Contenido, comunidad y conexión: el valor de las conferencias de bajos carbohidratos

Conferencia Weight of Nation

En estos días de conexión instantánea a Internet, cuando el acceso a la enorme variedad de conocimientos humanos está disponible con un clic de ratón, puede ser fácil olvidar lo valioso que es verse cara a cara.

El 2 y 3 de noviembre, cerca de 300 miembros de la creciente comunidad global de bajos carbohidratos se reunieron en San Francisco para la conferencia “The Weight of the Nation” (El peso de la nación), patrocinada por Low Carb USA y Jumpstart MD, un programa de pérdida de peso con supervisión médica en el norte de California que recomienda a sus pacientes una dieta baja en carbohidratos y cetogénica.

Los 15 ponentes representaron en solo dos días algunas de las brillantes luces en el campo de los bajos en carbohidratos, cubriendo una variedad de temas que van desde la compleja y novedosa ciencia fisiológica de los cuerpos cetónicos y la resistencia a la insulina, hasta las aplicaciones prácticas y los resultados actuales. Entre los ponentes estuvieron Gary Taubes, Nina Teicholz, el Dr. Steve Phinney, el Dr. Jeff Volek, la Dra. Sarah Hallberg, el Dr. Robert Lustig, el Dr. David Ludwig, Dominic D’Agostino, PhD, y más.

A continuación hay una breve sinopsis de cada uno de los 15 puntos clave de la apretada agenda de los ponentes.

Sin embargo, el verdadero valor de la conferencia no está solo en presentar información de vanguardia. Es la combinación única de las personas que presentan con las personas que escuchan, toman notas de los puntos más importantes, hacen preguntas, comparten historias, hacen contactos, hacen amigos.

En resumen, es el contenido, más la comunidad y la conexión lo que forma el especial y energizante elexir de estos eventos.

Entre el público se encontraban médicos de familia del Mississippi rural, de un pequeño pueblo de Canadá, de Irlanda del Norte y de la zona suburbana de California; estaban allí para aprender más y así ayudar a sus pacientes. Había enfermeras practicantes, asistentes médicos, dentistas, quiroprácticos, naturópatas y preparadores básicos. Había investigadores académicos y jubilados curiosos. Había personas cuyas propias vidas, o las de sus seres queridos, han mejorado de forma drástica al adoptar una forma de alimentación baja en carbohidratos y cetogénica.

Todos y cada uno de los asistentes tenían el entusiasmo de aprender todo lo que pudieran para que ellos a su vez pudieran ayudar a los demás. Cada uno, a su manera, es un actor de primera línea en la revolución mundial para acabar con la epidemia de obesidad y revertir la diabetes usando un enfoque basado en datos científicos, centrado en una dieta baja en carbohidratos.

“Todas las presentaciones fueron maravillosas. Conocer a gente de todo el mundo fue muy inspirador”, dijo el Dr. Robert Malonso, dentista de San José, que en el último año ha perdido peso y revertido la diabetes de tipo 2 comiendo bajo en carbohidratos. “Para mí, la mejor parte fue lo accesibles que eran los ponentes, pero con lo que me quedo es con el refuerzo de los beneficios para la salud del estilo de vida bajo en carbohidratos. Me apasiona tanto que quiero ayudar a correr la voz. Esta conferencia me inspiró a hacerlo”.

Ponentes en low carb san franciscoHe aquí un breve resumen de los 15 ponentes, por orden de presentación, con algunas conclusiones y enlaces para obtener más información. La mayoría de las diapositivas para las presentaciones se pueden encontrar aquí.

