La corrupción de la medicina basada en hechos

Corrupción

El concepto de la medicina basada en hechos es excelente. La realidad, sin embargo, no tanto. La percepción humana es a menudo imperfecta, por lo que la premisa de la medicina basada en hechos es estudiar formalmente tratamientos médicos, y no hay duda de que ha habido éxitos.

AngioplastiasPiensa en una cirugía como la angioplastia. Los médicos insertan un catéter en los vasos sanguíneos del corazón y usan un dispositivo similar a un globo para abrir la arteria y restablecer la circulación sanguínea. En los ataques cardíacos agudos, los estudios confirman que este es un procedimiento efectivo. En las cardiopatías crónicas, el estudio COURAGE y, más recientemente, el estudio ORBITA mostraron que la angioplastia es en gran medida inútil. La medicina basada en hechos ayudó a distinguir el uso óptimo de una intervención invasiva.

Entonces, ¿por qué hay eminentes médicos que califican a la medicina basada en hechos de ser casi inútil? Las dos revistas médicas más prestigiosas del mundo son The Lancet y The New England Journal of Medicine. Richard Horton, redactor jefe de The Lancet, dijo lo siguiente en 2015:

“Los argumentos contra la ciencia son sencillos: gran parte de la literatura médica, tal vez la mitad, puede ser simplemente falsa”.

Logo NEJMLa Dra. Marcia Angell, antigua redactora jefe de la NEJM, escribió en 2009:

“Simplemente ya no es posible creer en gran parte de las investigaciones clínicas que se publican, ni confiar en el juicio de médicos confiables ni en las guías médicas oficiales. No disfruto con esta conclusión, a la que llegué de forma lenta y a disgusto durante mis dos décadas como redactora jefe”.

Esto tiene enormes consecuencias. La medicina basada en hechos es totalmente inútil si la base de los hechos es falsa o está adulterada. Es como construir una casa de madera sabiendo que la madera está infestada de termitas. ¿Qué fue lo que ocasionó esta lamentable situación? Bueno, el Dr. Relman, otro antiguo redactor jefe de la NEJM dijo esto en 2002:

“La profesión médica está siendo comprada por la industria farmacéutica, no solo en lo que respecta al ejercicio de la medicina, sino también en enseñanza e investigación. Las instituciones académicas de este país están dejando que la industria farmacéutica les pague. Creo que es vergonzoso”.

Las personas a cargo del sistema, los redactores jefes de las revistas médicas más importantes del mundo, se van dando cuenta de forma gradual durante algunas décadas de que el trabajo de su vida se corrompe lenta y paulatinamente. Los médicos y las universidades se han dejado sobornar.

Los ejemplos en medicina están en todas partes. La investigación casi siempre la pagan las compañías farmacéuticas. Pero es bien sabido que los estudios realizados por la industria tienen resultados positivos con mucha más frecuencia. Los ensayos dirigidos por la industria tienen un 70 % más de probabilidades que los ensayos financiados por el gobierno de mostrar un resultado positivo. Reflexiona sobre ello durante un segundo. Si la medicina basada en hechos dice que 2 + 2 = 5 es correcto el 70 % del tiempo, ¿confiarías en este tipo de “ciencia”?

Publicación selectiva

Es posible que los ensayos negativos (aquellos que no muestran ningún beneficio de los medicamentos) sean excluidos. Por ejemplo, en el caso de los antidepresivos, se publicaron 36 de 37 estudios que fueron favorables para los medicamentos. Pero de los estudios no favorables a los medicamentos, se publicaron solo 3 de 36. La publicación selectiva de resultados positivos (para la compañía farmacéutica) significa que una revisión de la literatura científica indicaría que el 94 % de los estudios fueron favorables a los medicamentos, cuando en realidad, solo el 51 % fueron realmente positivos. Supongamos que sabes que tu corredor de bolsa publica todas sus operaciones ganadoras, pero oculta todas sus operaciones perdedoras. ¿Le confiarías tu dinero? Sin embargo, confiamos nuestras vidas a la medicina basada en hechos a pesar de estar sucediendo lo mismo.

