Carpaccio de calabacín, tomate y queso

Carpaccio de calabacín, tomate y queso

El carpaccio de calabacín, tomate y queso de Pascale Naessens le da un increíble enfoque vegetariano a este clásico italiano. La presentación del plato es elegante e inolvidable; una combinación perfecta para sus ricos sabores. Sírvelo como plato principal o aperitivo, y observa el queso derretirse lentamente sobre las verduras calientes. Mmmmmm, ¡irresistible!

Carpaccio de calabacín, tomate y queso

El carpaccio de calabacín, tomate y queso de Pascale Naessens le da un increíble enfoque vegetariano a este clásico italiano. La presentación del plato es elegante e inolvidable; una combinación perfecta para sus ricos sabores. Sírvelo como plato principal o aperitivo, y observa el queso derretirse lentamente sobre las verduras calientes. Mmmmmm, ¡irresistible!
EE.UU.Métrico
2 porciónporciones

Ingredientes

  • 2 2 tomatetomates
  • 1 1 calabacíncalabacines
  • 2 cda. 2 cda. alcaparras, escurridas
  • 3½ oz. 100 g queso gouda, en rodajas
  • 2 cda. 2 cda. (20 g) semillas de sésamo, tostadas
  • 2 cdta. 2 cdta. sirope de vinagre balsámico
  • 1 cda. 1 cda. aceite de oliva

Instrucciones

Las instrucciones son para 2 porciones. Modifícalas según sea necesario.

  1. Retirar el centro de los tomates y picarlos. Cortar el calabacín en rodajas finas.
  2. Calentar un chorrito de aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Añadir el calabacín. Después de unos minutos o cuando el calabacín esté blando, añadir los tomates. Sazonar con pimienta y un poco de sal.
  3. Cocinar 2 o 3 minutos más, hasta que los tomates estén suaves pero no cremosos, después añadir las alcaparras y dejar hervir a fuego lento durante unos minutos.
  4. Colocar las rodajas de queso una encima de la otra y usar un molde circular pequeño o un cortador de galletas para cortar círculos de queso.
  5. Colocar un molde circular grande en cada plato y rellenarlo primero con la mezcla de verduras. Colocar un trozo de queso cortado sobre las verduras.
  6. Acabar echando las semillas de sésamo y el jarabe balsámico.

¡Consejo!

Si no puedes encontrar el jarabe balsámico, puedes hacerlo tú mismo con vinagre balsámico normal. Hierve el vinagre en un cazo y deja que se reduzca hasta que obtengas un jarabe espeso.

Semillas de sésamo tostadas

Puedes usar semillas de sésamo naturales, pero si tienes más tiempo y quieres un sabor extra, Pascale recomienda tostarlas. Precalienta el horno a 175 °C (350 °F). Forra una asadera con papel de horno. Extiende las semillas de sésamo en la asadera preparada y hornéalas durante 6-10 minutos. Comprueba las semillas con frecuencia para asegurarte de que no se quemen. Deja que queden crocantes. No deberían ponerse marrón oscuro; sácalas cuando estén ligeramente doradas. Si es necesario, reduce la temperatura del horno y deja que se tuesten un poco más. Haz tandas extras, ya que puedes guardarlas durante unos días en un trozo de papel encerado en un lugar fresco y usarlas en otros platos. Si pierden su crocante, colócalas de nuevo en el horno durante unos minutos.

Sobre la receta

Esta receta es parte de una colaboración con Pascale Naessens y proviene de su libro "Pure & Simple".

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