Día 1:

Gary Taubes
“La calidad de las calorías”

Taubes, autor de libros influyentes como Buenas calorías, malas calorías, Cómo engordamos y Contra el azúcar, abrió la conferencia con una mirada fascinante a la historia de la investigación sobre la obesidad, que se remonta a la década de 1860. Documentó cómo los prejuicios, los egos, las visiones partidistas y las corrientes sociopolíticas de los últimos 150 años han influido en la forma en que vemos el origen de la obesidad y las personas que la padecen, y cómo el modelo mal fundamentado de “calorías que entran y calorías que salen” se convirtió en la explicación dominante a partir de la década de 1940 y persiste hasta nuestros días. Las personas que no pueden perder peso, en palabras del Dr. Louis Newburgh, un influyente investigador estadounidense cuyas opiniones han prevalecido durante décadas, “sufren de varias debilidades humanas de exceso de indulgencia e ignorancia”. Taubes mostró, sin embargo, que los investigadores alemanes y austriacos en la década de 1930 ya habían planteado una hipótesis hormonal/reguladora alternativa de la obesidad que comienza con los individuos que sufren de un trastorno de acumulación excesiva de grasa, que luego lleva a un implacable ciclo de hambre y fatiga. Sin embargo, los prejuicios sociopolíticos posteriores a la Segunda Guerra Mundial hicieron que se ignoraron todas las investigaciones llevadas a cabo en la Alemania de antes de la guerra, y siguen culpando en gran medida a la “gula y la pereza” de la gente como lo que les hace engordar.

Dr. Robert Lustig
“¿Qué es el síndrome metabólico?”

El autor de The Hacking of the American Mind, el Dr. Lustig trabaja en la división de endocrinología del Departamento de Pediatría de la Universidad de California en San Francisco. Su conferencia de 2009, El azúcar, la amarga realidad, ha sido vista por más de 10 millones de personas. La charla de Lustig se centró principalmente en el daño que el azúcar común (sacarosa: una molécula de glucosa ligada a una molécula de fructosa) provoca al hígado, causando acumulación de grasa hepática, el hígado graso no alcohólico y el síndrome metabólico. La fructosa es la molécula que más daño hace, yendo directamente al hígado y creando resistencia a la insulina y acumulación de grasa hepática. En una compleja charla sobre las diversas vías metabólicas del hígado, Lustig señaló que, al igual que el alcohol, el arsénico y el humo del tabaco, la fructosa es una “toxina crónica y dependiente de la dosis”. Cuanto mayor es el consumo de fructosa, más resistente se vuelve el hígado a la insulina. El problema por excelencia del síndrome metabólico no es la obesidad, la obesidad es simplemente uno de los marcadores o síntomas del trastorno. Es la resistencia hepática a la insulina. Y es el azúcar —específicamente el consumo crónico de fructosa— lo que causa la acumulación de grasa en el hígado y la resistencia a la insulina hepática es lo que finalmente acelera el síndrome metabólico.

Eran Segal, PhD
“Nutrición personalizada para el tratamiento de la diabetes basada en la microbiota intestinal y datos clínicos”

Segal es un biólogo computacional que ha estado trabajando en el análisis de big data del microbioma humano con el Instituto Weizmann, un instituto líder en investigación de microbiomas en Israel. La charla de Segal profundizó en la creciente comprensión de los 100 billones de bacterias que viven en nuestro intestino y en todo nuestro cuerpo, y que contienen 150 veces más material genético que nuestros propios 25.000 genes humanos. El Instituto Weizmann ha dirigido muchos estudios para comprender la microbiota intestinal, el enorme efecto que tiene en nuestra fisiología y salud, y cómo puede ser alterada por numerosos factores, como lo que comemos. La investigación microbiana de los últimos años está demostrando que las bacterias intestinales juegan un papel importante en la obesidad, las enfermedades mentales, el cáncer, la depresión, las enfermedades autoinmunes, las alergias, el asma, el metabolismo de los medicamentos, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión y la diabetes. La presentación de Segal se centró principalmente en el trabajo que él y su equipo han estado haciendo para personalizar la alimentación en relación con el microbioma. Han estado recopilando datos de más de 1.000 sujetos humanos, analizando marcadores biológicos, secuenciando su microbioma único y comparando las respuestas de la glucosa sanguínea de los individuos después de comer alimentos específicos con una supervisión continua de la glucosa. Han creado un algoritmo que puede predecir cómo responderá la glucosa sanguínea de los individuos a productos alimenticios específicos según su microbioma personal, medidas corporales específicas y análisis de sangre. Sus hallazgos demuestran que el mismo alimento tendrá efectos muy diferentes en la glucosa sanguínea en personas diferentes, consiguiendo una forma novedosa de personalizar las dietas de diferentes personas según sus características biológicas individuales y las diversas cepas de su microbioma personal.
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Dominic D’Agostino, PhD
“Ketonutrition: De la ciencia a las aplicaciones emergentes”