Gráfica ocultación datos

Examinemos la siguiente gráfica del número de ensayos finalizados en comparación con los que fueron publicados. En 2008, la empresa Sanofi realizó 92 estudios, pero solo se publicaron 14 míseros estudios. ¿Quién decide cuáles se publican y cuáles no? Está claro: Sanofi. ¿Cuáles crees que serán publicados? ¿Los que son favorables para sus medicamentos, o los que prueban que sus medicamentos no funcionan? Está claro.

Ten en cuenta que este es el único curso de acción racional para Sanofi, o para cualquier otra compañía. Es estúpido publicar datos que te perjudican. Es un suicidio financiero. Así que este tipo de comportamiento racional ocurre en la actualidad, y no va a parar en el futuro. Pero sabiendo esto, ¿por qué todavía creemos en la medicina basada en los hechos, cuando la base de los hechos es totalmente sesgada? Un observador externo, que solo mire todos los datos publicados, concluirá que los medicamentos son mucho, mucho más efectivos de lo que son en realidad. Sin embargo, si hablas de esto en círculos académicos, la gente te etiqueta de charlatán que no “cree en los hechos”.

Riesgo relativo

Manipulación de resultados

O piensa en el ejemplo de registro de resultados principales. Antes del 2000, las compañías que realizaban ensayos no necesitaban declarar qué criterios de valoración debían analizar. Por lo tanto, analizaban muchos criterios de valoración diferentes y simplemente descubrían cuáles eran los mejores y luego declaraban que la prueba fue un éxito. Algo así como tirar una moneda, mirar cuál sale más y decir que estaban apoyando al lado ganador. Si analizas suficientes resultados, alguno saldría positivo.

En el año 2000, el gobierno tomó medidas para detener estas artimañas. Requirieron a las compañías registrar lo que estaban analizando con antelación. Antes del año 2000, el 57 % de los ensayos mostraban un resultado positivo. Después del año 2000, un mísero 8 % mostró buenos resultados. Más pruebas de que la base de los hechos está totalmente corrompida por los intereses comerciales, y de que los médicos académicos que se enriquecían tácitamente permitían la corrupción porque saben que no se muerde la mano de quien te da de comer.

Fragmento texto

“Publirreportajes”

O este ejemplo de un artículo de revisión en la NEJM sobre que las tasas de fracturas causadas por los lucrativos medicamentos de bisfosfonato eran “muy infrecuentes”. Las compañías farmacéuticas no solo pagaron muchos honorarios de consultoría a los médicos, ¡sino que tres de los autores de esta revisión eran empleados a tiempo completo! Permitir que se publique un publirreportaje como un hecho científico óptimo es algo escandaloso. Los médicos, que confían en la NEJM para publicar consejos imparciales y de calidad, no tienen ni idea de que este artículo de revisión es pura publicidad. Sin embargo, todavía pensamos que la NEJM es la cúspide de la medicina basada en los hechos. En cambio, como lamentablemente reconocen todos los redactores jefes de las revistas, se ha convertido en una publicación basada en el lucro. Más dinero = mejores resultados.

Dinero de las reimpresiones

Las razones de este problema son obvias para todo el mundo: es increíblemente rentable para las revistas aceptar dinero de las grandes farmacéuticas. Las revistas quieren ser leídas. Así que todas intentan conseguir un factor de repercusión alto. Para ello, necesitas que te citen otros autores. Y nada aumenta tanto las calificaciones como una superproducción creada por las grandes farmacéuticas. Tienen los contactos y un equipo de ventas para hacer que cualquier estudio sea un hito.

Un beneficio menos evidente son las tarifas que generan los artículos de grandes farmacéuticas para la reimpresión. Si una compañía publica un artículo en la NEJM, puede encargar varios cientos de miles de copias del artículo para que se distribuyan a incautos médicos en todas partes. Estas tarifas no son banales. El editor de la NEJM, Massachusetts Medical Society obtiene el 23 % de sus ingresos de las reimpresiones. The Lancet: un 41 %. La Asociación Médica Estadounidense: un increíble 53 %. No es de extrañar que estas revistas estén listas para traicionar a sus lectores (médicos normales). Vale la pena. ¿Quién necesita ética periodística cuando hay un Mercedes en el garaje? Mucho dinero, baby. Mucho dinero.

