peso

Finalmente, en 2011 a la edad de 46 años, ocurrieron un par de cosas que la convencieron de controlar su peso para siempre.

“Un antiguo supervisor que era un par de años mayor que yo falleció de repente, y eso me asustó”, recuerda Karen. “Sabía que no estaba sana. Tenía dolores en las articulaciones, a menudo me faltaba el aliento y tenía fascitis plantar de haber hecho media maratón con 32 kg de sobrepeso”.

También tenía un nivel de 6,8 de proteína C-reactiva (CRP-HS), que la ponía en un mayor riesgo de enfermedad cardíaca. Y su médico le informó de que con un IMC superior a 35, tenía obesidad de clase 2 y también corría el riesgo de desarrollar otros graves problemas de salud.

Aunque Karen pensó en operarse para que le pusieran una banda gástrica, decidió perder peso siguiendo Medifast, un plan basado en licuados que proporciona 850-1100 calorías y 75-90 gramos de carbohidratos al día.

Perdió 32 kg (70 lb) en 40 semanas, lo que ella denomina como una especie de “nacimiento al revés”.

Y se mantuvo firme en que esta vez, su pérdida de peso sería permanente, por lo que podría mantenerse sana y vital durante muchos años.

Leyó “Refuse to Regain” de la Dra. Barbara Berkley, que recomendaba una dieta baja en carbohidratos, azúcares y almidón, y restringir estos alimentos de forma estricta y no moderada.

“También leí que a algunas personas con tiroiditis de Hashimoto, como yo, les va mejor no comer lácteos. Luego leí el libro de Robb Wolf, que resonó conmigo, y adopté mi propio modelo paleo y bajo en carbohidratos”, dice.

Absteniéndose de ciertos alimentos

Además de seguir una forma de comer baja en carbohidratos, Karen se dio cuenta de que tenía que eliminar por completo muchos aditivos alimentarios para mantenerse “sobria de alimentos”.

“Me llevó mucho tiempo aprender que ciertos aditivos alimentarios afectaban a mi capacidad para reconocer las señales de tener hambre y estar llena de forma natural. Me di cuenta de que evitar los cereales y casi todo el azúcar me ayudaba mucho, pero también tenía problemas con los aditivos como la goma guar y la goma de xantano”, dice.

También descubrió que tiene el gen de obesidad FTO y liberación de grelina extra (la grelina es una hormona que controla el hambre). Por lo tanto, es posible que necesite ser especialmente diligente con respecto a la cantidad y calidad de su comida, atenerse a los alimentos bajos en carbohidratos no procesados ​​y evitar comer en exceso.

“Otras personas que mantienen el peso me advirtieron de que durante los primeros cinco años se puede recuperar fácilmente. Una vez que alcanzas los cinco años, sabes lo que está pasando”, dice ella.

Karen también se da cuenta de que a pesar de que ha mantenido el peso durante varios años, todavía tiene que lidiar con los desafíos de una persona que era obesa y tenía trastorno de atracones.

Yendo contracorriente

“En muchos sentidos, he tenido que ir en contra de casi todos y de todo. Ir en contra de algunas de las recomendaciones de mi médico cuando mis niveles de colesterol aumentaron, a pesar de que las proporciones son buenas y tengo una puntuación de cero de calcio de la arteria coronaria. Voy en contra de lo que la mayoría de la sociedad cree, como que las dietas altas en grasas no son saludables. A menudo saco el teléfono y le muestro a la gente fotos de como era, porque tenía un montón de grasa visceral alrededor del abdomen, que es especialmente visible cuando estás de lado”, dice.

Luego está el impulso inevitable de disfrutar de alimentos ricos en carbohidratos durante las fiestas navideñas.

“Alguien dirá: ‘He preparado este postre especial. Podrías probar un poco’. Y responderé, ‘No, ¡no puedo y no voy a hacerlo’. Soy abstemia”, dice Karen. “Creen que todo son las calorías que consumes y las que gastas. Y sé que aunque la ingesta de calorías sí importa y es algo que debo controlar y llevar un seguimiento, simplemente no puedo volver a comer ciertos alimentos si quiero mantenerme sana y evitar los atracones”.

Después de ganar unos 2-5 kg (5-10 lb) hace unos años al pasar la menopausia, Karen exploró diferentes estrategias para que su peso fuera en la dirección correcta. Finalmente encontró un método que funcionó: el ayuno intermitente. Al reducir el intervalo de ingesta de comida a unas pocas horas al día, volvió a estar entre 51 y 53 kg (113-116 lb).

“Alrededor del 85-90 % de las veces como toda la comida en un intervalo de 7 horas y ayuno durante 17. Las excepciones son viajes y vacaciones, cuando puedo comer un poco más tarde durante el día. Pero siempre sigo el mismo patrón bajo en carbohidratos y paleo sin importar donde esté”, dice.

A diferencia de la mayoría de las personas que practican ayuno intermitente saltándose el desayuno, ella come a primera hora de la mañana y por última vez muy pronto en la tarde, ya que le funciona mejor.

Un día típico de comidas de Karen

Desayuno (6:00 de la mañana):
3 huevos y col rizada salteados en aceite de oliva con sal marina, 30 gramos de bayas (principalmente en verano), café

Descanso para el café (8:00):
Café, 30 gramos de chocolate negro

Comida del mediodía (9:15):
Pechuga de pollo, lechuga, verduras, aguacate, aceite de oliva, 20 gramos de chocolate negro

Última comida (en algún momento entre las 11:00 y la 1:00 de la tarde): Carne molida, cebolla, repollo, aguacate, a veces té o un café descafeinado

Después de la última comida, intenta no consumir nada más aparte de agua o agua con gas. También toma un suplemento de magnesio llamado Natural Calm para prevenir calambres en las piernas y ayudarla a relajarse.

Karen tiene algunos caprichos dietéticos, aunque todos son muy saludables.

“Mis caprichos son chocolate negro de 85 % de cacao, ostras ahumadas y algunas de las carnes ahumadas más caras. Realmente, esos son mis caprichos”, ríe.

Además de mantener la ingesta neta de carbohidratos por debajo de 25 gramos por día, camina de 35 a 45 minutos al día, con una actividad total de hasta más de 60 minutos al día. También realiza entrenamientos de fuerza en el gimnasio dos veces a la semana y sprints en las escaleras del trabajo.

“Hago sprints en escaleras (de forma fuerte e intensa), mientras escucho una canción o dos con mis auriculares. Lo hago dos veces a la semana como mínimo, de forma ideal tres o cuatro veces a la semana. Esto me ha dado mucho equilibrio, una gran resistencia en las cuestas y una estabilidad mayor de la que creía posible”, dice Karen.

Sus mejores consejos

Estos son los consejos de Karen para que las personas mantengan para siempre y con éxito una gran pérdida de peso:

  1. Pésate en la báscula una vez al día, todos los días, y apunta el peso.
  2. Observa las tendencias en el peso durante un mes entero para saber dónde estás y si necesitas tomar medidas. “Llevar un seguimiento del peso y la comida a diario me ha ayudado mucho a ver cómo me está yendo en general y si necesito hacer algún cambio”, dice Karen.
  3. Sé honesto contigo mismo. Conoce qué funciona para ti y haz lo que debe hacerse.

Puedes obtener más información sobre el camino de mantenimiento del peso de Karen leyendo su blog, GardenGirl, o siguiendo sus cuentas de Twitter o Instagram @gardengirl_kp.


Franziska Spritzler, diestista titulada

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