D’Agostino es un profesor asociado en el departamento de farmacología molecular y fisiología de la Universidad del Sur de Florida que además trabaja con la NASA, así como con el ejército de los Estados Unidos, y tiene varias patentes de suplementos de cetonas y otros métodos para producir y mantener la cetosis. Su charla altamente científica comenzó con su trabajo inicial, de hace unos 20 años, como neurocientífico para estudiar el modo de proteger el cerebro humano de las tensiones ambientales extremas, como proteger a los buzos SEAL de la Marina de los EE.UU. del riesgo de convulsiones en inmersiones en aguas profundas. Su trabajo descubrió que un cerebro que usa cetonas como energía en vez de glucosa es mucho más resistente y está más protegido de las tensiones ambientales. Las cetonas no solo proporcionan un combustible alternativo a la glucosa para el cerebro, sino que también son muy potentes como moléculas de señalización entre las células en el cerebro, algo que tiene efecto en las vías de inflamación, el sistema inmunológico, el estrés oxidativo y los neurotransmisores. Se tienen más evidencias de que la cetosis terapéutica no solo ayuda a bajar de peso y con la diabetes de tipo 2, sino que también puede tener aplicaciones en varias afecciones como la diabetes de tipo 1, la enfermedad del ovario poliquístico, la cicatrización de heridas, los tumores cerebrales y el cáncer. D’Agostino dijo que la evidencia de la investigación muestra que las cetonas “cambian de manera fundamental la neurofarmacología del cerebro”, lo que lleva a una serie de aplicaciones neurológicas, no solo en áreas bien probadas como la epilepsia, sino también en otras áreas como el Alzheimer, el Parkinson, el autismo, las lesiones cerebrales traumáticas, la ansiedad y muchas más.

Jeff Volek, PhD, dietista
“Ketoadaptation: Efectos para el rendimiento humano”

Es el coautor junto al Dr. Steve Phinney del popular libro El arte y la ciencia del rendimiento con bajos carbohidratos. La presentación de Volek se centró en cómo los deportistas de élite —así como los deportistas normales— usan la cetosis para conseguir un mejor rendimiento deportivo. Algunos atletas de alto nivel de ultraresistencia se han pasado de la carga de carbohidratos a usar cetonas, como el maratoniano Zach Bitters y el ciclista Chris Froome. Un número cada vez mayor de equipos profesionales de fútbol y rugby también están adoptando una alimentación baja en carbohidratos y cetogénica para mejorar el rendimiento del equipo. Volek repasó, con detalles fisiológicos, diez razones por las que las cetonas son excelentes para el rendimiento humano. Las diez razones incluyen el hecho de que incluso los deportistas con muy poca grasa corporal (10-12 %) pueden acceder al menos a 25.000 calorías de energía en sus depósitos de grasa; la grasa es un combustible mucho más eficiente y limpio; las cetonas son antinflamatorias y reducen el estrés oxidativo; los deportistas que queman cetonas para obtener energía se recuperan del ejercicio más rápidamente; y durante las actividades de larga duración no corren el riesgo de sufrir una “pájara” (que se les acabe el combustible del cerebro). También se incluye en la lista de las diez razones que el control de peso, especialmente para los deportes que son sensibles al peso, es mucho más fácil con una dieta cetogénica y la respuesta de salud al ejercicio aumenta. Finalmente, los atletas que corren con cetonas pueden tener carreras deportivas más largas. En resumen, una dieta cetogénica “tiene un profundo impacto en el rendimiento deportivo”.
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Dr. John Newman, PhD
“Actividades de señalización de los cuerpos cetónicos en la salud y la enfermedad”