Soborno de redactores jefes de revistas

Un estudio reciente de Liu y cols en la BMJ arrojó más luz sobre el problema de las revistas corruptas. Corruptos redactores jefes de revistas. Los redactores jefes desempeñan un papel crucial en determinar el diálogo científico al decidir qué artículos se publican. Ellos determinan qué expertos hacen las revisiones científicas. Usando la base de datos de Open Payments, analizaron cuánto dinero estaban aceptando los editores de las revistas más influyentes del mundo de fuentes de la industria. Esto incluye los pagos de “investigación”, que en gran parte no están regulados. Como mencionamos anteriormente, mucha “investigación” consiste en asistir a encuentros en lugares exóticos. Es curioso qué tantos congresos se hacen en ciudades bonitas de Europa como Barcelona, y qué tan pocos se hacen en la ciudad de Quebec, crudamente fría.

De todos los jefes de redacción de revistas que se pudieron evaluar, el 50,6 % estaban en la lista. El pago medio en 2014 fue de $27.564. Cada uno. Esto no incluye un promedio de $37.330 concedidos para pagos de “investigación”. Otras revistas particularmente corruptas son:

Pagos

Esto es algo espantoso. Cada redactor jefe de la Revista del Colegio Americano de Cardiología recibió, de promedio, $475.072 personalmente y otros $119. 407 por “investigación”. Con 35 redactores jefes, eso son unos $15 millones en sobornos para médicos. No es de extrañar que la JACC amen los medicamentos y los dispositivos. Pagan las facturas de la escuela privada. Más dinero = publicaremos tus estudios corruptos. Más dinero, baby, más dinero.

Sesgo de publicación

La base de hechos de la que depende la medicina basada en hechos es totalmente parcial. Algunas personas piensan que soy realmente antifarmacéuticas, pero eso no es verdad. Las grandes compañías farmacéuticas tienen la obligación para con sus accionistas de ganar dinero. No tienen ninguna obligación para con los pacientes. Por otro lado, los médicos tienen obligaciones para con los pacientes. Las universidades tienen la obligación de seguir siendo imparciales.

El problema es la incapacidad de los médicos y las universidades para mantener sus garras codiciosas fuera de la influencia corruptora del dinero de las grandes farmacéuticas. Si se permite a las grandes farmacéuticas gastar muchos $$$ en sobornar a médicos, universidades y profesores, entonces es lo que deberían hacer para maximizar las ganancias. Esa es su declaración de objetivos. A los médicos les encanta culpar a las grandes compañías farmacéuticas porque aparta la mirada del verdadero problema: muchos médicos aceptan $$$ de cualquiera que pague. La industria farmacéutica no es el problema. El problema es el soborno de los médicos de las universidades, algo que se puede solucionar fácilmente si existe voluntad política.

Piensa en este estudio. En cuanto a los estudios en el campo de las enfermedades neurodegenerativas, los investigadores observaron todos los estudios que se iniciaron pero nunca se terminaron o nunca se publicaron. Aproximadamente el 28 % de los estudios nunca llegaron a la meta. Eso es un problema. Si no se publican todos los estudios que no parecen prometedores para los medicamentos candidatos, parece que los medicamentos son mucho más efectivos de lo que realmente son. Pero la “base de los hechos” publicada respaldaría de forma infundada el medicamento. De hecho, los ensayos patrocinados por las grandes farmacéuticas tuvieron 5 veces más probabilidades de no publicarse.

Imagina que estás en un juego de lanzar monedas al aire. Supongamos que un jugador que se llama “Farmacéutica” elige las caras y también paga a quien tira la moneda. Cada vez que sale cruz, los resultados no cuentan. Cada vez que sale cara, cuentan. Esto sucede el 28 % de las veces. Ahora, en lugar de un reparto de caras y cruces de 50/50, es más como un reparto de caras y cruces de 66/34. Por lo que los fanáticos de la “medicina basada en hechos” afirman que es mucho más probable que salgan caras en vez de cruces, y critican duramente a los que no creen en los resultados, llamándoles “anticiencia”.

