Gigantes de la alimentación manipulan políticas de salud de China

Publicidad de Coca-Cola en China

Coca-Cola lo hace de nuevo. A medida que las ventas de gaseosas se reducen en los Estados Unidos y Europa, las empresas de bebidas miran hacia las economías emergentes como China para crecer. Y parece que Coca-Cola está jugando a los mismo juegos que en Estados Unidos antes de que la cazaran y tuviera que cambiar su rumbo.

The New York Times: La obesidad aumenta en China; para Coca-Cola la respuesta es hacer ejercicio

Básicamente, Coca-Cola y otras compañías de comida y bebida están trabajando en (financiando) un grupo llamado Internationa Life Science Institue. Este grupo, a menudo llamado ILSI, destaca el ejercicio como la clave para luchar con la obesidad y la enfermedad crónica. La comida procesada y las bebidas azucaradas, ambas ampliamente reconocidas como factores de la obesidad, están protegidas del escrutinio, la mala prensa y los impuestos con el trabajo de cabildeo del ILSI.

Sin embargo, lo más notorio de la iniciativa, y de otros esfuerzos que enfatizaban el ejercicio como la mejor manera de perder peso, es lo que no mencionaba: la importancia de comer menos comida chatarra y bebidas azucaradas altas en calorías, productos que se han vuelto omnipresentes en la segunda economía más grande del mundo.

Resulta que el mensaje en China acerca de que el ejercicio por sí solo es la mejor opción fue producto de Coca-Cola y otros gigantes occidentales de alimentos y bebidas procesadas, de acuerdo con un par de estudios que documentan cómo estas empresas han ayudado a dar forma a décadas de ciencia y políticas públicas en China respecto de la obesidad y las enfermedades relacionadas con la alimentación, como la diabetes tipo 2 y la hipertensión

El reportaje de The New York Times se basa en dos nuevos estudios, uno publicado en la revista BMJ y el otro en The Journal of Public Health Policy. Ambos están escritos por Susan Greeenhalgh, una especialista en China de Harvard. Sus descubrimientos no son sorprendentes para otros académicos que han estudiado la influencia corporativa y su efecto en la salud pública. En este mundo, los investigadores sidcen que enmascarar la verdad es el nombre del juego:

Martin McKee, que escribió un artículo de acompañamiento al estudio en The JML, dijo, aseguran que son independientes pero se rehúsan a revelar información detallada acerca de su financiamiento, mientras que apoyan y promocionan estudios científicos cuyos resultados a veces enturbian la percepción sobre temas polémicos como el tabaquismo o el consumo de alcohol y refrescos.

“A menudo filtran datos de maneras que confunden, mientras presentan estos temas como problemas tan complejos que nada puede hacerse”, comentó.

Este reportaje son noticias desalentadoras. Mientras que China combate con una crisis real de obesidad infantil, está claro que dedicar palabras vacías al ejercicio no es suficiente para mejoras reales.

Cobertura extra:

Expansión: La estrategia de Coca-Cola en China

El País: Una investigación denuncia el papel de Coca-Cola en la epidemia de obesidad en China

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