Geriatra y profesor asistente en el Instituto Buck de Investigación del Envejecimiento y en la división de geriatría de la Universidad de California en San Francisco, Newman dijo que mientras otros investigadores como D’Agostino y Volek investigan la cetosis para ayudar a “los SEAL de la Marina y los deportistas de élite, yo estoy intentando ayudar a tratar a tu abuela”. Su presentación no se centró tanto en las cetonas como combustible de energía alternativa a la glucosa, sino más bien en su potente efecto como moléculas de señalización en procesos biológicos clave. “Todos los cuerpos cetónicos tienen actividad de señalización, actuando de forma natural como un medicamento” en una amplia gama de tejidos corporales y vías fisiológicas. Los cuerpos cetónicos tienen un papel en la expresión génica, las respuestas inflamatorias, el metabolismo y el envejecimiento celular (senescencia). Su investigación en ratones ha descubierto que una dieta cetogénica prolonga la longevidad, reduce la mortalidad y mejora la memoria. Las aplicaciones de cetonas con la alimentación o suplementos podrían tener un papel en el control de muchas enfermedades de la vejez como la gota, la demencia, las enfermedades coronarias, la osteoporosis, la diabetes y más. Sin embargo, la biología es compleja, y Newman señaló que hay un componente enorme de variación individual. La ciencia está todavía en sus inicios y aunque hay muchos ensayos clínicos en curso —como estudios de la dieta cetogénica con o sin suplementos de cetonas como tratamiento para el Alzheimer— la ciencia no está todavía en la etapa en la que uno puede recomendar ampliamente poner a los seres queridos de edad avanzada en dietas cetogénicas debido al riesgo de efectos adversos, como pérdida excesiva de peso en personas ya de por sí frágiles.
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Día 2:

El segundo día de la conferencia Weight of the Nation en San Francisco contó con la presencia de nueve notables investigadores y expertos.

Nina Teicholz
“Carne roja y salud”

La escritora y periodista de éxito, Nina Teicholz, exploró los débiles estudios epidemiológicos que han culpado de forma errónea a la carne roja de causar diabetes, cardiopatías y cáncer. Exvegetariana desde hace 25 años, Teicholz dijo que durante los 10 años de su intensiva investigación de la ciencia para su libro, La grasa no es como la pintan, no tenía ideas ni creencias preconcebidas y simplemente fue “guiada por donde me llevaban los datos”. Descubrió que la investigación sobre el efecto de la carne roja en la salud tiene muchos errores. En su presentación, diseccionó cada uno de los principales estudios, su metodología y analizó los sesgos de los informes clave de las últimas décadas, como el influyente informe de la OMS de 2016 que condenaba la carne roja. Mostró que los hallazgos no están respaldados por datos científicos. La carne no es nociva; sino que es un alimento sano y nutritivo, con micronutrientes como la vitamina B12 que no pueden obtenerse de otras fuentes alimentarias.

Dra. Sarah Hallberg
“Tratamiento de la diabetes de tipo 2: ¿cómo hemos llegado hasta aquí?”