La medicina basada en hechos depende por completo de tener una base confiable de hechos (estudios). Si la base de hechos es alterada y comprada, entonces la medicina basada en hechos es completamente inútil como ciencia. De hecho, los mismos redactores jefes cuyas carreras enteras han sido medicina basada en hechos, ahora han descubierto que no tiene valor. ¿Fuma el director general de Phillip Morris (fabricante de los cigarrillos Marlboro)? Eso te dice todo lo que necesitas saber sobre los riesgos para la salud. ¿Los editores de NEJM y The Lancet siguen creyendo en la medicina basada en hechos? Para nada. Así que nosotros tampoco deberíamos. No podemos creer en la medicina basada en hechos hasta que los hechos hayan sido saneados de la corrupta influencia de los intereses comerciales.

Conflictos de interés

Los conflictos financieros de interés, también conocidos como regalos a los médicos, son una práctica muy aceptada. Una encuesta nacional en el New England Journal of Medicine en 2007 indica que el 94 % de los médicos tenían vínculos con la industria farmacéutica. Esta mina de oro siempre va para los mismos. De las grandes farmacéuticas pasa a las billeteras de los médicos. Está claro que las farmacéuticas pueden pagar a los médicos directamente, y lo hacen en abundancia. No es sorprendente que los estudiantes de medicina con más exposición a representantes farmacéuticos desarrollen una actitud más positiva hacia ellos. Como respuesta, muchas facultades de medicina han limitado la exposición de sus estudiantes, pero han rehusado de rechazar el dinero ellos mismos.

Existe una relación simple entre qué tan prominente es un médico (más artículos publicados, casi siempre doctores académicos y profesores) y qué tanto dinero obtienen de las grandes farmacéuticas. Más prominente = más dinero. Además, existe un “vínculo claro y fuerte” entre aceptar dinero de la industria y minimizar el riesgo de efectos secundarios de los medicamentos. ¿Qué? ¿Crees que la gente enseña en instituciones prestigiosas como las universidades por el bien de la humanidad? Tal vez por eso fueron allí, pero no se quedan por ese motivo. Llegaron por la ciencia. Se quedaron por el dinero.

Dólares por artículos

En resumen

Aquí está la lista condenatoria de todos los problemas de la medicina basada en hechos

  1. Publicación selectiva
  2. Resultados amañados
  3. Publirreportajes
  4. Ingresos de reimpresión
  5. Soborno de editores de revistas
  6. Sesgo de publicación
  7. Conflictos de intereses financieros

Cuando se compra y se paga la base de hechos de la medicina, la gente muere. Desafortunadamente, los doctores y las universidades han sido participantes voluntariosos en este juego de matar con fines de lucro. Tenemos que acabar con él ahora. Acabar con la corrupción de las universidades. Detener el soborno de los médicos. Permanece atento, Public Health Collaboration, organización sin fines de lucro y actualmente con sede en el Reino Unido, pero que pronto abarcará Canadá, Irlanda, EE. UU. y Australia se está preparando para abordar el problema de la corrupción en la ciencia médica.

Para más información, revisa este avance en video o ve a este artículo.


Dr. Jason Fung

 
¿Quieres leer más artículos del Dr. Fung? Aquí están sus publicaciones más populares sobre el cáncer:
 

  1. El efecto Warburg y el cáncer
  2. Autofagia: ¿una cura para muchas de las enfermedades actuales?
  3. Ayuno, limpieza celular y cáncer: ¿hay alguna conexión?

Anteriormente

La semilla y la tierra del cáncer, o por qué tenemos que alejarnos para entenderlo

El poder del tratamiento nutricional

Cómo Kevin Hall intentó acabar con la hipótesis de la insulina con un giro teórico

Los 8 mejores trucos para bajar de peso

El Dr. Fung tiene su propio blog en idmprogram.com. También publica frecuentemente en Twitter.

Su libro El Código de la Obesidad está disponible en Amazon.

The Obesity Code

Su libro La guía completa del ayuno también está disponible en Amazon. Ahora tiene un nuevo libro The Diabetes Code, el cual está disponible en Amazon en inglés.

cover2

Otras publicaciones relacionadas

Dejar una respuesta

Respuesta al comentario #0 por

Cargar anteriores