Adicción a los alimentos procesados ¿Es real? ¿Importa?

palabras adicción al azúcar sobre macarons

Si alguna vez has intentado quitarle un helado a un niño de cinco años, es probable que tengas todas las pruebas que necesitas para saber que el azúcar y los dulces tienen efectos poderosos en nuestro cerebro. Pero ¿son adictivos?

Los científicos han investigado esta cuestión durante años. Aunque la mayoría de los estudios han sido en ratones y ratas, ha habido algunos estudios en humanos que pueden ayudar a responder a la pregunta. Más recientemente, como se publicó en KREM (no disponible en la UE), un estudio de la Universidad de Michigan intentó definir si había síntomas significativos de abstinencia (uno de los criterios de la adicción) al dejar los alimentos procesados y azucarados.

PubMed: Desarrollo de la escala de abstinencia de alimentos altamente procesados

Los científicos desarrollaron una “Escala de abstinencia de alimentos altamente procesados” y pidieron a 230 participantes que trazaran un gráfico de sus síntomas a medida que reducían los alimentos procesados como la pizza, los pasteles y las papas fritas. Descubrieron que la mayoría de los sujetos se sentían tristes, irritables y cansados, y que estos síntomas alcanzaron su punto máximo entre los días 2 y 5. Los investigadores los definieron como síntomas de “abstinencia”.

Para poner esto en perspectiva, nadie murió de abstinencia (como puede ocurrir con el alcohol), y nadie tuvo una reacción debilitante severa (como puede ocurrir con la cocaína o la heroína). Sin embargo, se sentían claramente mal. ¿Fue una verdadera abstinencia? ¿Podría deberse a la disminución de calorías? ¿O tenían la “gripe de los carbohidratos” por haber eliminado la principal fuente de carbohidratos? Eso no está claro y hace que sea algo difícil saber si eran verdaderos síntomas de abstinencia.

Más convincentes que los síntomas de abstinencia son los estudios como los del Dr. David Ludwig, que demuestran cómo el azúcar y los carbohidratos refinados estimulan el centro de recompensa del cerebro de la misma forma que la cocaína y otras drogas. En algunos casos, la activación del azúcar y la activación de las drogas son indistinguibles.

Y las compañías de alimentos lo saben. Se aprovechan de ello para diseñar alimentos procesados que nos hacen querer más.

Sin duda podríamos debatir si los alimentos azucarados y procesados se ajustan o no a la definición de sustancias adictivas, y eso puede ser importante para las decisiones políticas y normativas. Pero desde una perspectiva individual, lo importante es saber que los alimentos procesados están diseñados para estimular nuestro centro de recompensas y hacernos querer más. Entender esto nos ayuda a darnos cuenta de por qué a veces puede ser tan difícil adherirnos a nuestro programa de alimentación saludable.

Eso no debe servir como excusa para rendirse, pero debería evitar que nos culpemos demasiado a nosotros mismos. Esperamos que el reconocer esto nos ayude a ser proactivos y reemplazar esos alimentos con opciones sabrosas, agradables y saludables. Si estás buscando inspiración, no necesitas buscar más allá de la multitud de recetas aquí en DietDoctor.com.

La ciencia de la adicción puede estar luchando contra nosotros, pero todavía tenemos el poder de la comida real para ayudarnos a tener éxito.

Gracias por leernos,
Dr. Bret Scher, FACC

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