¿Hacia dónde vamos desde aquí? La Dra. Hallberg, directora médica en Virta Health y fundadora del programa de pérdida de peso supervisado médicamente de la Universidad Arnett, en Indiana, dijo que todos los días en EE. UU. 200 personas sufren amputaciones y 1.795 son diagnosticadas con problemas oculares relacionados con la diabetes. Un 50 % de todos los estadounidenses ahora tienen prediabetes o diabetes de tipo 2, lo que tiene un costo de $327 mil millones cada año, la Dra. Hallberg dijo que si la diabetes fuera una enfermedad infecciosa, sería una emergencia nacional y se haría todo lo posible para detenerla. Sin embargo, la solución está justo delante de nosotros: la restricción de carbohidratos. La Dra. Hallberg presentó los inspiradores hallazgos del primer año que Virta Health ha ofrecido apoyo médico extensivo, formación y capacitación a 262 pacientes con diabetes. Del 83 % que permaneció en el programa durante un año, el 60 % tuvo una reversión completa de la diabetes, así como una pérdida de peso significativa y mejores resultados de lípidos en sangre. Las facturas de los pacientes por medicamentos recetados se redujeron casi de forma inmediata y la mayoría dejaron todos los medicamentos. ¿Qué ocurriría si pudiéramos proporcionar a todas las personas con diabetes información sobre el estilo de vida bajo en carbohidratos? Podríamos detener esta epidemia, dijo la Dra. Hallberg.
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Dr. David Ludwig
“¿Qué es lo primero, comer en exceso o la obesidad?”

El Dr. Ludwig, Phd, autor de Siempre tengo hambre, es profesor del departamento de nutrición de la Escuela de Salud Pública Harvard T.H. Chan y director del Centro de Prevención de Obesidad New Balance Foundation del Boston Children’s Hospital. Dijo que durante demasiado tiempo los médicos que tratan la obesidad han culpado a los obesos de tener falta de control. La filosofía de que “una caloría es una caloría” permitió a la industria alimentaria promover la comida chatarra y hacer creer que los niños y adultos obesos simplemente necesitan comer menos y moverse más. El Dr. Ludwig profundizó en los complejos procesos biológicos que controlan el peso corporal, cómo se defienden con fuerza los puntos de referencia del peso corporal y cómo unos niveles continuamente altos de insulina impiden que se utilicen las calorías de la grasa. La obesidad ocurre primero: la desregulación del almacenamiento de grasa es lo primero y el cuerpo lucha contra cualquier restricción calórica. La clave es bajar los niveles de insulina con una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas para que la grasa pueda salir del almacenamiento.
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Andrew Mente, PhD
“Carbohidratos, consumo de grasas y cardiopatías: una visión más completa

El Dr. Mente, investigador del innovador estudio Prospectiva Epidemiológica Urbana y Rural (PURE), describió cómo se lleva un seguimiento de más de 200.000 personas en 18 países de los cinco continentes en relación con indicadores clave para la salud. La extensa recopilación de datos individuales incluye el historial clínico, la alimentación, el ejercicio, las pruebas de laboratorio y los exámenes físicos. Los primeros datos analizados en PURE fueron un estudio de patrones alimentarios. Los hallazgos, aunque son observacionales (evidencia débil), apoyan en gran medida las dietas bajas en carbohidratos y altas en grasa como forma saludable de alimentación. El estudio halló que en los 18 países, una mayor ingesta de carbohidratos aumentó la mortalidad total, mientras que una mayor ingesta de grasa se asocia con un menor riesgo de mortalidad total y no tiene relación con el riesgo de infarto de miocardio (ataque cardíaco) o mortalidad relacionada con enfermedades cardiovasculares. Además, una mayor ingesta de grasas saturadas pareció estar asociada con un riesgo un 21 % menor de accidente cerebrovascular. Los hallazgos de PURE no se corresponden en absoluto con las recomendaciones alimentarias actuales generalizadas en todos los países, señaló Mente.
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Jean-Marc Schwarz, PhD
“Enfermedad de hígado graso no alcohólico”

¿El azúcar o los carbohidratos provocan un embotellamiento de grasa en el hígado?”. Schwarz, uno de los principales investigadores mundiales de los mecanismos para la acumulación de grasa en el hígado, detalló cómo el hígado graso no alcohólico se ha convertido en una enorme y preocupante tendencia en las últimas dos décadas. Schwarz entró en detalles sobre la compleja y altamente regulada vía bioquímica de la lipogénesis de novo (literalmente “nueva producción de grasa”). En este proceso bioquímico, el azúcar y los carbohidratos se convierten en grasa. En particular, la fructosa va directamente al hígado y se convierte en grasa. “Cuando el azúcar se está convirtiendo en grasa, no se puede quemar grasa al mismo tiempo”. La fructosa es un “gran tsunami” para el hígado, que rápidamente crea resistencia a la insulina hepática y atasca la grasa en el hígado. Sin embargo, esa grasa puede disminuir rápidamente con la eliminación de la fructosa de la alimentación.
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Lewis Cantley, PhD
“Obesidad, diabetes y cáncer: La conexión de la insulina”

Nombrado uno de los “Giants of Cancer Care” (Gigantes del tratamiento del cáncer) en 2017, Cantley descubrió en la década de 1980 una familia de enzimas relacionadas llamadas fosfoinositida 3-quinasas (PI3K) que están involucradas en actividades celulares clave del crecimiento y la diferenciación celular, y por lo tanto el crecimiento de las células cancerosas. Estas enzimas están particularmente involucradas en cánceres que se correlacionan con la obesidad y la resistencia a la insulina (enfermedades en las que los niveles de insulina sérica son altos), como el cáncer de endometrio, de mama y de ovario. Cantley y su equipo han creado fármacos que inhiben la P13K, pero han descubierto que la presencia continua de insulina alta sigue impulsando el crecimiento del cáncer, en vez de matar las células cancerosas. ¿Cómo bajar los niveles de insulina? Los fármacos como la metformina y otros métodos de reducción de insulina no funcionaron. Sin embargo, la dieta cetogénica sí lo hizo. Su trabajo, publicado en julio de 2018 en Nature, mostró cómo la combinación de una dieta cetogénica con el fármaco inhibidor de la PI3K mejora notablemente el rendimiento del fármaco anticancerígeno en modelos de ratón. Descubrió que la dieta cetogénica es más efectiva que otras terapias para reducir los niveles séricos de insulina durante el tratamiento con inhibidores de la PI3K. Es importante destacar que la combinación de una dieta cetogénica con un inhibidor de la PI3K puede detener el crecimiento del cáncer. No son los cuerpos cetónicos per se los que causan el efecto, sino el efecto de las dietas cetogénicas en la reducción de los niveles de insulina.
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Dr. Steve Phinney, PhD
“Inflamación, cetosis nutricional y enfermedad metabólica”

El Dr. Phinney, director médico de Virta Health, así como investigador líder en cetosis nutricional durante más de 35 años, centró su intervención en el rol de la inflamación en la diabetes y en las enfermedades cardiovasculares y metabólicas. La inflamación es “un tema extremadamente complejo”, señaló, pero “la cetosis nutricional es una herramienta sumamente poderosa y segura para alterar una serie de vías inflamatorias”. Hay muchos marcadores biológicos de la inflamación, incluyendo los recuentos de glóbulos blancos, proteínas C reactivas, adipokinas, citoquinas, enzimas inflamatorias (es decir, enzimas COX-2) y más. Phinney compartió evidencia de que tanto la diabetes tipo de 2 como las cardiopatías son enfermedades inflamatorias, y que los marcadores de inflamación, como unos glóbulos blancos elevados, pueden predecir enfermedades cardíacas futuras. Aunque se han investigado varios fármacos para reducir los marcadores inflamatorios, algunos han tenido efectos secundarios muy graves. La cetosis nutricional es segura y no solo proporciona un suministro de energía superior, sino que tiene una actividad hormonal que regula el estrés oxidativo y la inflamación. El Dr. Phinney exploró la nueva ciencia de la cetona beta-hidroxibutirato (BOHB) y su poderoso efecto en varias vías inflamatorias. También analizó cómo Virta Health ha estado usando una dieta cetogénica bien formulada para revertir la diabetes de tipo 2 y mejorar la salud, compartiendo los prometedores resultados de su primer año, como lo hizo la Dra. Hallberg.
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Dr. Ronald Krauss
“Respuestas a las lipoproteínas y riesgo cardiovascular”

El Dr. Krauss es un científico experto en lípidos y director de investigación de aterosclerosis en el Hospital Infantil de Investigación de Oakland, y profesor adjunto de medicina en la Universidad de California en San Francisco y en el departamento de Ciencias de la Nutrición de la Universidad de California en Berkley. Estudia los efectos genéticos, alimentarios y hormonales en las lipoproteínas plasmáticas y el riesgo de enfermedades coronarias. Él y su equipo de investigación también han patentado el proceso para analizar el tamaño de partícula de las lipoproteínas de baja densidad (LDL). La presentación del Dr. Krauss analizó lo que se conoce actualmente sobre los rasgos de lípidos en la sangre más prevalentes asociados con las cardiopatías, la obesidad y la resistencia a la insulina: altos niveles de triglicéridos, bajos niveles de HDL-C y un mayor número de partículas de LDL del tipo pequeño y denso. En su muy compleja charla se centró principalmente en la controvertida área de las partículas LDL y sus diversas subclases, en particular la diferencia entre las partículas LDL grandes, esponjosas y blandas, que normalmente no son un problema de salud, y las partículas LDL pequeñas y densas, que están más asociadas con la enfermedad cardiovascular. Las LDL pequeñas y densas también están relacionadas con la obesidad, la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico, y su número aumenta con una mayor ingesta de carbohidratos. Una dieta alta en carbohidratos reduce el tamaño de las partículas LDL, mientras que una dieta alta en grasas saturadas aumenta las partículas de LDL grandes y esponjosas. Concluyó que un enfoque bajo en carbohidratos probablemente confiere beneficios cardiovasculares reduciendo el número de partículas LDL pequeñas. Sin embargo, señaló que podría haber una variación en las respuestas según la genética individual y que aún se desconoce el impacto total sobre los riesgos cardiovasculares futuros.
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Dr. Sean Bourke
“Inspirando una epidemia de salud y bienestar: JumpstartResultados de la DM”

El último ponente de la conferencia fue el Dr. Bourke, un médico de emergencias que se preocupó mucho por el alarmante crecimiento de las epidemias de diabetes y obesidad. En 2007 cofundó JumpStartMD, que ahora tiene 13 centros en California, como un programa de pérdida de peso supervisado médicamente que usa la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas, así como otras técnicas de apoyo, para ayudar a los pacientes a perder peso y revertir la diabetes. “La mitad de los estadounidenses creen que es más fácil calcular los impuestos que comer de forma más saludable”, dijo el Dr. Bourke, que presentó por primera vez los resultados totales de sus 22.407 pacientes entre 2007 y 2017. Sus pacientes fueron un 83 % mujeres y un 17 % hombres. La pérdida media de peso a los seis meses fue de 11 kg (26 lb); el IMC se redujo en un promedio de 4,3 puntos; el tamaño de la cintura se redujo en 12,5 cm (5 pulgadas) y el HbA1C de los pacientes mejoró significativamente. Comparó los resultados de JumpStart MD, que fueron superiores, con programas como Weight Watchers, Jenny Craig y Nutrisystems. “Si JumpStart fuera una píldora o un procedimiento médico, sería noticia”. El Dr. Bourke dice que todos los días el equipo está viendo que la gente experimenta una mejora en su salud y calidad de vida sin efectos secundarios al volver a comer grasas saludables, alimentos reales que son densos en nutrientes y una dieta baja en carbohidratos”.
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Anne Mullens

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